Detecta si tu adolescente tiene baja autoestima

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Los adolescentes alegres suelen tener buena autoestima. Camdiluv

La autoestima es la imagen que uno tiene de sí mismo. Cuando esa imagen es buena, decimos que una persona tiene buena autoestima. Al revés, cuando la imagen que alguien tiene de sí mismo es negativa, decimos que su autoestima es baja.

Las personas con buena autoestima son más felices, están más satisfechos con ellos mismos y además les suele ir mucho mejor en sus vidas. Las decisiones tomadas por personas que tienen alta autoestima tienden a ser mucho más acertadas que las que toman las que tienen mala autoestima.

Esas razones son más que suficientes para que ayudemos a nuestros hijos adolescentes a mejorar la imagen que tienen de sí mismos. Y para hacerlo, lo primero que necesitamos es conocer cuál es el grado de autoestima que tienen nuestros hijos. Debemos saber si la imagen que se han construido de ellos mismos es positiva o negativa.

Qué debes observar para saber si tu hijo tiene baja autoestima

  • Sentimientos negativos hacia sí mismo. Indaga si tu hijo tiene esos pensamientos negativos ya sea sobre su imagen corporal, sobre su capacidad intelectual o sobre sus aptitudes sociales. Si tu hijo o hija adolescente o preadolescente dice a menudo frases como “soy demasiado bajo”, “soy demasiado delgada”, “estoy demasiado gordo”, “todas mis amigas son más altas” o similares, si siente que él o ella es menos inteligente de que los demás y no se trata de la realidad o si observas que cualquier actividad social le cuesta más que al resto de los niños o niñas, eso puede ser un indicativo de que su autoestima es más baja de lo que debería ser.
  • Dificultades para hacer amigos. Es una de las primeras señales de alarma. Los preadolescentes o adolescentes que tienen dificultades para hacer amigos suelen tener problemas de autoestima. Observa si a tu hijo o hija le ocurre esto. Si es un niño o una niña que siempre está acompañado o acompañada, que conserva sus amigos de años anteriores, al menos algunos de ellos, y además cada año hace amigos nuevos. Si observas que se relaciona sin problemas y con soltura con personas a las que acaba de conocer, es que tu hija o hijo tienen una buena autoestima. Si lo que les sucede es lo contrario, la razón de esas dificultades podría estar en su baja autoestima.
  • Demasiado reservado. Si tu hija o hijo es excesivamente reservado, si le cuesta expresar sus sentimientos y sus emociones puede ser que tenga baja autoestima. Pero ten en cuenta que no siempre la reserva en el carácter es muestra de baja autoestima. Podría ser que su carácter sea así. Para saber si se debe a baja autoestima o no es conveniente que observes si esa reserva le provoca incomodidad.
  • Falta de objetivos. Si a tu adolescente le cuesta mucho fijarse objetivos en cualquier aspecto de su vida, también puede ser una señal de baja autoestima.
  • Hipersensibilidad a las críticas. Si el o la adolescente acepta mál las críticas, vengan de quién vengan, si le producen un gran malestar o pasa mucho tiempo dándole vueltas a cualquier crítica sobre él o ella, ahí también puede esconderse una baja autoestima.
  • Necesidad constante de reconocimiento. Hay adolescentes o preadolescentes que tienen una necesidad extrema de que los demás alaben lo que hacen, sea lo que sea. Si tu hijo o hija te pregunta continuamente si te gusta lo que ha hecho, si te parece bien, si crees que ha sido acertado y eso lo hace sobre todo aquello que realiza, también puede ser una muestra de baja autoestima.
  • Dependencia excesiva de la opinión de los demás. Si sumado a lo anterior observas que las opiniones de los demás son para tu hija o hijo fundamentales, si él o ella siempre piensa que esas opiniones valen más que la suya propia y se guía por ellas y no por lo que él o ella piensa, es probable que se deba a una autoestima negativa.
  • Intolerancia hacia el propio fracaso. Si tu hija o hijo le dan excesiva importancia a todos sus fracasos, si después de que algo les haya salido mal siguen dándole vueltas, analizándolo y repitiendo una y otra vez que han fracasado, esa también puede ser una muestra de que algo no está bien en la construcción de su propia autoestima.

Si la personalidad de tu hijo o hija coincide con dos o más de las características anteriores es posible que tu adolescente necesite mejorar su propia autoestima.