El código secreto de los abanicos

El universo de los silencios más bellos

Pixabay. Sabinurce. Imagen de Dominio Público

Hace doscientos años no existían los mensajes de texto, no había Whatsapp, Skype, Facebook o Twitter. Sin embargo las personas se enamoraban igual, las pasiones arrastraban honras y decoros y los enamorados y los amantes necesitaban mantener sus códigos en secreto. Avisos a distancia, mensajes ocultos, engaños, desamores y duelos… esto ya pasaba.

Nuestros sms no son un invento del siglo XXI. Las tatarabuelas ya sabían dejar almas heridas o henchidas de felicidad y esperanza sin haber cruzado una palabra o haber estado a menos de dos metros del individuo de su interés.

Ellas usaban el lenguaje del abanico.

Pertrechadas con sus inocentes abanicos de encajes finamente labrados, de colores llamativos o discretos… el uso que daban estas mujeres de tal artefacto no era el de abanicarse. Por lo menos ese no era el uso más importante. Ellas y ellos, que usaban abanicos de sándalo, maderas finas o sencillos abanicos de hombre, sabían qué decir y cómo decirlo en lenguaje de tela y varillas.

El lenguaje del abanico. Señas y sus interpretaciones

  • Abanicarse rápidamente. " Le amo con locura".
  • Abanicarse pausadamente. Abrir y cerrar el abanico lentamente. "Soy una mujer casada, no me interesa."
  • Cerrar despacio el abanico. "Sí".
  • Cerrar rápido. "No".
  • Si se abre y cierra rápidamente significa, "Cuidado, estoy comprometida".
  • Dejar caer el abanico. "Le pertenezco".
  • Si el aire del abanico mueve el cabello… "Pienso en Ud., no le olvido"
  • Contar las varillas o acariciarlas. "Necesito hablar con Ud".
  • Cubrirse del sol con el abanico. "Me desagrada Ud."
  • Apoyarlo sobre la mejilla derecha significa "Sí". Sobre la mejilla izquierda es "No".
  • Pasar el abanico por la mejilla. "Soy casada".
  • Prestar el abanico. Si se presta el abanico a un acompañante, malos augurios. Si se presta a la mamá: " Lo nuestro se acabó ".
  • Dar un golpe seco con el abanico sobre un objeto- "Me está agotando la paciencia"
  • Sujetar el abanico abierto con las dos manos. "Olvídeme para siempre".
  • Deslizar el abanico sobre los ojos. "Váyase, por favor".
  • Cubrirse los ojos con el abanico abierto. " Le quiero".
  • Cubrirse el rostro con el abanico abierto. "Cuidado, nos vigilan." También quiere decir: "Sígame cuando me vaya".
  • Pasarlo cerca de los ojos. "Lo siento"
  • Cerrar el abanico tocándose los ojos. "¿Cuando puedo verle?"
  • Abrir el abanico y mostrarlo. "Espéreme"
  • Apoyar el abanico a medio abrir sobre los labios. "Puede besarme".
  • Apoyar los labios sobre el abanico. "No me fío".
  • Llevar el abanico en la mano izquierda. "Deseo conocerte".
  • Mover el abanico con la mano izquierda."Nos observan".
  • Llevar el abanico o moverlo con la mano derecha. "Amo a otro".
  • Pasar el abanico de una mano a otra, generalmente de forma airada. "Está flirteando con otra" o "Es Ud. un atrevido".
  • Darse un golpe con el abanico cerrado en la mano izquierda. "Ámeme".
  • Girar el abanico con la mano derecha. "No me gustas".
  • Tocar la palma de la mano con el abanico. "Estoy considerando si le amo, o no".
  • Cerrar el abanico sobre la mano izquierda. "Me casaré con Ud".
  • Apoyar el abanico abierto sobre el corazón o el pecho. "Sufro por su amor".
  • Mirar los dibujos del abanico distraídamente pero con intención. "Me gusta Ud. muchísimo".
  • Bajar el abanico a la altura del pecho o dejarlo colgado, inerte, tiene el mismo significado. "Podemos ser amigos".
  • Dejarse el abanico cerrado en el balcón, salir al balcón con el abanico cerrado, o entrar en el salón con el abanico cerrado. "No saldré." En el caso de que sea con el abanico abierto: "Saldré".
  • Arrojar el abanico con vehemencia. "Le odio".
  • Presentar el abanico cerrado. "¿Me ama?".
  • Tocar levemente con el abanico por sobre la oreja izquierda. "Déjeme en paz", por sobre la derecha: "No revele nuestro secreto".
  • Contar o abrir cierto número de varillas era la manera de marcar la hora para quedar en una cita en función del número de varillas abiertas o "tocadas".
  • Sostener el abanico con la mano derecha delante del rostro. "Sígame."
  • Sostener el abanico con la mano izquierda delante del rostro. "Quiero conocerle mejor"
  • Dejar deslizar el abanico sobre la frente. " Ha cambiado."
  • Tocar con el dedo el borde del abanico. "Quiero hablar con Ud".
  • Entrecerrar el abanico en la mano derecha y sobre la izquierda. " No puedo"
  • Si coloca el abanico en su sien y mira hacia arriba: "Pienso en Ud. de noche y de día.
  • Sostener el abanico abierto, y suspendido al revés, como un ave herida: "Sin tu amor, prefiero morir."

Ellas sabían decir, preguntar, invitar y rechazar sin, si quiera, mirar a los ojos de su "festejante". ¿Pensabas que las abuelas no escogían a los abuelos? Ahora ya sabes que, en una época en que las mujeres oficialmente no tenían ni voz ni voto… sus abanicos hablaban por ellas.