Cuándo tapizar un sofá y saber si merece la pena

Soluciones que puede hacer uno mismo

Sofa
Hoxton/Getty Images  

El sofá es una de las piezas de mobiliario en la que invertimos más dinero. Cuando tenga unos años tendremos que elegir cuándo tapizar el sofá y saber si merece la pena. O quizás sea mejor y más económico comprar uno nuevo.

Generalmente, buscamos una pieza que dure años, que sea fácil de mantener y que, con esas condiciones, no pase de moda. Si crees que tu sofá está viejo, antiquado o está estropeado y no sabes qué hacer, guíate por estos consejos según el caso.

El asiento del sofá está hundido y deformado ¿qué hacer?

Si el asiento no esta en su mejor estado puede deberse a dos cosas:

1) Los almohadones han perdido consistencia—Algo bastante habitual cuando el relleno es de goma espuma de poliuretano.

Solución:

Encarga en una tapicería una plancha de la misma forma de la antigua (o dos o tres, dependiendo de los asientos) y sustitúyela. Compra una goma espuma de densidad media, para que no sea ni muy dura ni muy blanda. En los lugares donde la venden te pueden aconsejar.

Si consideras que tienes la habilidad suficiente puedes hacerlo tú.

Para ello encarga las planchas y usando como plantilla la tela o la plancha anterior, delineala con un marcador sobre la nueva. Puedes ir recortando con un cuchillo largo, una sierra con mango o, incluso una sierra de calar. Debes tener cuidado de que permanezcan totalmente verticales para evitar el corte oblicuo.

2) La estructura está dañada—Esta situación es más común cuando la base es de muelles, metálica o de madera sin estructura completa.

Solución:

Si los almohadones se encuentran en buen estado, intenta poner, debajo de ellos, un rectificador de sofá. Son unas planchas rígidas que sirven para salvar—aunque no de forma definitiva—ese hundimiento. En este enlace puedes ver cómo es un rectificador.

¿Qué hacer cuando la tapicería del sofá está muy desgastada o rota?

Si la tapicería del sofá está definitivamente en mal estado la solución es: retapizarlo.

Pero, antes de hacerlo debes valorar el coste de ese trabajo y pedir presupuesto. Debes sumar:

  • La goma espuma de los almohadones (si no son de otro relleno que se pueda salvar) que tienes que multiplicar por el total de almohadones que tiene el sofá.
  • La tela de tapizar. Estas telas suelen ser caras porque tienen mejor calidad y composiciones más costosas que los textiles para otras funciones. Para calcular los metros tienes que medir el sofá: ancho x largo x alto. Además, hay que medir cada uno de los almohadones y sumar al total de la tela.
  • La mano de obra de la tapicería

Cualquier profesional al que acudas te hará un presupuesto previo. Consulta, al menos, en tres lugares.

Cuando tengas el presupuesto, decide sopesando la calidad, el cariño que le tienes o el diseño de tu sofá viejo y el coste que supone retapizarlo y comparando con lo que te costaría uno nuevo. Mira precios online y visita alguna tienda para hacerte una mejor idea.

Con las excepciones de que sea una antigüedad, una herencia muy preciada o de una calidad excelente, seguramente el coste no compensará el precio de un sofá nuevo. Especialmente si tiene numerosos almohadones.

Otras soluciones para una tapicería estropeada o pasada de moda

La más sencilla es poner unas fundas.

Si tu sofá es de alguna marca o fabricante que las incluye en su catálogo, no tienes más que acudir a la tienda o encargarla.

En caso contrario hay fundas que se comercializan y se ajustan a muchas medidas y diseños de sofás.

Si prefieres puedes improvisar fundas en casa, comprando los metros necesarios de la tela que te guste. Aquí tienes un tutorial para hacer una funda de sofá en casa.

En cualquier caso, estas soluciones son más sencillas que retapizar por completo un sofá en casa, que requiere una habilidad que no todos tienen.