Cultiva Gardenias

Conoce todo sobre el cultivo de las bellas y fragantes gardenias

Gardenias
Gardenias. Getty Images

Que nostalgia me traen las gardenias. La primera vez que olí este perfume fue por pura casualidad. Cuando chico un día estábamos jugando a las escondidas, así que durante el conteo corrí al arbusto más cercano para esconderme. Me deslicé detrás del seto cual pelotero de grandes ligas. Segundos después comencé a olfatear aquella intensa fragancia.

Para mi sorpresa, el arbusto donde yo me había escondido estaba repleto de flores blancas.

Aquel olor era intenso. Era la primera vez que me impactaba tanto la fragancia de una flor. Así que tuve que levantarme para olerlas. Esto ayudó a que descubrieran mi escondite y no ganara el juego. Pero al menos gané una de mis primeras experiencias en el mundo de las mejores fragancias naturales.

Qué es una gardenia

Su nombre botánico es Gardenia Jasminoides. La gardenia es considerada por muchos como una de las flores más hermosas. No sólo por su fragancia pero también por su forma y su increíble color blanco.

Esta planta es endémica de Asia y África. Hoy en día existen más de 200 especies. Ésta planta es prima hermana del café, por lo que dicen que donde crece bien el café se dan las mejores gardenias.  Cultivar plantas de gardenia es relativamente fácil. Lo mismo se pueden cultivar en tiestos como directamente en el terreno. 

Cómo cultivarlas

Si decides cultivar una planta de gardenias, lo ideal es comprar un pequeño arbusto.

Tratar de cultivarla desde la semilla o a través de esqueje puede ser más complicado. A la hora de comprar tu arbusto lo más importante que esté saludable y libre de plagas.

Asegúrate de que sus hojas estén verdes y brillantes, que tenga una fronda abundante y que no tenga insectos o formaciones raras en ninguna de sus partes.

Puedes comprar una planta que ya tenga flores, así sabrás de antemano la especie particular. También puedes conseguir una que esté llena de capullos y disfrutar del proceso de florecimiento.

Luz ideal

Antes de plantar tu gardenia ten en cuenta que como toda planta tropical, la gardenia necesita de mucha luz para desarrollarse y producir sus flores. Esta puede vivir en áreas con algo de sombra, pero sin suficiente luz solar ésta reducirá su producción de flores.

Por otro lado, demasiadas horas bajo el sol pleno en la época de verano puede ser contraproducente para tus gardenias. Entonces lo ideal es plantar en un lugar que reciba sol parcial, ya sea el de la mañana o el de la tarde, no ambos. 

Hidratación 

Lo ideal es mantener una humedad leve y constante en el terreno. Esto la mantendrá saludable y  ayudará en la producción de nuevos capullos y hojas más verdes. Pero el suelo debe tener buen drenaje, o sea sin encharcamientos.

La calidad del agua también es importante, si puedes recoger agua de lluvia para tus riegos es mucho mejor que utilizar la que sale directamente de la llave. La gardenia es susceptible a la alta alcalinidad del agua que llega a través del grifo.

Calidad del terreno 

Procura que el terreno sea uno fértil, aireado, bastante ácido y con un alto nivel de hierro. Esto lo puedes conseguir esparciendo un buen fertilizante que contenga este elemento. También puedes enmendar el terreno con composta orgánica antes de plantar.

Clima

Para las gardenias, las zonas que ofrecen condiciones climáticas constantes son ideales para su cultivo; días cálidos, soleados y noches más frescas. Los cambios drásticos en temperaturas afectan la producción de hojas, ramas y flores. Por esto suelen desarrollarse mejor en zonas rurales y tropicales, donde la brisa es constante pero corre suave y fresca. 

Poda

La poda se debe hacer cuando la planta haya terminado su periodo de floración. Las podas le darán forma y fuerza. No solo a las futuras flores, pero también a las ramas, hojas y raíces.

La primavera es la época ideal para podar tus gardenias. Esta es una planta que agradece y se recupera rápidamente de las podas. 

Plagas

Algunas de las plagas más comunes son la mosca blanca, la chinche algodonosa, los áfidos o pulgones y la araña roja. También puede padecer de clorosis (amartelamiento de las hojas), caída del botón floral (botones que amarillean y se caen de la planta) y chancros (planta atrofiada y botones marchitos).  Para evitar hongos y bacterias es importante que la planta se mantenga en una zona ventilada.