Cuándo se celebran las elecciones presidenciales americanas

La historia detrás del primer martes después del primer lunes de noviembre

Cabdidatos a la presidencia
Caricatura sobre cabdidatos a la presidencia en 2016. Dominio público

Las elecciones para elegir presidente de Estados Unidos se celebran el primer martes después del primer lunes del mes de noviembre en años que son múltiplos del número cuatro.

Estos comicios presidenciales tienen lugar cada cuatro años y en ellos también se elige al vicepresidente. También el primer martes después del primer lunes de noviembre se eligen a los 350 miembros de la Cámara Baja del Congreso americano, si bien estas elecciones tienen lugar cada dos años.

Con la misma frecuencia se elige a un tercio de los 100 senadores que conforman la Cámara Alta.

Historia de la fecha de las elecciones americanas

Las primeras elecciones presidenciales se celebraron en 1778-79. Y a partir de ahí comenzaron a celebrarse cada cuatro años en uno de los 34 días anteriores al primer miércoles del mes de diciembre. Cada estado que conformaba el país –en un principio sólo trece al que se fueron añadiendo paulatinamente más- elegía su propio día de elecciones.

Este sistema pronto fue criticado porque era posible que los estados que votaban más tarde para votar a los miembros del colegio electoral que eligen al presidente cambiaran su voto como contrapeso de los que votaban antes.

Para evitar este problema se decidió que todos los estados habrían de votar el mismo día.

El primer martes después del primer lunes de noviembre

Fue en 1845, siendo presidente el demócrata James K.

Polk, cuando se decidió establecer por ley que las elecciones federales tendrían lugar el primer martes después del primer lunes del mes de noviembre.

Esto significa en la práctica que los comiciones tendrán lugar entre el dos y el ocho de noviembre. Se eligió ese mes porque en la mitad del siglo XIX los Estados Unidos era todavía una sociedad principalmente rural, donde la mayoría de sus ciudadanos eran campesinos y granjeros.

Noviembre era un buen mes para votar porque ya se había acabado la época de cosechas, todavía no se había iniciado la siembra y se evitaban las nevadas de los meses de invierno, que dificultarían en buena parte del país el desplazarse para votar hasta el lugar de votación.

Hay que destacar que tanto en la época colonial como en las primeras décadas tras la Independencia los estados que conforma este país carecían de buenas carreteras y el transporte era terriblemente malo en aquellas regiones en las que no era posible desplazarse por barco, bien por mar, bien por ríos o lagos.

Asimismo, las autoridades decidieron que fuera un martes porque buscaban un día que afectase poco a la labor de los campesinos, por lo que quedaban excluídos los miércoles, días de mercado en aquellos tiempos. Y también ni se contempló que los comicios fueran en domingo, ya que es el día de los servicios religiosos.

Además, ese era el día que tenía fijado de antemano el estado de Nueva York para celebrar sus elecciones. Y se consideró adecuado seguir con el ejemplo de uno de los estados más grandes y poblados.

Curiosidades de las elecciones americanas

En Estados Unidos nunca se han suspendido unas elecciones presidenciales.

En ellas los ciudadanos no votan directamente por uno de los candidatos a presidente sino que eligen a los ganadores del colegio electoral en cada estado. Y quien gane la mayoría del colegio electoral, compuesto por un total de 538 electores, gana las elecciones.

De hecho, es posible ganar en número de votos pero perder el colegio electoral y, por lo tanto, las elecciones. Así sucedió en 2000 cuando Al Gore ganó en votos pero perdió las elecciones frente a George W. Bush, quien había ganado el colegio electoral.

Asimismo, nunca ha habido un golpe de estado en este país.

En la actualidad, el ganador de las elecciones presidenciales que tienen lugar en noviembre toman posesión el 20 de enero del año siguiente en lo que se conoce como Día de Inauguración.