Dieta para la felicidad: Qué comer para ser feliz

Dieta para la felicidad
Descubre el balance de los alimentos y las emociones. Fernanda Beccaglia

¿Te has preguntado cómo alcanzar un nivel óptimo y balanceado de felicidad y bienestar? Lo cierto es que todos pasamos momentos difíciles o donde tal vez batallamos con periodos prolongados de tristeza y desolación. La buena noticia es que la felicidad es algo que elegimos, algo que llega de adentro de la persona, no algo que se encuentra en el mundo exterior. Y cuando hablo de lo que te afecta en el interior me refiero también al tipo de dieta que consumas, la cual afecta la química mágica y delicada del cerebro, la flora intestinal y por ende el balance delicado y armónico del bienestar en general.

Y lo digo por experiencia propia de saber la diferencia que hace comer alimentos enteros, naturales, no procesados, no refinados y cuánto más frescos y de estación posibles.

Vegetales verdes

Desde pequeños que escuchamos que debemos comer nuestros vegetales y la verdad es que si buscamos sentirnos mejor debemos incorporar vegetales, y cuánto más verde mejor, en nuestra dieta diaria. Entre los vegetales verdes para tener en cuenta se hallan la acelga, la espinaca, la col rizada, todas fuentes altas de proteína, calcio, antioxidantes y minerales esenciales como la vitamina C y el magnesio, entre otros, súper importantes en la conversión de los aminoácidos tryptophan y tyrosine en serotonina y la dopamine, los neurotransmisores responsables de hacernos sentir bien. Para asegurarte de comer tus vegetales verdes, incorpóralos en tus batidos verdes diarios.

Semillas y nueces

El poder de las semillas y nueces no puede ser puesto de lado ni ignorado.

Mientras que las semillas de linaza, chía, cáñamo, calabaza y nueces son fuentes excelentes de ácidos grasos omega-3s, también es cierto que las castañas de caja han demostrado tener efectos tan terapéuticos como el medicamento antidepresivo Prozac. 

Una de las fuentes naturales más altas de trytophan lo hallarás en tan sólo un par de puñados de castañas de cajú.

Y no nos olvidemos de las almendras —súper altas en zinc (un mineral clave para mantener un humor balanceado), hierro (que mantiene al cerebro alerta), y grasas saludables (que reducen la ansiedad)—.

Arándanos azules y arándanos açai

Ya sabemos que los arándanos azules son considerados un superalimento, y en relevancia con el tema de este artículo, te cuento que son excelentes para aliviar la ansiedad. Son ricos en vitaminas, fitonutrientes y una variedad de antioxidantes excelentes para reducir el estrés y para activar los mensajes felices del cerebro. Y no son sólo los arándanos azules, sino también los arándanos açai, que son ricos en antioxidantes (lo que los lanzó a la fama unos años atrás).