El boro y su función en la salud

10 formas en que el cuerpo utiliza el boro

Manzanas. Foto © [Des / Getty Images]

El boro es un elemento químico puro que constituye un micronutriente para plantas y animales, y que ingerimos en algunos vegetales y en el agua, principalmente.

La mayoría del boro que consumimos lo eliminamos rápidamente, pero una pequeña fracción de este mineral se adhiere a los huesos, y participa en diversas funciones importantes. Si bien es difícil determinar una posible deficiencia de boro, la Organización Mundial de la Salud considera que el nivel aceptable de boro debe rondar en los 2 miligramos por kilo de peso.

Existen rumores sobre posible contaminación por ingesta de boro, pero este elemento ha demostrado ser, en general, inocuo para el ser humano. No es cancerígeno y no se ha comprobado que pueda ocasionar artritis, ni siquiera en dosis altas o exposición prolongada.

Sin embargo, una ingesta forzada de boro superior a los 5 gramos diarios (es decir, unas 50 veces por encima de lo que consumiríamos sin suplementos alimenticios) ha reportado causar náuseas, diarrea y vómito.

Pese a ello, el boro juega un papel importante en nuestra salud y en el funcionamiento de nuestro organismo:

  1. El boro es esencial para el crecimiento y el mantenimiento de los huesos. Solemos creer que el calcio es el mineral más importante en una dieta para huesos sanos, pero en realidad la abundancia de calcio puede aumentar el riesgo de fractura, en especial si no cuenta con otros minerales clave, como magnesio o zinc.
  2. El boro influye en la sanación de heridas. Recientemente se ha demostrado que el boro influye en la matriz extracelular involucrada en la coagulación y cicatrización de heridas.
  1. El boro mejora el funcionamiento de hormonas y vitaminas. El buen aprovechamiento de hormonas sexuales, específicamente estrógeno y testosterona, depende de la disponibilidad de boro en el organismo.
  2. El boro optimiza el aprovechamiento de la vitamina D. La vitamina D influye en el desarrollo de nuestro sistema inmune. Al ser liposoluble, ha sido asociada con el sobrepeso y la obesidad. Debido a que los filtros solares reducen nuestra producción de vitamina D y a que pasamos cada vez menos tiempo en el sol, el boro es crucial para aprovechar esta vitamina, de la cual la mayoría tenemos deficiencia.
  1. El boro ayuda a la producción de enzimas antioxidantes, como superóxido dismutasa, catalasa y glutatión peroxidasa. Los antioxidantes lidian con los radicales libres, lo cual es crucial para reducir el estrés y el riesgo de enfermedades.
  2. El boro mejora la función cerebral. Ha demostrado aumentar la actividad eléctrica en el cerebro, la capacidad cognitiva y la memoria a corto plazo en adultos mayores.
  3. El boro mejora la capacidad de absorción de magnesio. El magnesio participa en centenares de funciones metabólicas.
  4. El boro reduce la inflamación. Se ha encontrado una relación inversamente proporcional entre la ingesta de boro y la sensibilidad de la proteína C reactiva y el factor de necrosis tumoral.
  5. El boro puede ayudar a la quelación natural. La quelación con alimentos consiste en eliminar los metales pesados en el organismo. Al parecer, el boro reduce el estrés oxidativo que ocasionan los pesticidas y la toxicidad por metales pesados.
  6. Podría beneficiar en el tratamiento de cáncer. Hay diversos estudios sobre el potencial preventivo del cáncer que tiene este mineral, como el cáncer de próstata, cervical, de pulmón y algunos linfomas.  

 

El boro, el agua y los vegetales

Quizás la mejor fuente de boro es el agua.

Sin embargo, los filtros de carbono con los que se purifica mucha del agua potable extraen el boro del agua, pues se comporta como sílice en medios acuosos. Para asegurar tu ingesta de boro, asegúrate de beber agua de manantial, o purificada sin filtros de carbono.

 El boro también se encuentra en diversos vegetales. Puedes obtenerlo de aguacates, almendras, brócolis, ciruelas, manzanas, naranjas, nueces, pasas, peras y plátanos. También hay boro presente en garbanzos, frijoles y otras legumbres.

Interesantemente, el alimento que más boro concentra es la miel, que contiene 6 miligramos de boro por kilo de miel (tres veces más que el segundo alimento con más boro, que son las manzanas rojas). Es posible que las propiedades energéticas, tonificantes  depurativas de la miel estén asociadas a su concentración de boro.