Detectar la pubertad precoz en los chicos

Descubre si debes llevarle al doctor

Pubertad precoz
Un signo de pubertad precoz es la aparición de vello facial antes de los 9 años en los varones. :Megan Maloy/Gety Image

El inicio de la pubertad suele provocar angustia a muchos de los preadolescentes. Los niños y las niñas suelen estar preocupados por el momento en el que empezará su desarrollo y les asusta que esto les ocurra antes o después que a los demás. También es frecuentes que los padres de los preadolescentes se preocupen por ello.

Para evitar angustia innecesaria a unos y otros es importante que los padres y madres de los preadolescentes tengan suficiente información sobre la pubertad.

Que conozcan bien en qué consiste ese proceso y que observen si en sus hijos es todo normal. Lo habitual es que lo sea. Pero también hay casos de pubertad precoz y pubertad retrasada que pueden ser traumáticos para los niños.

En general, la pubertad precoz es mucho más frecuente en las niñas que en los niños pero también a ellos les puede ocurrir. Por eso es bueno que los padres conozcan las líneas generales de ese proceso. Se considera pubertad precoz cuando un niño comienza a tener signos de desarrollo puberal antes de los 9 años. Pero eso es solo una generalización porque la pubertad no tiene una edad fija, en unos niños sucede antes y en otros después y todas ellas son totalmente normales.

Pero esa enorme variabilidad también puede ser que no nos demos cuenta de que nuestro hijo tiene una pubertad precoz. Por eso ante cualquier duda lo mejor es consultar con su pediatra. En cualquier caso, lo habitual es que todos los niños pasen un reconocimiento médico anual.

Y en ese reconocimiento cuando los niños son preadolescentes, los pediatras vigilan la aparición temprana de síntomas de desarrollo. Pero aun así, ante cualquier duda es mucho mejor pedirle al doctor que nos las resuelva. Primero por nosotros mismos pero también para evitar que le provoquemos al niño una preocupación innecesaria.

 

Qué debemos vigilar

Debemos estar atento a la aparición de los síntomas propios del comienzo de la pubertad en los niños:

  • Aumento del tamaño del pene y los testículos
  • Aparición de vello en las axilas, el pubis y el rostro
  • Erecciones
  • Aparición de acné
  • Cambios en la voz

 

Los anteriores son los cambios que se producen en la pubertad. Y en general se considera que si se producen antes de los 9 años en los varones puede ser que se trata de una pubertad precoz. Pero además de eso hay otros signos que también pueden indicar que la pubertad ya ha empezado o está a punto de hacerlo:

  • Cambios de humor continuos y, sobre todo, irritabilidad repentina.
  • Aumento de la talla. En algunos niños se produce un considerable aumento de la talla al inicio de la pubertad que luego se detiene.

 

Cuáles son los problemas que provoca la pubertad temprana en niños

  • Físicos. El principal problema físico que puede provocar una pubertad precoz es que la altura del niño acabe siendo escasa. Lo que ocurre con la pubertad es que después de ella las personas crecen muy poco más. Si un niño tiene la pubertad a una edad demasiado temprana puede que a su organismo no le de tiempo a crecer todo lo que hubiera sido su potencial con una pubertad más tardía.
  • Emocionales. Un desarrollo precoz, cuando el niño no está emocionalmente preparado para los cambios puede ser una fuente de angustia para el preadolescente. Además, el hecho de que los cambios en su organismo sucedan antes, o mucho antes, que en el resto de los niños de su entorno puede aumentar todavía más esa angustia y provocarle problemas de relación o de comportamiento.

 

Qué hacer

En caso de que el pediatra del niño crea que es efectivamente un caso de pubertad precoz o, al menos, tenga la duda lo que hará será enviar al niño a un endocrinólogo que estudiará el nivel de las hormonas del niño y sus huesos para ver en qué momento de su crecimiento se encuentra.

 

La pubertad precoz puede tratarse

Existen tratamientos muy efectivos para detener la pubertad precoz. Será el médico del niño y los padres quienes decidan si es adecuado poner al niño un tratamiento que detenga la pubertad por el tiempo que sea necesario.

Y esa decisión se toma en función de las diferentes variables que le afecten: la edad biológica, la madurez emocional y la edad ósea suelen ser las más importantes a tener en cuenta.