El chocolate, un hispano imprescindible en San Valentín

Los españoles lo conocieron en la mesa de los aztecas

Chocolate, canela, avellanas, cacao
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Nada dice más regalo de San Valentín, o el Día de los enamorados, que unos chocolates. En Estados Unidos se calcula que las compras de chocolates o productos relacionados con el cacao se acercan a los $15.000 millones, una gran cantidad de bombones y otros dulces, para expresar amor o cariño en esa fecha.

Sin embargo, pocos saben que en tiempos pre-hispánicos el chocolate era considerado un manjar de dioses, tan especial que hasta era considerado moneda y privilegio de reyes.

De mayas y aztecas

Los vocablos chocolate y cacao vienen del nahualt y del azteca. Las primeras menciones a la semilla de cacao aparecen en los diarios de los exploradores a inicios del siglo XVI, cuando indígenas en la isla de Guanja, situada frente a lo que hoy es Honduras, entregaron a Cristobal Colón y a sus hombres unas semillas similares a las nueces, pero de textura suave y de color castaño oscuro. 

Según explicaron los aborígenes, con las semillas, identificadas como cacau se producía una bebida que ellos llamaban xocolatl, de sabor muy fuerte y que producía un aumento de la energía del que la consumía.

Otros estudios han revelado que el cacao ya era conocido por los Olmecas, una civilización mesoamericana previa a los aztecas. Además se han descubierto indicios que la planta es de origen amazónico.

El cacao de Moctezuma

Los historiadores aseguran, que el emperador azteca Moctezuma recibía parte de sus tributos en almendras de cacao, consideradas muy valiosas.

Las bayas de cacao funcionaban como monedas, tanto en el imperio Azteca como el Maya. Como bebida, Moctezuma recibía anualmente 400,000 countles, equivalentes a 160 millones de bayas de cacao, útiles para preparar diariamente 50 tazas de chocolate, para su consumo personal.

Fue justamente en la mesa de Moctezuma, que el conquistador Hernán Cortés conoció el chocolate y se impresionó tanto que hasta mandó información sobre sus maravillas a los reyes españoles en España.

Un estimulante

Cortés habló del xocolatl al rey español Carlos V en una de sus cartas, en la que lo describió como una bebida de tal intensidad que solo una taza era suficiente para que un soldado pudiera funcionar toda una jornada. 

Aunque se estableció que el cultivo del cacao solo se realizaría en América, sus frutos se llevaban a Europa desde los 1650. La primera declaración oficial escrita sobre las bonanzas del chocolate la hizo Bonavontura Di Aragon, hermano del francés Cardenal Richelieu, en 1653, al describir al  chocolate como estimulante del funcionamiento sano del bazo y otras funciones digestivas. También se le consideraba ideal para restituir la fuerza y reducir el dolor en los enfermos.

​También se le otorgaban cualidades afrodisíacas y sanadoras. Muchas medicinas de la época contenían alguna forma de cacao. Pero por siglos era algo a lo solo tenía acceso la aristocracia.

Chocolate para todos

En 1828, un químico holandés con el nombre de Coenraad Johannes van Houtem inventó la prensa del cacao, que revolucionó la forma en la que se procesaba el fruto. Con ese nuevo aparato, se podía sacar la mantequilla del cacao de las bayas ya tostadas. Lo que quedaba se pulverizaba, que se parece a lo que hoy conocemos como polvo de chocolate, 

Unos 20 años después, una empresa británica de chocolate llamada .S. Fry & Sons creó la primera barra de chocolate comestible, producida con mantequilla de cacao, cacao en polvo y azúcar. El resto es historia. En poco tiempo el chocolate se masificó y sigue siendo considerado como uno de los manjares de planeta.

Productores y consumidores

Según datos de la empresa peruana United Cacao, los principales productores de cacao hoy en día son Costa de Marfil, Ghana, Indonesia y Nigeria. Brasil es el primer país latinoamericano que entra en la lista, con el quito lugar. México, la tierra que dio origen a la locura por el chocolate, es el décimo productor mundial.

Los principales consumidores son los llamados países del primer mundo. El estadounidense promedio come unas 12 libras de chocolate al año.

Sin embargo, todos aman el llamado fruto de los dioses. Anualmente, la humanidad hasta más de $75.000 millones al año en chocolates.