Descubre si tu hija adolescente está siendo maltratada por su pareja

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Contra el maltrato a las mujeres. Terecampos

Los malos tratos entre las parejas adolescentes no son una rareza. Igual que ocurre en las parejas de adultos, las relaciones entre los adolescentes no están exentas de problemas. Y uno de ellos puede ser el del maltrato.

Aunque los malos tratos pueden ser de las chicas a los chicos, el caso más frecuente es que sean las chicas las maltratadas. Y de la misma forma que ocurre en las parejas adultas, en la mayoría de los casos suele pasar mucho tiempo hasta que el maltrato se descubre o la propia adolescente maltratada es consciente de lo que le está ocurriendo.

Hasta que se da cuenta de que lo que recibe de su pareja no es amor.

Y esto es un problema porque es mucho más fácil salir de una situación de maltrato que ha durado poco que de una que se ha prolongado mucho en el tiempo. Y las consecuencias son, casi siempre, mucho más duras en el segundo caso que en el primero.

Por eso, los padres y madres de adolescentes que tengan dudas sobre las relaciones de sus hijas con sus parejas, harán bien en observar si estas presentan síntomas de maltrato. No son siempre fáciles de detectar pero con una observación cuidadosa y preguntando a nuestra hija con cariño y mano izquierda podemos llegar a detectarlo.

Síntomas que pueden alertarnos

  • Celos. Si nuestra hija ha comentado que su novio es celoso o incluso él mismo ha reconocido que lo es, haremos bien en observar detenidamente la relación. Los celos son, casi invariablemente, la excusa que los maltratadores de cualquier edad utilizan para convertir a sus parejas en víctimas de los malos tratos.
  • Abandono de los amigos. Otro signo muy frecuente de que nuestra hija puede estar sufriendo maltrato es que abandone a sus antiguos amigos y amigas. Es normal que cuando alguien mantiene una relación amorosa pase menos tiempo con sus antiguos amigos pero abandonarlos del todo, dejar de llamarlos y de recibir llamadas puede indicar también maltrato. Y es que los maltratadores comienzan por aislar a su víctima. La separan de sus amigos y familiares porque de esa forma está mucho más a su merced.
  • Heridas, moratones o arañazos. En el caso de que el maltrato sea físico además de psicológico, las víctimas pueden mostrar señales en su cuerpo. Pero hay que tener presente que no siempre es así, la mayoría de los maltratadores son muy cuidadosos para no dejar señales visibles. Pero si observamos que nuestra hija presenta lesiones y cuando le preguntamos qué ha pasado contesta con evasivas o con explicaciones vagas, puede que lo que haya detrás sean palizas de su pareja.
  • Tristeza, depresión, angustia. Esos tres estados de ánimo suelen acompañar a las víctimas del maltrato.
  • Explicaciones vagas sobre la relación. Si cuando intentamos hablar con nuestra hija sobre su novio y la relación que mantiene con él se muestra confundida, si alaba en exceso a su pareja y se rebaja a sí misma o si se muestra insegura sobre la relación, también es posible que detrás se esconda un caso de maltrato.

Qué hacer si detectamos alguno de estos signos

Si detectáramos alguno de estos signos, lo más indicado es hablar con nuestra hija. Con mucho cariño y con la presencia de ánimo suficiente para no dejarnos dominar por la ira hacia el agresor, la mejor solución es hablar con ella para conseguir saber si de verdad lo que se esconde en su relación es violencia machista.

Es importante entender que a las víctimas de maltrato, y este es otro de los síntomas de la propia situación, les cuesta muchísimo asumir que es eso lo que les está pasando. La mayoría de las víctimas defenderá con ardor a su maltratador hasta que sea plenamente consciente de su situación. Muchas de las víctimas además se sienten culpables de lo que les está ocurriendo. Y todo eso hay que tenerlo en cuenta cuando hablemos con una posible adolescente maltratada.

Si conseguimos que ella confiese, lo primero que debemos hacer es garantizarle que a partir de entonces estará segura. Para ello hay que poner en marcha todos los mecanismos posibles: denunciar el maltrato y buscar ayuda de especialistas. Existen asociaciones de mujeres maltratadas en muchas ciudades en las que nos podrán ayudar a saber qué pasos debemos dar.

Y también la policía hace esa labor.