Descubre si es malo pensar mucho en el sexo

Lo que hay que explicarles a los adolescentes

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Durante la adolescencia es normal pesar en el sexo. WillVision

Quizá esa sea la pregunta que más se hacen los adolescentes: ¿es malo pensar mucho en el sexo? Algunos de ellos se la hacen a sus padres o a sus maestros cuando estos les enseñan educación sexual, otros no se la hacen nunca a un adulto pero lo comentan con sus amigos o sus compañeros.

En cualquiera de los casos, la formulen o no verbalmente es muy bueno responderla. Es importante hablar con los adolescentes y las adolescentes sobre si es malo pensar con frecuencia en el sexo para despejar sus dudas.

Pensar con frecuencia en el sexo durante la adolescencia es normal

Lo primero que hay que explicarles a los adolescentes y las adolescentes es que es absolutamente normal que piensen con frecuencia en el sexo.

La sexualidad es una actividad humana más y como tal es completamente normal y sana. Durante la adolescencia se produce el desarrollo sexual de los seres humanos. En esa época de la vida, el organismo de los chicos y de las chicas vive una explosión hormonal, precisamente de las hormonas sexuales. Esa explosión hormonal provoca importantes cambios físicos y emocionales que llevarán al cuerpo de los chicos y de las chicas a su madurez sexual. Y todo ello tiene un efecto sobre el pensamiento.

Chichas y chicos son conscientes de esos cambios y de otro más, comienzan a sentir atracción sexual hacia otras personas. También sienten interés por su propio cuerpo y los cambios que están sucediendo en él.

Y todo ello hace que los pensamientos sobre el sexo comiencen a ser normales, en ocasiones, muy frecuentes.

Así que pensar en el sexo con frecuencia en la adolescencia es normal y sano. Es una muestra más de que chicos y chicas están madurando.

¿Por qué algunos creen que puede ser malo pensar en el sexo?

A pesar de que es completamente normal y sano pensar en el sexo durante la adolescencia, hay personas que siguen creyendo que es malo, que puede ser perjudicial para ellas o que es una muestra de que algo no funciona bien en sus organismos.

Como hemos visto esta última idea es totalmente errónea porque no sólo es que pensar en sexo no es una muestra de que algo funciona mal en sus organismos sino que es todo lo contrario, es la muestra de que sus cuerpos funcionan bien, están sanos y siguen el proceso de maduración normal.

Las ideas erróneas sobre que pensar en ello es malo vienen de una mala educación sexual. Cuando los chicos y chicas no tienen una información clara pueden llegar a conclusiones falsas como esa. Por ese motivo es imprescindible hablar con ellos sobre su sexualidad, tratar el tema con naturalidad y ofrecerles todos los datos que necesiten.

El miedo de los padres

Algunos padres y madres tienen miedo a la sexualidad de sus hijos adolescentes. También en este caso el origen de ese miedo suele ser que ellos tampoco tuvieron una buena educación sexual, algo que hasta hace poco tiempo era muy habitual.

Cuando eso ocurre, cuando los padres temen la sexualidad de sus hijos pueden producirse situaciones como la de que los chicos o las chicas crean que el sexo es malo, que pensar en ello pueden provocarles enfermedades o que no son normales cuando lo hacen.

Los padres y madres que tienen ese problema deben superarlo porque solo de esa forma conseguirán que la vida de sus hijos sea sana y equilibrada. Si ellos no se sienten capaces de hablar de sexualidad con sus hijos pueden buscar alguna asociación de apoyo a la adolescencia que tenga un buen programa de educación sexual que ayude a sus hijos a superar sus dudas. Pero en la mayoría de los casos, esos padres y madres solo tienen que superar la vergüenza de no haber hablado nunca de sexualidad con nadie. Y una buena noticia: casi siempre esa vergüenza desaparece con la primera charla y las consecuencias son buenas tanto para los hijos como para sus padres porque todos serán más libres y más sanos después de ella.