Desgarros en el parto: ¿qué son y cómo prevenirlos?

desgarros en el parto
Dorling Kindersley/Getty Images

Un desgarro en el parto es una ruptura de la piel del perineo (el área entre la vagina y el ano). Se trata de una lesión común que afecta hasta un 90% de las de las mujeres que dan a luz por parto vaginal, según el Colegio Real de Obstetras y Ginecólogos.

¿Puedes sufrir un desgarro en el parto?

Los desgarros en el parto pueden suceder por varias razones:

  • Es tu primer parto vaginal
  • Tu bebé nació muy rápido y tu piel no tuvo tiempo de estirar lo suficiente
  • La posición de tu bebé requiere una mayor apertura (viene en posición fetal de nalgas o sentado, de cara hacia atrás, o sus hombros están mal ubicados en tu pelvis)
  • Tu médico requiere utilizar fórceps o ventosa para ayudar al nacimiento de tu bebé
  • La cabeza de tu bebé es muy grande y el médico no tiene la oportunidad de controlar la salida o realizar una episiotomía (un corte quirúrgico en el área perineal para ampliar la apertura vaginal durante el parto)
  • Pujas con demasiada fuerza o antes de tiempo
  • Cuando la labor de parto debió ser inducida
  • Tienes una episiotomía (aún así puedes desgarrarte)

Aunque antes se realizaban episiotomías para prevenir desgarros, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos ya no recomienda la práctica, pues la episiotomía conlleva un riesgo mayor de sangrado e infección, causa mayor dolor durante la recuperación posparto, te predispone a tener heridas perineales en partos futuros, y puede causar desgarros graves adicionales en la línea de incisión.

Tipos de desgarros

Las lesiones por desgarro pueden darse sólo en la piel del perineo o lacerar también los músculos del área. Según su longitud y profundidad, se clasifican como:

  • Primer grado—Herida pequeña que solo involucra piel y no requiere puntadas o solo unas cuantas. Estas heridas sanan con facilidad y no causan mucho dolor o incomodidad.
  • Segundo grado—La lesión incluye piel y músculo, y se extiende hasta la mitad del perineo. Estas episiotomías requieren puntadas en las diferentes capas afectadas. Este es el tipo de lesión más común durante el parto y tarda entre dos y tres semanas para sanar.
  • Tercer grado—Una herida que incluye piel y músculo, y llega hasta el esfínter anal.
  • Cuarto grado—La lesión incluye la totalidad del perineo (piel y músculo), esfínter anal y la pared del ano. Una herida de este tipo está en mayor riesgo de infección y tarda más en sanar.

El desgarre también se puede dar en la parte superior de la vagina, aunque estos son menos comunes. Este tipo de herida es pequeña y superficial, por lo que requiere pocas puntadas.

Cómo prevenir un desgarro

Aunque es difícil saber si sufrirás un desgarro o no, ciertas prácticas te pueden ayudar a mejorar tus probabilidades de sobrevivir el parto con tu perineo intacto:

  • Masaje perineal: Realizado de forma consistente al final embarazo (a partir de la semana 34), este masaje te puede ayudar a incrementar la elasticidad de la piel del perineo.
  • Ejercicios de Kegel: Estos ejercicios son contracciones musculares para fortalecer y tener mayor control sobre el suelo pélvico. 
  • Compresas tibias: Durante la labor de parto, tu médico puede aplicar compresas tibias al perineo para que la piel y músculos sean más flexibles.
  • Tu posición a la hora del parto: Las posiciones más verticales (sentada, de cuclillas o rodillas) distribuyen mejor la presión sobre el perineo.
  • Pujar en el momento correcto: En un parto vaginal puedes sentir deseos de pujar dos veces: en la fase de transición y en la segunda etapa, que es el nacimiento en sí. Aunque sientas mucha presión y ganas de pujar, no lo hagas hasta que tu médico te lo indique. Si pujas antes de tiempo, la piel del perineo no tiene la capacidad de estirarse apropiadamente y es más posible que sufras un desgarro. También debes dejar de pujar cuando tu médico lo indique; esto le permite terminar de sacar al bebé despacio y con gentileza.

    Fuentes:
    Agency for Healthcare Research and Quality. Guideline Summary: The Management of Third- and Fourth-Degree Perineal Tears. Accedida 10 de marzo del 2013.
    American College of Nurses-Midwives. Perineal Massage in Pregnancy. Accedida 10 de marzo del 2013.
    American College of Obstetricians and Gynecologists. Committee Opinion: Limitations of Perineal Lacerations as an Obstetric Quality Measure. Accedida 16 de febrero del 2016.