Cultiva lavanda en casa

Nada como el color y fragancia de las flores de la lavanda

Cultivos de lavanda
Cultivos de lavanda. Getty Images

Hace un tiempo me preguntaron sobre los cuidados y propagación de la lavanda. Les confieso que aunque conozco bien el perfume de sus flores y sus bellos colores, hasta ese momento nunca antes las había cultivado. Así que me di a la tarea de comenzar a cultivarlas en el jardín, guiado por un buen amigo experto en estas plantas. A continuación les presento todo lo que aprendí sobre su cultivo. 

Lavanda o Lavandula 

A simple vista es fácil ver por qué la lavanda es una de las plantas preferidas por arquitectos paisajistas y jardineros particulares en todo el mundo. No sólo es fácil de cultivar, ya sea en tiesto o directamente en el terreno, pero esta planta aguanta sol, sequía y es resistente a muchas plagas comunes.

La lavanda o Lavandula es un género de plantas de tallos leñosos. Estas producen vívidas flores color azul violáceo que no solo sirven para decorar, pero se utilizan en la cocina y hasta contienen propiedades medicinales.  Por lo general las lavandas florecen a fines de la primavera y durante el verano. Pero ojo, pues existen más de treinta especies de lavanda y la época específica en que florecen varía por especie.

Luz ideal 

Como casi todas las plantas que producen flores, la lavanda disfruta de los rayos del sol. Sin embargo estas plantas también puede vivir y florecer bajo lugares con luz parcial, siempre y cuando reciban de seis a ocho horas diarias de sol directo.

Terreno o sustrato

El mejor terreno para plantar lavandas debe tener una textura arenosa y hasta algo pegajosa. Este debe ser una combinación de arena, tal vez de río, y algún tipo de sustrato bastante arcilloso, o sea que contenga una buena mezcla de minerales.  La lavanda no aguanta encharcamientos de agua ya que se le pueden pudrir fácilmente las raíces, así que procura que el terreno tenga buen drenaje.

 

Fertilizantes

La lavanda no necesita más fertilizantes que los que ya provee el terreno. Al parecer en tierras demasiado fértiles, la lavanda produce menos flores y hasta disminuye su fragancia.  Solo se recomienda añadir fertilizantes orgánicos ricos en magnesio y potasio justo antes de que las plantas florezcan para aumentar su producción. 

Propagación por esqueje

La lavanda se puede plantar desde la semilla, sin embargo la forma más fácil y rápida es a través de esquejes. Esta es una técnica básica de propagación donde se utilizan los brotes laterales de la planta. También se le conoce comúnmente como propagación por tallo o gajo.

Consejos

  • La época ideal para desarrollar esquejes es el verano, cuando el clima está seco y caliente. También es importante que el esqueje salga de plantas que se vean saludables y bien desarrolladas.
  • Para crear el esqueje, sea de tallo o de extensiones, el corte debe hacerse debajo de uno de los nudos (área que une el tallo principal con sus extensiones laterales). Los esquejes tomados de los brotes laterales crecen más rápido que los del tallo principal.
  • El esqueje debe tener al menos dos nudos a través de su extensión. Haz un corte firme y limpio sin dañar el tallo principal.
  • También elimina el exceso de hojas en la parte de abajo del esqueje. Sobre todo las que veas secas o amarillentas para que no consuman energía.
  • Una vez tengas listo tu esqueje haz un agujero en la tierra y siémbralo. Riega constantemente en lo que desarrolla sus raíces. Para esto lo ideal es un lugar con sol parcial. También puedes echarle líquido para enraizar en el área del corte y así promover el crecimiento de raíces. 

Estas plantas son tan fáciles de propagar y cuidar que son una buena alternativa para tus próximos proyectos. Además se ven espectaculares en cualquier tipo de jardín. Una vez florezcan podrás cortarlas, secarlas y crear bouquets de flores para regar su exquisito perfume por todo tu hogar.