El arte del masaje sensual japonés

Caricias eróticas y sanadoras al estilo japonés

Masaje sensual japonés
©Roger Wright/The Image Bank/Getty Images

El masaje sensual japonés es una práctica que tiene sus raíces en el masaje curativo cuyo objetivo es liberar a los músculos de fatiga y tensiones, reparar y alinear los huesos, generar bienestar emocional y recuperar la vitalidad de todo el cuerpo. Por tal motivo, este masaje sensual también es sanador. La relación de pareja puede fortalecerse mucho si los amantes aprenden técnicas como el masaje sensual, porque les permite relajarse, acercarse más y disfrutar más de su vida sexual juntos.

La filosofía del budismo zen está presente en el masaje sensual japonés. Esta filosofía se centra en la intención positiva  y generosa que ponemos en cada acto cotidiano. En ir más allá del intelecto, dejando pasar los pensamientos como nubes, para conectarte más con tu intuición y quietud interior. El zen nos enseña que no somos nosotros quienes servimos el té, es el té quién nos utiliza para servirse.

Las culturas orientales manejan bien el arte del masaje, y las manos son el instrumento para sanar con delicadeza el cuerpo y la mente. Un masaje curativo es muy agradable para quien lo recibe, pero también para quien lo da. Pone a ambos en contacto con sus sentidos.

Durante el masaje sensual te entregas confiadamente a las manos atentas de tu pareja, siempre dispuestas a brindarte caricias eróticas. Cuando das, implica que confíes en tu naturaleza sensual y en el poder acariciador de tus manos.

Deja que tus manos se deslicen con la intención de complacer a tu amado/a y permite que ellas mismas te digan de qué manera tocar, dónde tocar y dónde no. Recuerda presionar con gentileza y realizar movimientos suaves, lentos y hermosos, descubriendo toques acariciantes que alivien tensiones y provoquen estremecimientos de placer.

Aprecia también la belleza de este masaje. Estarás verdaderamente atento y presente para satisfacer las necesidades de tu amante, percibiendo sus deseos y lo que su cuerpo va expresando instante a instante.

Lee también: Técnica básica del masaje sensual en pareja 

Preparativos para el masaje

  • Utiliza luz tenue en la habitación, velas o lámparas.
  • Pon música agradable y relajante.
  • Puedes colocar flores o encender incienso para hacer más agradable el ambiente.
  • Usen ropa suave, holgada y con cierta transparencia, que invite a la sensualidad y a las caricias.
  • Ten a mano toallas y aceite para masajes si lo deseas.
  • Guarda objetos y ropa innecesarios para aligerar el ambiente.

Conéctate con tu pareja para comenzar

La base de toda relación de pareja es la comunicación. Para que ambos aprovechen al máximo los beneficios de este masaje sensual, es necesario que la comunicación sea fluida y profunda, para expresar lo que estás sintiendo, cuáles son tus deseos y qué te gusta. También es importante que puedas expresar qué es lo que no deseas. Si existe esta comunicación será más fácil que te relajes y te entregues al placer, tanto cuando recibes como cuando das.

Vestidos aún, sentados sobre un cojín con la piernas cruzadas – o semicruzadas – tomen unos minutos para mirarse suave y profundamente a los ojos.

Si te sientes incómodo o tienes la cabeza llena de pensamientos, simplemente respira y procura acompasar el ritmo de tu respiración con el de tu pareja. Mírala ahora delicadamente y en silencio, mientras tu mente se vacía de cualquier expectativa o ansiedad sobre el desenlace del masaje. A continuación, pueden comenzar con calma y gentileza el masaje.

Sanación, sensualidad y sexualidad van integradas

Los movimientos de este masaje estimulan el riego sanguíneo en la zona pélvica y los genitales lo que mejora la energía y el deseo sexual. También ayuda a tratar la falta de erección y las dificultades para lograr el orgasmo. Ambos integrantes de la pareja tendrán la oportunidad de dar y recibir el masaje. 

Este masaje no es un juego previo para llegar al sexo, aunque también lo puede ser. Si experimentas una erección o te lubricas mientras acaricias a tu pareja, está bien, esto también es parte de la experiencia sensual.

No se recomienda pasar del masaje al coito inmediatamente después que se han excitado. Permite que el masaje continúe y déjate llevar por los placeres insospechados de este masaje.

La recomendación es permitir que ambos tengan la oportunidad de dar y recibir el masaje. Después, algunas parejas prefieren relajarse y descansar uno en brazos del otro. Otras, se sienten más enérgicas y deciden finalizar con una sesión de buen sexo y llegar al orgasmo. Esto puede variar de una ocasión a otra, así que fluyan con la energía del momento.  

La clave del masaje: Integrar los genitales con todo el cuerpo

Es necesario evitar la tendencia de "separar" los genitales del resto del cuerpo. Para lograrlo, simplemente desciende por la espalda de tu compañera, recorre sus nalgas, introduce tus manos entre sus piernas - acariciando sus genitales externos (vulva) - y sin detenerte allí, continúa recorriendo con naturalidad sus piernas y pies con tus manos. De manera similar, desliza tus manos sobre las piernas de tu compañero en sentido ascendente, recorre su pene y continúa subiendo por su abdomen, pecho, cuello y cabeza, para después bajar por sus brazos y manos. 

Primer paso del masaje sensual: Despierta al dragón

El propósito de este movimiento es despertar suavemente la energía sexual.

  • La persona que recibe el masaje se tiende sobre la cama o sobre una colchoneta, boca arriba.
  • Si estás dando el masaje, puedes frotar un poco de aceite entre tus manos y luego colocar las palmas sobre las rodillas de tu pareja. 
  • Con movimientos lentos y suaves, sube por el interior de sus muslos hasta llegar a la zona púbica. Desde allí, abre el movimiento y baja por la cara externa de los muslos. El movimiento debe ser circular e ininterrumpido.
  • Las caricias en la zona púbica se harán de manera delicada.
  • No hay que evitar deliberadamente el contacto con los genitales, sino más bien dejar que las manos se deslicen sobre ellos con fluidez y liviandad, de modo que la energía no se detenga en ellos. La idea es activar, hacer circular y expandir la energía sexual por toda la zona pélvica y los muslos..

    (Continuación: Masaje sensual japonés para ella y para él)

    Fuentes:

    González, Házael. (2007). El Kama Sutra japonés: el arte del sexo más allá de las geishas.