Diez puntos esenciales sobre la teoría del yoga

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El yoga es un sistema de más de 5000 años. © Luca Tettoni / robertharding /Getty Images

¿De qué hablamos cuando hablamos de yoga?

El yoga comúnmente se define como un sistema o una tradición de la India que se utiliza para equilibrar el cuerpo, la mente y el espíritu. Es una ciencia antigua que ha evolucionado pero que guarda el objetivo general de encontrar bienestar, salud, plenitud y llegar a la iluminación. Si eres nuevo al yoga, a lo mejor lo relacionas con unas posturas bastante extrañas y en apariencia difíciles.

Pero el yoga ni es aburrido, ni especialmente difícil, -aunque requiera esfuerzo y constancia-, y mucho menos se reduce a unos ejercicios. El yoga puede comprender diferentes métodos, pero es una hermosa y agradable práctica para mejorar nuestro bienestar mental y físico, y la unión con nuestro ser espiritual.

¿Qué quiere decir "yoga"? 

Una definición epistemológica del yoga del original juk, nos indica que la palabra original quiere decir “unión” de nuestro ser físico y mental, con nuestro ser espiritual. Sin embargo, ha sido definido en textos sagrados también como “fijar la atención en un punto”, es decir que su definición primordial puede estar relacionada con la práctica meditativa. Una tercera interpretación es la relación con la palabra yugo, que puede estar relacionada con el concepto de disciplina espiritual y práctica.

Breve historia del yoga 

El yoga existe desde tiempos indeterminados, pero en todo caso más de 5000 años.

Es una tradición originada en el Valle del Indo y que se dice, fue revelada por la divinidad a los sadhus (ascetas). En el año 2500 AC se menciona el yoga en los Vedas, las escrituras sagradas, y en especial en los Upanishads, la última parte de los Vedas (artículo en inglés) donde se fundamenta el conocimiento yóguico y de donde viene el Vedanta: el cuerpo filosófico del yoga.

El Bhagavad Gita (en inglés), que data de alrededor del siglo VI AC y que forma parte del poema épico Mahabharata es un texto reconocido de la literatura de esta ciencia. En el siglo III AC, Patanjali escribió los Yoga Sutras, reconocidos también como textos decisivos en la interpretación contemporánea del yoga. Como ha sido un conocimiento en permanente evolución, en la actualidad hay un amplio número de escuelas, corrientes e interpretaciones del yoga.

Los cuatro caminos del yoga clásico

El yoga tradicional que se enseña en algunas escuelas antiguas abarca otros caminos, todos dirigidos hacia el crecimiento espiritual y la iluminación. Raja Yoga, es el que más se conoce en la actualidad, y que se relaciona con el control de la mente y el cuerpo a través de la meditación, la respiración y el trabajo físico. Algunos incluyen dentro de este grupo el difundido Hatha Yoga, es decir el yoga de las posturas. También existe el Karma Yoga, que es el yoga de la acción, a través del cual se realiza trabajo desinteresado, y se supera el ego. El Bhakti yoga es atractivo para personas devocionales y místicas, pues es el camino del amor e incluye los rituales, las ceremonias y los cantos. Finalmente, está el camino del conocimiento, o de la sabiduría, el Jnana yoga que es el estudio intelectual de los textos.

Quien lo practique debe haber dominado las otras técnicas y debe tener gran comprensión y voluntad.

Los ocho elementos del yoga (ashtanga)

En su texto los Yoga Sutras, considerados parte central de la literatura yóguica, Patanjali describe ocho pasos relacionados con el yoga: este conjunto se llamó también Ashtanga Yoga y sirvió de base para las series de asanas que constituyen el Ashtanga Yoga de hoy. Los ocho pasos son: los yamas (las restricciones morales, como la no violencia, la verdad de palabra, acto y pensamiento, no robar, la moderación y la no posesividad) los niyamas (la pureza, el contento, la austeridad, el estudio de textos sagrados, y la conciencia permanente de la divinidad), los asanas (posturas), pranayama (respiración adecuada), pratyahara (el recogimiento de los sentidos), dharana (concentración para la meditación), dyana (meditación y contemplación) y samadi (supraconsciencia).

Encuentra más información en este artículo en inglés.

Las posturas de yoga (asanas)

Las asanas son la base del Hatha Yoga. Asanas son posturas que deben ser cómodas y estables, por lo que se conquista una postura cuando se llega a ella sin dificultad y cuando son fáciles de mantener. Las posturas tienen un propósito medicinal, pues sanan y mantienen en un óptimo funcionamiento los órganos internos y el metabolismo, y además fortalecen el cuerpo, lo hacen más esbelto, flexible y sano. Son una manera de trabajar el cuerpo físico para llegar a la mente y al espíritu. Las asanas son el método más conocido del yoga.

La respiración (pranayama)

Pranayama quiere decir "control del prana" en sánscrito y es la ciencia yóguica de la respiración para elevar y dirigir la energía vital (prana) en nuestros cuerpos sutiles y nuestro ser físico. Con una adecuada respiración, nuestras células se oxigenan, eliminamos desechos, y nos llenamos de energía. Además, la respiración está conectada con la mente: cuando controlamos la respiración, también la mente se aquieta. La respiración es central en el yoga, y mucho más en algunas técnicas como en el kriya.

La meditación

La meditación tiene tantas técnicas como el Hatha Yoga. Hay algunas que utilizan mantras (sonidos u oraciones que se repiten para calmar la mente), otras utilizan objetos de atención, otras se centran en la respiración. Algunas tradiciones, como el zen, consideran la ceremonia del té o la jardinería como prácticas meditativas. El principal objetivo de la meditación es la disolución del ego y que se viva sólo el instante presente. Esto se hace principalmente a través de la reducción, supresión o la no identificación de la actividad mental, pues la mente es el principal obstáculo que nos impide regresar a esta conexión con el absoluto, que es nuestra verdadera naturaleza.

El yoga es espiritual

Aunque tenga tantos beneficios en todos los aspectos de la vida, el propósito del yoga en sus inicios y en su esencia aún hoy es reunificar el verdadero ser, que es el espíritu, con el absoluto.

De acuerdo con la filosofía yóguica, la ignorancia nos separa de nuestro verdadero ser, que es la unión con esta consciencia y a medida que el espíritu evoluciona, estamos más cerca de conocer la realidad del mundo y de la felicidad.

El yoga tiene una filosofía

De acuerdo con esta tradición relacionada con el hinduismo (artículo en inglés) vivimos en una realidad ilusoria, llamada Maya, y nos identificamos con el ego (el “yo”, nuestra mente, nuestra individualidad y el cuerpo que tenemos como vehículos para actuar y vivir en el mundo), que es la causa del sufrimiento y desasosiego. El yoga nos lleva a experimentar la ruptura con esa realidad falsa y a comprender que todo es Brahman: la conciencia pura, o Dios. Esto es lo que se conoce como la iluminación, que no es otra cosa que volver a unirnos con nuestra esencia.