Textos con signos de puntuación

Uso de los signos de puntuación
Uso de los signos de puntuación. GettyImages

El uso adecuado de los signos de puntuación es clave para el éxito de una redacción. Estas pausas que determinan dónde comienzan y dónde terminan las frases y los párrafos, ayudan a estructurar un texto, dándole un orden interno. Aunque hay normas estándar para el uso de los signos de puntuación, este también depende de la persona y su estilo, si hablamos de textos poéticos o literarios. Para textos expositivos, argumentativos, artículos científicos, ensayos críticos o similares, los signos de puntuación y su uso correcto determinan si el autor va a transmitir, o no, la tesis que ha planteado.

No hay buenas ideas sin buena redacción; los signos de puntuación hacen de un párrafo cualquiera una idea ordenada y orgánica, con coherencia y claridad.

Antes de proseguir con unos ejemplos que nos muestran el uso de los mismos, hagamos un breve repaso de cuáles son y cómo se deben usar:

  • El punto (.): este se coloca al final de las oraciones; no se deja espacio entre la palabra que lo precede y el mismo. Dentro de la categoría del punto encontramos el punto seguido, que separa oraciones dentro de un mismo párrafo; el punto aparte separa dos párrafos en un texto que tengan contenidos diferentes, aunque conectados por la coherencia interna del texto. El punto final se coloca al final de un enunciado o de un texto.
  • La coma (,): esta señala una pausa dentro de un mismo enunciado sin espacio con la palabra que la precede, pero con espacio respecto a la que le sigue. Es útil en enumeraciones, para hacer claridad entre dos enunciados, o para separar dos conceptos independientes en la misma oración. 
  • El punto y coma (;): este se usa para separar dos oraciones relacionadas en un mismo enunciado. 
  • Dos puntos (.): este signo es una pausa mayor que llama la atención acerca de lo que viene en el texto y/o introduce algo que suprema importancia, o una cita. 
  • Signos de exclamación (¡!): estos se usan para representar exclamaciones o anotar interjecciones. 
  • Comillas (""/''/«»): estas se usan para citar, destacar, o añadir ironía a una palabra. Hay de tres clases y su uso depende muchas veces de la preferencia del autor; las comillas sencillas ('') se usan usualmente para entrecomillar algo que ya está entre comillas dobles ("").  
  • Signos de interrogación ¿?: estos se usan para hacer preguntas y en español son dobles, quiere decir que la pregunta debe abrirse y cerrarse con el correspondiente signo. 
  • Paréntesis (), corchetes[], y llaves {}: estos se usan en pares para separar textos, hacer aclaraciones, introducir un texto dentro de otro o similares. 
  • Guión (-) y raya (): el guión se usa para unir palabras, dividir palabras, y mostrar la separación entre sílabas. La raya se debe usar en pares y se usa como la coma para intercalar un enunciado, en los diálogos directos para diferenciar lo que dice cada personajes, y también en lenguaje informático con otros significados.
  • Puntos suspensivos (...): estos, siempre tres seguidos, se usan para generar duda o suspenso. 

Ejemplos de puntuación 

A continuación hay varios ejemplos del uso en la literatura de los signos de puntuación:

  • Coma en "La caperuza" por Vicente Blasco Ibañez: "Porque, eso sí, el monigote, alentado por la servidumbre de sus mayores, era un terrible anarquista, un demoledor de lo existente, que reía como un bandido cuando lograba ofender con el más atroz de los insultos a la justicia humana".
  • Punto y coma en "Cenizas" por Emilia Pardo Bazán: "Así se hizo; aceptó complacidísimo el sabio médico; reinó la mayor cordialidad; se comió fuerte y se bebió seco, pese a la dieta y al régimen y a los alifafes de cada uno, y como el doctor aseguraba no haber medicamento más probado para el hígado que el buen humor, salieron a relucir jubilosos recuerdos de la mocedad e historietas picante".
  • Paréntesis en "El universo o nada" de Elena Poniatowska: "En el caso de Xirau, el nombramiento lo liberaría un poco y lo obligaría a concentrarse en ese libro de crítica modernos que nos debe. Además es buen profesor. Entre los historiadores hay uno muy distinguido (aunque esté lejos de mí intelectualmente): Edmundo O'Gorman, y entre los antropólogos: Bernal."
  • Dos puntos en "Adentro" por Miguel de Unamuno: "Pon en tu orden, muy alta tu mira, lo más alta que puedas, más alta aún donde tu vista no alcance, donde nuestras vidas paralelas van a encontrarse: apunta a lo inasequible. Piensa cuando escribas, ya que escribir es tu acción, en el público universal, no en el español tan sólo, y menos en el español de hoy". 
  • Puntos suspensivos en "Cuento futuro" por Leopoldo Alas: -Evelina; ya sabes... que siempre he sido esclavo voluntario de tus caprichos... pero en esta ocasión... perdóname si no puedo complacerte. Primero me arrojaré de cabeza desde este globo, que descender a la tierra... a robarle la comida a cualquiera de mis víctimas. Asesino fui; pero no seré ladrón".
  • Signos de interrogación  en El monaguillo" de Julia de Asensi: "¿Estás tú alguna vez de noche en la iglesia?- le preguntó. -Pocas veces, cuando hay alguna función al día siguiente y necesitamos arreglarla".