Desprendimiento prematuro de la placenta: síntomas y riesgos

desprendimiento prematuro de la placenta
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La placenta es el órgano que sostiene la vida de tu bebé en el embarazo, le brinda la nutrición y el oxígeno que necesita. Un desprendimiento prematuro de la placenta es una emergencia médica que requiere atención inmediata.

¿Por qué se desprende la placenta prematuramente?

Durante el embarazo, la placenta está adherida a la pared uterina de la madre. A través de la placenta y el cordón umbilical, tu bebé satisface todas sus necesidades y elimina desechos.

En condiciones normales, tu placenta se desprende del útero después del nacimiento de tu bebé (durante el alumbramiento, que es la tercera etapa del parto). Si la placenta se separa antes de que inicies el trabajo de parto, se considera un desprendimiento prematuro, también conocido como abrupción placentaria.

El desprendimiento prematuro de la placenta suele suceder durante el tercer trimestre de embarazo, aunque puede darse en cualquier momento a partir de las 20 semanas de embarazo. La separación de la placenta puede ser parcial o completa, y su gravedad depende del nivel de desprendimiento y la edad gestacional de tu bebé.

Causas del desprendimiento placentario

El desprendimiento prematuro de la placenta sucede en uno de cada 150 partos. La causa puede ser desconocida, pero también puede precipitarse por un trauma, como un accidente, caída o golpe directo a tu panza, o por la pérdida súbita del peso del útero (si rompes aguas).

Corres mayor riesgo de sufrir desprendimiento de la placenta si:

  • Has tenido desprendimiento placentario en embarazos anteriores. Tus probabilidades de repetir el desprendimiento aumentan en un 10%.
  • Tienes un embarazo después de los 35 años de edad
  • Sufres infecciones uterinas durante el embarazo
  • Tienes más líquido amniótico de lo normal

Síntomas

  • Sangrado vaginal, pero en ocasiones la sangre puede quedar atrapada detrás de la placenta y no te das cuenta.
  • Dolor súbito en el abdomen o cintura
  • Contracciones uterinas dolorosas
  • Dolor de espalda

Diagnóstico y tratamiento

El tratamiento para el desprendimiento prematuro de la placenta depende de la gravedad de la separación y la edad gestacional de tu bebé.

Ante cualquier sospecha de desprendimiento placentario, tu médico evaluará tu condición física y el bienestar del  bebé (frecuencia y ritmo cardíaco). Un examen de ultrasonido puede detectar la mayoría de casos, aunque no todos.

Si el desprendimiento es leve y tu embarazo está ya avanzado, tu médico puede mandarte reposo absoluto para detener el sangrado y vigilarte de cerca. Un embarazo de menos de 34 semanas puede requerir observación en el hospital. El objetivo es prolongar tu embarazo lo más posible para evitar un nacimiento prematuro.

El desprendimiento placentario moderado requiere atención hospitalaria. Tu bebé será monitoreado constantemente para evitar sufrimiento fetal y pueden también administrarse esteroides para madurar sus pulmones. Si estás cerca de tu fecha probable de parto, tu médico puede recomendarte una inducción u optar por una cesárea.

En casos graves, cuando más de la mitad de la placenta se separa de la pared uterina, tu bebé requiere un nacimiento inmediato, por lo general por medio de una cesárea de emergencia.

Riesgos

Identificado a tiempo, un desprendimiento placentario puede no acarrear mayores consecuencias. Sin embargo, de darse un parto prematuro, existen riesgos inherentes que se agravan entre más temprano sea el nacimiento:

  • Dificultades respiratorias si los pulmones de tu bebé no alcanzaron maduración.
  • Dificultades para alimentarse y digerir los alimentos
  • Problemas de la visión.
  • Retrasos en el desarrollo físico, emocional y cognitivo.
  • Si un desprendimiento parcial no es identificado a tiempo, el flujo inconsistente de nutrición y oxígeno al bebé pueden causar retrasos en su desarrollo, estancamiento en su crecimiento o bajo peso al nacer.
  • En casos de desprendimiento total que no se puede tratar a tiempo, el bebé corre el riesgo de muerte por falta de oxígeno y nutrición.

En cuanto a la madre, el desprendimiento prematuro de la placenta puede causar:

  • Transfusiones sanguíneas si el sangrado es excesivo.
  • En casos extremos –y poco frecuentes– el sangrado severo puede llevar a la necesidad de una histerectomía, que es la remoción de tu útero.

Fuentes:
American Pregnancy Association. Placental Abruption. Accedido 7 de marzo del 2016.
Ananth, Cande V., y Wilcox, Allen J. Placental Abruption and Perinatal Mortality in the United States. En: American Journal of Epidemiology. (2001) 153(4):332-337. Accedida en línea el 7 de marzo del 2016.