Datos esenciales del bypass del corazón

Es la cirugía vascular más común para tratar la enfermedad coronaria

Qué es un bypass coronario
El bypass del corazón restaura la circulación en el corazón y elimina los dolores asociados a un infarto o a una angina de pecho. 3D Clinic | Getty Images

El bypass o derivación de las arterias coronarias es una de las técnicas quirúrgicas más frecuentes para tratar el infarto y la angina de pecho. Más de 415.000 personas se someten a esta intervención cada año en los Estados Unidos, según datos del Centro para Control de Enfermedades (CDC).

Esta cirugía cardiovascular aumenta la tolerancia al ejercicio, reduce los síntomas de la enfermedad coronaria y es posible que disminuya la dosis de medicamentos necesarios para tratar esta dolencia.

¿En qué consiste una operación de bypass coronario?

La cirugía de derivación de las arterias coronarias es sencilla y sirve para restaurar la irrigación de una o varias arterias coronarias ocluidas por una obstrucción (infarto) o por una lesión de una arteria (isquemia) causadas por la arteriosclerosis.

Para realizar la operación de bypass se administra anestesia general y se realiza una incisión en el esternón para visualizar el corazón y tener acceso a las arterias coronarias. En algunos casos, se detiene el corazón y se conecta a una máquina de circulación extracorpórea, que bombeará sangre rica en oxígeno a través del organismo mientras el corazón está parado durante la cirugía.

También existe la cirugía sin bomba o revascularización coronaria sin circulación extracorpórea (o OPCAB por sus siglas en inglés). Se trata de otro método que consiste en realizar e injerto mientras el corazón sigue latiendo.

Se consigue estabilizar la zona a operar gracias a un aparato que atenúa el movimiento en el lugar a intervenir.

La cirugía de revascularización coronaria (CABG) se realiza con un vaso arterial o venoso a modo de puente (de ahí que se llame también pontaje) reconectando la zona anterior y posterior de la obstrucción para restablecer la circulación en las zonas ocluidas.

Para ello desde la arteria aorta se injertan segmentos de otras venas o arterias del cuerpo hasta la parte arterial, situada detrás de la zona obstruida. Se suelen utilizar como injertos la vena safena de la pierna, la radial del brazo o la arteria mamaria. Con esta nueva ruta se consigue que la sangre vuelva a fluir desde la aorta hasta las arterias del corazón .

Una vez realizados los injertos te unirán el esternón con unos alambres especiales y te cerrarán la incisión con unos puntos de sutura.

Preparación antes de la operación

Antes de la intervención quirúrgica, te indicarán que te hagas algunas pruebas para asegurar que su estado de salud es óptimo para someterse a la operación.

Un análisis de sangre, una espirometría para conocer tu capacidad pulmonar o una radiografía de tórax para descartar cualquier problema pulmonar o bronquial son algunas de las pruebas necesarias antes de la intervención quirúrgica.

¿Qué ocurre después de la operación?

Después de la intervención quirúrgica, que puede durar entre dos y seis horas, te trasladarán a la unidad de cuidados intensivos entre uno y tres días, para pasar posteriormente a la sala durante una semana.

Este tipo de cirugía cardiovascular restaura la circulación en el corazón y elimina los dolores asociados a un infarto o a una angina de pecho, mejorando su pronóstico en un 90% de los casos.

El bypass coronario se utiliza principalmente para:

  • Tratar una angina de pecho grave o que no responde al tratamiento con medicamentos.
  • Mejorar la circulación en una zona que ha sufrido un  infarto agudo de miocardio. Para ello, se intentan recuperar las zonas del miocardio que sean “viables”, es decir, que están reduciendo su actividad porque no les llega bien el riego sanguíneo y no tienen alimento, pero siguen vivas.

Riesgos del bypass coronario

Este tipo de intervención tiene un uno por ciento de riesgo de muerte y una probabilidad del cinco por ciento de que se produzca un infarto, siendo más elevado para las personas con una capacidad reducida de bombeo del corazón, según el estado de los vasos coronarios afectados y si se han producido infartos con anterioridad. Pero es una operación muy común que mejora la calidad de vida del enfermo y aumenta la esperanza de vida de pacientes con enfermedad coronaria grave.

Algunos riesgos asociados son:

Pronóstico de recuperación después de un bypass

La convalecencia después de la operación puede durar entre 3 a 6 meses. Es un proceso lento, pero progresivo en el que volverás a hacer las actividades normales. Una actitud positiva te ayudará a recuperarte antes. Es un buen momento para iniciar un programa de rehabilitación cardíaca y cuidar de tu salud, adoptando hábitos de vida saludables (dieta cardiosaludable, ejercicio, no fumar, controlar colesterol, vigilar la hipertensión arterial o la diabetes).

Después de la operación deberás retomar la medicación para tratar la enfermedad coronaria.

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Referencias:

Ferraris VA, Mentzer RM Jr. Acquired heart disease: coronary insufficiency. In: Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2008:chap 61.

Cirugía de revascularización coronaria. Medline Plus. Biblioteca Nacional. Accedido 11 de febrero de 2013. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002946.htm