Decoración que separa la pareja

ES importante llegar a acuerdos para que la decoración sea un punto de encuentro

Decoración neutra
Los colores neutros y muebles de líneas rectas son "masculinos y femeninos". Foto © decor8/Foter

¿Hay una decoración que separa a la pareja? Pues aunque parezca excesivo, el lugar dónde vives influye en la relación de convivencia.

Esta influencia tiene que ver con los muebles que eliges, los colores y la decoración que implementas en tu casa.

El punto es si tu casa está amueblada y decorada por dos y para dos o es solo una parte de la pareja la que decide en su mayoría, y unilateralmente, que se hace en cuanto a interiorismo se refiere.

Decoración que separa la pareja: "el caso del sillón"

Lo has visto en películas, lo has leído en novelas pero ¿lo has vivido en casa? En muchas familias hay un sillón que tiene su propia historia y que además la comparte, habitualmente, con la parte masculina de la pareja.

El padre, el abuelo, el tío... en esos casos en los films casi todos tienen un asiento que les gusta especialmente, que suele tener muchos años y que, anticuado -no antiguo- como suele ser, no combina con la decoración actualizada.

Y ese sillón que pasa a ser una especie de borrón en tu carta de colores se convierte en motivo de discusiones. Y tu pareja no accede a nada: ni el ponerle una funda nueva, retapizarlo, cambiarlo por uno más pequeño y, ni desde luego, exiliarlo a otro cuarto. Ninguna de estas son soluciones aceptadas.

Una casa muy femenina o muy masculina


Estudios de profesionales de la decoración confirman que el 80% de las decisiones en decoración y muebles las toman las mujeres.

Pero cuando vives en pareja hay que decorar para dos, mejor, para que todos se encuentren cómodos y felices en la casa.

Una casa excesivamente femenina, tanto en colores como el mobiliario, puede provocar una sensación de no encajar en ella, que solo pertenece a una parte de la pareja. 

Por el contrario, una casa demasiado masculinasin ese toque de "mano femenina", puede derivar en una decoración que ellas sientan fría, dura y poco acogedora.

Estas apreciaciones, por supuesto, puede que no se den en tu caso; que sea el hombre el más interesado en diseño y decoración y la mujer la que menos. 

¿Cómo evitar que la decoración que separa la pareja?

  • En primer lugar decidiendo juntos las líneas básicas que tendrá la decoración: colores de paredes, muebles, colores de los tapizados, colores de los muebles, su tamaño, distribución y, algo muy importante para la economía familiar: un presupuesto
  • Recuerda que la mujer se fija en la estética y la practicidad: suele eligir muebles que le gusten por su diseño y que aporten su lado práctico (para usar o almacenar)
  • Todo lo que implica colores, texturas, la elección de ls textiles y el efecto de su conjunto es una parte en la que está más interesado el lado femenino de la población
  • El hombre, en general, cuando elige un mueble, por ejemplo un sofá o una cama, piensa más en la comodidad que va a proporcionar. Y su gusto en los colores también es diferente.

Aunque esta acepción (como te digo basada en estudios de mercado que suelen hacer las distintas firmas decorativas) va cambiando, porque el hombre cada vez se implica más en es aspecto estético de su casa, resume más o menos el porqué es importante que la pareja esté de acuerdo, de antemano, si es posible en la decoración.

Repartir el almacenaje: cada uno con su armario

Otro aspecto importante es el de los muebles dedicados a guardar ropa, calzado u otros enseres de cada parte de la pareja. 

Y aquí entran desde el abrigo al balón de fútbol, la caña de pescar o el balón de Pilates.

  • Cada uno tiene sus cosas y hay que respetar el espacio que se reparta y que debería ser equitativo. Ya no es cierto eso de que una mujer tiene más ropa que un hombre.
  • Los armarios deberían tener asignados los lugares de cada uno, por separado. El armario es otro elemento de la decoración que separa la pareja: nada de invadir el espacio del otro, aunque tengas que renunciar a algo de ropa.
  • En el dormitoriotambién hay que alcanzar un equilibrio de colores, muebles y textiles. Es un lugar para el descanso y debe favorecer el de los dos. Una cama grande, ropa de algodón y una colcha en un color decidido entre los dos hará que el equilibrio reine dentro de la habitación y en la pareja.
  • Tampoco olvides el reparto de los armarios del baño. Cada uno debe tener, al igual que en los armarios del dormitorio, su espacio asignado.

¿Estás de acuerdo en que una mala elección de decoración puede influir en las relaciones de pareja?