Efectos de la actividad solar sobre la salud humana

¿Cómo afectan las manchas solares y las tormentas magnéticas al ser humano?

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Manchas solares aparecidas en febrero de 2013 que tienen hasta seis veces el tamaño de la Tierra. Las tormentas magnéticas que generan afectan al campo magnético terrestre. NASA / SDO / AIA / HMI / Goddard Space Flight Center

Las violentas variaciones solares, en forma de manchas solares, eyecciones de masa o tormentas magnéticas, para algunos estudiosos del fenómeno afectan al clima terrestre, la economía y la historia. Cada vez son más las investigaciones que intentan dilucidar cómo la radiación solar no sólo nos afecta en la piel, sino en nuestro interior e incluso en nuestra personalidad. Pero no existen estudios concluyentes y muchas investigaciones apuntan a que la relación entre los seres vivos y el Sol, es más compleja de lo que imaginamos.

Atención, recuerda que al tratarse de estudios poco contrastados, a veces contradictorios, y en algunos casos de investigadores poco cualificados, no gozan del aval científico adecuado, por lo que rozan la heterodoxia y la pseudociencia, pero no los invalida dado que tampoco puede afirmarse explícitamente que sus resultados sean falsos.

Buena parte de las investigaciones que aquí se recogen se las debemos al arqueólogo peruano, Luis E. Salcedo quien en su libro Tempus Solaris agrupa una prolija documentación acerca de los efectos de las variaciones solares sobre el ser humano.

Efectos sobre la célula humana

Georges Lakhovsky (1870-1942), investigador y heterodoxo ruso, consideraba que la célula viva es comparable a un circuito eléctrico. El núcleo está formado por filamentos, cromosomas y mitocondrias, compuestos de material aislante y llenos de un fluido conductor que contiene todas las sales minerales que se encuentran en el agua de mar y pueden ser afectadas por las radiaciones electromagnéticas.

Este hecho se ha podido confirmar.

Para Lakhovsky, cuando las manchas solares se encuentran muy activas, así como las erupciones solares y las tormentas geomagnéticas posteriores, afectan a las reacciones sutiles que se producen dentro de nuestro organismo a nivel atómico. Por lo tanto, el primer y fundamental cambio se produce a nivel celular.

En 2004, Davis & Lowell (Solar Cycles and their Relationship to Human Disease and Adaptability) descubrieron que los ciclos solares promueven las mutaciones en el ADN, sugiriendo que los embriones también son sensibles a la radiación ultravioleta.

Cambios en los humanos provocados por la actividad solar

Pero no sólo a nivel celular. Schulz (citado por Salcedo Camacho) en 1965 aseguraba que la actividad del Sol puede cambiar la composición de la sangre.

Un estudio de 1993 (Juckett & Rosemberg) señala que la longevidad humana también está relacionada con la actividad solar con reducción de la expectativa de vida durante los mínimos solares (como el "Mínimo de Maunder"). Podría ser que como algunos teóricos relacionan, durante los mínimos solares la Tierra queda más expuesta a un mayor flujo de rayos cósmicos que ayudaría a la propagación de pandemias.

Informes de 1971 (Gnevyshev) y de 1992 (Brens et al.) relacionaban tormentas geomagnéticas con infartos de miocardio y enfermedades cerebrovasculares en Rusia).

Variaciones solares y suicidios

Pero en lo que más han insistido las investigaciones ha sido en las relaciones entre los campos magnéticos alterados por la actividad solar y las enfermedades mentales.

El periodista Mitch Battros consigna en su página Earth Changes Media, estudios (Becker y Freedman, "Parámetros geomagnéticos e ingresos hospitalarios psiquiátricos", 1963) que relacionan los flujos magnéticos solares y problemas de salud mental, ya que afectan a las ondas cerebrales y los niveles de hormonas, siendo los varones especialmente sensibles

En un estudio de 2008 publicado en la revista NewScientist, el ecólogo social ruso Oleg Shumilov aseguraba que analizando la actividad en el campo geomagnético terrestre desde 1948 hasta 1997 ha encontrado tres picos estacionales cada año: uno de marzo a mayo, otro en julio y la última en octubre que se emparejaban con los picos en el número de suicidios en la ciudad rusa de Kirov durante el mismo período.

Relación entre manchas solares y esquizofrenia

Otro estudio del geofísico Michael Rycroft (2006) ha sugerido que existe un vínculo entre la salud humana, especialmente mental, y el geomagnetismo, cuyos efectos podrían ser más pronunciados en latitudes altas, afectando del 10 al 15% de la población.

Según NewScientist, la correlación entre suicidio y actividad geomagnética también ha sido señalada por psiquiatras en estudios sudafricanos, australianos (2006) y británicos (1994). Que existe una relación parece evidente, pero se desconoce cuál es el proceso que desencadena depresión y suicidios.

Para el psiquiatra Kelly Posner, de la Universidad de Columbia (EE.UU.), la explicación más plausible es que las tormentas geomagnéticas pueden desincronizar la glándula pineal que regula el ritmo circadiano y la producción de melatonina.

También en 2009 (Richardson-Andrews) relacionaron las manchas solares con la esquizofrenia y los bajos niveles de zinc que distingue esta enfermedad mental.

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Efectos de la actividad solar sobre la Tierra

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