Diferencias entre estilos de yoga

clase principiantes
Las formas de yoga en la actualidad pueden variar mucho en la intensidad de la práctica, además de la intención con la que se practica. ©Hero Images/ Getty Images

Antes de trazar las grandes diferencias entre estilos de yoga es esencial mencionar que el yoga no es sólo físico. Hay muchas otras prácticas de yoga, como la meditación, y las posturas son sólo un componente de un complejo sistema. Los estilos de yoga que aquí se mencionan se centran exclusivamente en las diferentes corrientes de yoga físico (asanas), en las cuales se ha diversificado y transformado el hatha yoga.

El hatha yoga está en el origen de la práctica de las posturas (asanas) de yoga. Todos los estilos de yoga físico provienen de esta tradición, que consiste originalmente en una disciplina compuesta por posturas, ejercicios de respiración, técnicas de purificación, meditación, además de otras recomendaciones del yoga como forma de vida. 

En la actualidad, sin embargo, este concepto se ha simplificado. Se llama comúnmente hatha yoga sólo a la práctica de posturas suaves, que sostienen las posturas algunos segundos y en las cuales llevamos la atención al interior. 

Además de esto, es importante aclarar que la mayoría de estilos de yoga se pueden incluir en más de uno de estos grandes grupos. Así, puede haber un estilo espiritual que a la vez es dinámico, o alguno que es suave y al mismo tiempo es clásico. Estas clasificaciones son fluidas y no pretenden de ninguna manera establecer clasificaciones estrictas o abarcar todas las corrientes de yoga, que son cientos.

Sólo pretenden para dar una idea general de la gran variedad de forma de yoga en la actualidad. 

Tradiciones y estilos de yoga físico

Hay estilos de yoga que son algo más profundo: son tradiciones. Estas usualmente vienen de las enseñanzas de un gurú de la India, imparten una formación integral y transmiten un sistema espiritual que por lo general abarca diferentes aspectos de los cuatro caminos del yoga.

 A las prácticas de yoga que se basan en la tradición más auténtica, por lo general les llamamos yoga clásico. Como el yoga es todo un sistema, estas pueden tener un componente de yoga físico, o posturas (aunque no siempre), pero además tienen otras prácticas de yoga como meditación o pranayama (ejercicios de respiración). Pueden incluir prácticas devocionales, como cantos, y pueden dar mayor relevancia a otras prácticas como la meditación o las técnicas de respiración. 

Algunos ejemplos de estas escuelas clásicas son Satyananda, El Arte de Vivir, Sivananda, Iyengar, Yoga Integral o Kundalini Yoga. Hay otras versiones contemporáneas que, aunque no provienen directamente de un gurú de la India, intentan seguir sus pautas éticas y filosóficas, como es el caso de Jivamukti o Dharma yoga, originadas en Estados Unidos, pero inspiradas en la tradición.

Otros son más recientes y pueden tener otras interpretaciones más libres. Algunas son menos místicas que los estilos, o lo que es más común: más enfocadas hacia el fortalecimiento, la flexibilidad del cuerpo y la conquista de las posturas. Dentro de estas más contemporáneas hay estilos de yoga dinámicos y vigorosos, (como Vinyasa, Anusara) y otros eminentemente físicos y exigentes (Power yoga, Bikram Yoga, o Forrest Yoga).

Ashtanga yoga proviene de la India pero es una interpretación más contemporánea que se centra casi exclusivamente en el trabajo físico. Yin yoga combina el yoga taoísta chino con el hatha yoga, sosteniendo las posturas durante varios minutos. 

Una de las principales diferencias entre una clase de yoga físico y otra es si se basa en el hatha yoga, es decir, que sostiene las posturas, usualmente más meditativo y tradicional, o si es estilo vinyasa. Vinyasa no es propiamente una tradición. Se llama así a los estilos de yoga dinámicos, compuestos por secuencias fluidas, sincronizadas con la respiración. Por ejemplo, Ashtanga yoga, Anusara, Power yoga o Jivamukti son vinyasa. Usualmente el carácter de la clase depende de quién lo enseñe, porque se presta para diferentes interpretaciones. Hay algunos profesores que han logrado darle una connotación profunda y espiritual a este estilo fluido.

 

Otra diferencia entre estilos de yoga radica en las secuencias. Hay algunas tradiciones que repiten siempre la misma secuencia de posturas (como por ejemplo Ashtanga yoga, Sivananda o Bikram Yoga), que ha sido diseñada por un maestro para crear una práctica completa. Otros estilos son más flexibles en este sentido, de manera que la práctica la diseña cada profesor según su criterio y según las pautas de la corriente a la cual pertenece. Estas formas de yoga permiten adaptar la práctica alrededor de una intención particular (por ejemplo, hacer una práctica energizante o meditativa, o que haga énfasis en trabajar ciertos aspectos de la mente o del cuerpo). 

Hay otras formas de yoga terapéuticas, personalizadas, que utilizan las estupendas cualidades sanadoras del yoga para tratar dolores y enfermedades específicas: entre éstas se incluyen la yoga-terapia, Iyengar, el yoga restaurativo, el yoga ayurvédico, o viniyoga. También hay muchas versiones contemporáneas que han incluido calor, como el hot yoga o Bikram yoga. El yoga restaurativo y Iyengar incluyen accesorios de yoga, como bandas, soportes y otras accesorios. Hoy día hay yoga aéreo, yoga acuático, yoga de la risa, acroyoga y muchas otras formas de yoga. Hay quienes utilizan música en sus clases, velas o incienso. 

¿Qué estilo debo elegir? 

Eso depende de cada uno. Es recomendable comenzar con el estilo que más nos atraiga, o según lo que estemos buscando, pero siempre con una clase para de nivel básico o de principiantes. Al principio podemos probar diferentes profesores, estilos y tradiciones. Siempre tendremos algunos estilos de yoga que nos gustan más que otros. Es totalmente relativo.

Sin embargo, ten cuidado con las formas de yoga perjudiciales que tienen prácticas peligrosas por ser demasiado severas y que nos maltrata mentalmente, como puede suceder con algunas escuelas tradicionales, u otras contemporáneas que son peligrosas porque tienen una interpretación frívola de la tradición y promueven la competencia o la vanidad.

 Recuerda que para que sea siempre seguro y provechoso, el yoga se debe practicar escuchando el cuerpo, tratándonos bien y aceptando el proceso, sin competencia y comparaciones, con amor y conciencia.

Diferentes estilos de yoga: