¿Cuándo pudieron votar las mujeres latinas?

Uruguay y Ecuador, primeros países en reconocer el sufragio femenino

Manifestación frente al Congreso Nacional argentina por el voto femenino en 1948
Manifestación frente al Congreso Nacional argentina por el voto femenino en 1948. Archivo General de la Nación

El derecho al voto de las mujeres en el mundo es una de las grandes conquistas del feminismo. Nueva Zelanda y Australia, en 1893 y 1902 respectivamente, fueron los primeros países en reconocer el derecho de las ciudadanas a elegir sus representantes y participar en la vida pública. En Europa, el primer estado en incluir el sufragio femenino fue Finlandia, en 1906, año en el que en Gran Bretaña se intensifican las protestas de las sufragistas, lideradas por Emmeline Pankhurst, y en Estados Unidos fallece una de sus grandes luchadoras, Susan B. Anthony.

Al otro lado del Océano Atlántico, las estadounidenses lograrían en 1920 el reconocimiento a años de lucha pacífica desde la Convención de Seneca Falls de 1848. Y en Latinoamérica, Uruguay sería el primero de los estados en el que la Constitución recoge que las mujeres pueden votar:

1927: Uruguay

El primer país de Latinoamérica donde las mujeres pudieron participar del juego democrático fue Uruguay, el 3 de julio de 1927, en el plebiscito local de Cerro Chato. La participación femenina en unas elecciones nacionales, sin embargo, fue muy posterior: el 27 de marzo de 1938.

Legalmente, la Constitución uruguaya de 1917 ya incorporaba a la mujer como sujeto de los derechos y deberes civiles, incluido por tanto el voto.

1929: Ecuador y Puerto Rico

Se cumplen 85 años del reconocimiento del derecho de las ecuatorianas al sufragio, aunque un derecho muy limitado a aquellas que pudiesen demostrar sus "facultades" para hacerlo.

En realidad fue necesario esperar a 1967 para eliminar estas restricciones.

Si en otros países la reivindicación fue colectiva, en Ecuador tuvo nombre propio: Matilde Hidalgo de Procel, primera mujer en graduarse en una escuela de Secundaria, en obtener un Doctorado en Medicina y en depositar su voto, el 10 de mayo de 1924.

En Puerto Rico, en 1929, se aprobó el sufragio femenino solamente para mujeres alfabetizadas. Fue el 23 de marzo de 1935 cuando se hizo extensible a todas las ciudadanas. La anarquista Luisa Capetillo fue la lideresa sindicalista que encabezó las reivindicaciones.

1932: Brasil

La feminista brasileña Bertha Lutz, de origen europeo, conoció en primera persona el movimiento sufragistas británico y fundó en 1922 la Federación Brasileña para el Progreso Femenino, así como la Universidad de la Mujer, en 1929.

Zoóloga, por la Universidad de la Sorbona de París, cuando regresó a Rio de Janeiro fue contratada por el Museo Nacional en un momento en el que estaba prohibido que una mujer desempeñase un cargo público. Su activismo feminista la llevó a estudiar Derecho y redactar un proyecto de ley para que las mujeres pudiesen votar. 

Con este texto de base, en 1932 el presidente Getúlio Vargas autorizó por decreto la participación electoral de las mujeres en el país más extenso de Latinoamérica.

1934: Cuba

En 1934, las mujeres cubanas conseguían el reconocimiento del derecho al voto, aunque solamente podrán ejercerlo hasta el golpe de estado de Batista, en 1952. 

1939: El Salvador

Hace 75 años, las salvadoreñas pudieron participar en unas elecciones por primera vez, pero con límites que no tenían los hombres, a los que bastaba con ser mayores de 18 años para ejercer el sufragio.

Si estaba soltera, la mujer tenía que ser mayor de 30 años para votar (mayor de 25, si estaba casada). En ambas situaciones civiles, era necesario tener finalizada la educación Primaria. En 1950 se reconoció el derecho al voto en igualdad absoluta. 

Entre las grandes luchadoras por el sufragio, destaca Prudencia Ayala, de origen indígena y primera mujer en postularse como Presidenta del país en 1930.

1942: República Dominicana

En plena dictadura de Trujillo y debido a las fuertes presiones internacionales, las mujeres dominicanas pudieron votar en 1942 por primera vez en unas elecciones presidenciales generales. Entre las grandes sufragistas latinoamericanas destaca Abigaíl Mejía, discípula de la humanista italiana María Montessori, que además de impulsar escuelas nocturnas para las trabajadoras y reformas penales, fue la promotora del llamado Voto de Ensayo de 1934 en el que participaron más de 96.000 mujeres para demostrar su plena capacidad para elegir y ser electas.

1945: Panamá y Guatemala

Las panameñas ven reconocido su derecho al voto el 2 de febrero de 1945 pero las reivindicaciones comienzan ya en la década de los 20 gracias a la abogada Clara González de Behringer, cofundadora del Partido Nacional Feminista en 1924.

También en 1945, Guatemala logra el sufragio a las mujeres, aunque limitado a las que saben leer y escribir. Hasta 1965 no se extendería a todas las ciudadanas, y en 1985 fue recogido en el artículo 4 de la Constitución del país centroamericano.

1947: Argentina y Venezuela

El 23 de septiembre de 1947, Juan Domingo Perón firmó un decreto presidencial con valor de ley que permitió votar a las argentinas. Cuatro años más tarde, el 11 de noviembre de 1951, tres millones y medio de mujeres participaron en las elecciones presidenciales en las que Perón fue reelegido.  

Así, se saldaba una deuda pendiente con las ciudadanas que, desde el comienzo del siglo XX, reivindicaban  Alicia Moreau de Justo, Alfonsina Storni o Elvira Rawson, y que encontró respaldo y apoyo institucional en Eva Duarte de Perón, quien se comprometió personalmente con la causa sufragista al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión.

Es importante señalar que dos décadas antes, en 1927, las mujeres de la provincia argentina de San Juan ya pudieron sufragar, siendo el referente de este logro Emar Acosta, la primera mujer que fue diputada en Latinoamérica.

En Venezuela, la Constitución de 1947 (artículo 81) recogía formalmente el derecho al voto de las mujeres.

Sin embargo, fue el 27 de octubre de 1946 cuando se hizo efectivo por primera vez en unas elecciones y 12 mujeres fueron elegidas diputadas de la Asamblea Nacional Constituyente.

La reivindicación de los derechos políticos de las venezolanas se remontan a 1908, cuando muchas trabajadoras se reúnen ya para reclamar igualdad salarial y condiciones dignas de trabajo. Fruto de su activismo, logran un permiso restrictivo para elegir los consejos municipales entre 1944 y 1945.

1949: Chile y Costa Rica

Tras treinta años de reivindicaciones, el 8 de enero de 1949 se promulga en Chile la ley número 9292 que permitió el sufragio femenino sin restricciones. Una demanda que se remonta a 1913 desde las organizaciones de mujeres de la primera mitad del siglo. Elena Caffarena y Amanda Labarca son dos de las sufragistas más destacadas en la época. 

En Costa Rica, la abogada Ángela Acuña Braun, presidenta de la Liga Feminista, es una de las defensoras más importantes. Junto a sus compañeras, reivindicó año tras año el voto femenino en el Congreso hasta su reconocimiento en la Constitución de 1949.

1952: Bolivia

Entre 1947 y 1949 las mujeres bolivianas votaron por primera vez en unas elecciones municipales que los responsables políticos de la época consideraron "una prueba" para confirmar su capacidad. En 1938 se autorizó el sufragio con restricciones y en 1952 pudieron elegir y ser electas sin ningún impedimento.

1953: México 

En 1947, Mexico reconoce a nivel nacional el derecho de la mujer a votar y participar en elecciones municipales.

Pero no es hasta 1953, el 17 de octubre, cuando prospera la reforma de los artículos 34 y 115 de la Constitución mexicana y se incluye definitivamente el sufragio universal.

La lucha por el derecho al voto femenino en Mexico se remonta a 1824 y tuvo como grandes protagonistas a Hermila Galindo y Elvia Carrillo Puerto, primera mujer elegida para el Congreso de Yucatán.

1955: Perú, Honduras, Nicaragua

El 7 de septiembre de 1955, tras años de reivindicaciones de mujeres como María Jesús Alvarado, Adela Montesinos, Magda Portal, Zoila Aurora Cáceres y Elvira García García, las peruanas vieron reconocido su derecho al voto por ley. Sin embargo, era imprescindible saber leer y escribir para computar como votante, y el país atravesaba por un problema para que las mujeres accediesen a la educación. Hasta 1979 no hubo una participación plena de la mujer en los sufragios. 

El 25 de enero se celebra anualmente el Día de la Mujer Hondureña en homenaje a la jornada de 1955 en la que se vieron reconocidos los derechos políticos de las mujeres, aunque limitados solo a las que pudiesen leer.

También en Nicaragua, en el mes de abril de 1955, se aprueba el voto femenino, que las nicaraguenses depositan por primera vez el 3 de febrero de 1957.

1957: Colombia 

Las mujeres colombianas no vieron reconocido su derecho a la ciudadanía hasta el 1 de diciembre de 1957. Tres años antes, en 1954, el general Gustavo Rojas Pinilla reformó la Constitución para incluir el sufragio femenino y el derecho a ocupar cargos públicos.

1961: Paraguay

Paraguay fue el último país de la región en legislar el sufragio de la mujer, el 5 de julio de 1961. La igualdad de derechos políticos del hombre y la mujer se recogerá seis años más tarde en la Constitución paraguaya.

En esta última etapa lograron también el voto las jamaicanas y haitianas, en 1953 y 1957 respectivamente.