Cuando tu hijo es un acosador

Bullying
Dalia098

Una de las peores experiencias que puede sufrir un niño o una niña es el acoso escolar. Por eso una de las peores experiencias que podemos sufrir siendo padres es que nuestros hijos o hijas padezcan acoso escolar. Pero tan doloroso como eso es puede ser que tu hijo o hija sea el acosador.

Cuando la madre o el padre de un niño o una niña escuchan estas palabras: “Tu hijo o hija está acosando a otro niño” casi invariablemente se produce la misma reacción: la negación.

Es humano pero no es práctico ni beneficioso para nadie. Por eso si te ocurre esto es imprescindible que actúes.

Lo que ocurre cuando nos enteramos

  • Negarlo. Les ocurre a la mayoría de los padres y madres de niños o niñas que acosan a otros niños. Cuando les llega la noticia de que sus hijos están actuando así, la mayoría de los padres o madres tiende a negarlo. Las razones son varias pero la principal es que lo que sienten esos padres y madres es culpabilidad. Si su hijo está teniendo un comportamiento tan detestable es que ellos están haciendo algo mal. Negándolo, niegan también que ellos tengan algo que ver con ese comportamiento. Pero si es cierto que nuestro hijo está acosando a alguien lo peor que podemos hacer por él o ella y por nosotros mismos es negarlo. Es mucho más productivo aceptar que hay algo que él o ella y también nosotros estamos haciendo mal. Si lo corregimos a tiempo es mucho más fácil de solucionar. Nuestro hijo o hija puede cambiar de comportamiento y dejar de ser un acosador y nosotros seremos mejores padres. Si lo negamos, estamos faltando a la obligación de educar a nuestros hijos, les estamos dando un ejemplo perverso y probablemente estemos poniendo los cimientos para que su comportamiento empeore con el tiempo.
  • Restarle importancia. Hay padres y madre que no niegan rotundamente el mal comportamiento de sus hijos o hijas pero le quitan importancia. Suele ser muy habitual que los padres y madres de los acosadores crean que se trata solo de cosas de niños y que no tiene tanta importancia. Esto es otra forma de negarlo.
  • Dejarlo pasar. En algunos casos, los padres o madres sí aceptan que esta ocurriendo pero creen que deben dejarlo pasar y que se solucionará por sí mismo. Es posible que en unos poquísimos casos eso ocurra pero en la mayoría no ocurrirá. Si lo dejamos pasar, el acosador se sentirá más fuerte y casi seguro continuará acosando cada vez más.

 

Lo qué debes hacer

  • Hablar con tu hijo. Lo primer es estar seguros de que el acoso está ocurriendo. Para ello es imprescindible hablar con la escuela y también con nuestro hijo. Y hay que hablarlo todo, no dejar cosas por sabidas, no indagar hasta el fondo de lo que está ocurriendo es un error que solo puede hacer que el problema no tenga solución. Para hablar con nuestro hijo cuando este es un acosador es imprescindible buscar momentos de tranquilidad. Es necesario mostrarse serios con el niño o la niña pero no echarles una bronca y pensar que eso lo resolverá todo. Hay que buscar toda la información posible antes de hablar con él y utilizar esa información porque en la mayoría de los casos, los niños negarán que están acosando. Esa negación puede tener dos razones, que de verdad no sean conscientes de su comportamiento o que sí lo sean e intenten evitar un castigo. Por eso es necesario contar con información previa al hablar con nuestro hijo o hija. Lo más importante es dejarle muy claro que ese comportamiento es inaceptable. Que nosotros no lo aceptamos pero que la sociedad tampoco. Y es muy conveniente explicarle muy bien cómo se siente el niño o la niña al que acosa.
  • Hablar con la escuela. Es imprescindible hablar con la escuela. La mayoría de los casos de acoso ocurren en la escuela y es allí dónde está parte de la solución. Hablar con la escuela y mostrarles todo nuestro apoyo para solucionarlo es el primer paso. Ellos además pueden ayudarnos a buscar estrategias para llevarlas a cabo con nuestro hijo.
  • Buscar ayuda profesional. Es evidente que un niño o niña que acosa a otros tiene algún problema. Hay que detectar ese problema porque en algunos casos podremos solucionarlo nosotros con la ayuda de la escuela. Idear una estrategia para que nuestro hijo o hija aprenda la importancia del respeto y consiga tener más empatía. Pero también hay casos que los problemas que provocan que un niño o una niña se convierta en acosador tienen raíces más complejas y puede que nuestro hijo o hija necesita la ayuda de un terapeuta. No tengamos miedo de pedir ayuda si creemos que esto es lo mejor para ellos.