Cuando los hijos son demasiado maduros

Descubran si tienen que preocuparse

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Jiri Hodan

Una cosa común a la mayoría de los padres y las madres es que nos preocupamos por todo. Muchos padres y madres de adolescentes creen que sus hijos son demasiado infantiles. Y a esa falta de madurez achacan las discusiones frecuentes con ellos. Y al tiempo, otros padres y madres se preocupan por si sus hijos son excesivamente maduros para su edad.

Esta última preocupación no es tan frecuente como la anterior aunque eso no quiere decir que no exista.

Generalmente las madres y padres que piensan así lo hacen porque sus hijos en la adolescencia, o incluso en la preadolescencia, se comportan de una forma que no les parece propia de su edad. Suelen ser niños y niñas serios que tienen personalidades introspectivas, que piensan bien las cosas antes de hacerlas, que razonan con lógica y teniendo en cuenta todas las posibilidades antes de tomar una decisión y que, precisamente por esa razón, toman decisiones acertadas.

Visto así parece que a cualquier padre o madre debería parecerle perfecto tener un hijo o una hija así, y sin embargo algunos se preocupan por ello. Esa preocupación viene, primero del hecho de que pueden llegar a creer que su hijo o hija no es normal. Y segundo, que piensan que no va a disfrutar de su vida joven, que va a madurar antes de tiempo y se perderá todo el montón de cosas buenas y divertidas que tiene ser joven.

Estos padres deben evaluar varias cosas sobre sus hijos antes de preocuparse

La adolescencia es diferente en cada chico o chica. Casi por definición la adolescencia es un momento de caos. Los chicos y las chicas viven una auténtica revolución tanto física como psicológica. Y en cada uno tiene lugar de un modo y en un tiempo diferentes. Así que la inmensa mayoría de las adolescencia son diferentes pero todas son normales.

Descartar una depresiónPara algunos adolescentes esa época es más complicada que para otros. Un porcentaje de ellos sufre depresiones durante esos años. Es importante que si algún padre o madre cree que su hijo es demasiado introvertido o demasiado triste durante mucho tiempo analice en profundidad si el adolescente puede estar sufriendo una depresión.

Descartar un acoso Las víctimas de acoso suelen adoptar comportamientos retraídos. Si observamos que nuestro adolescente de pronto se vuelve cada vez más solitario y creemos que algo le preocupa y no sabemos qué es, es bueno que investiguemos por si estuviera sufriendo algún tipo de abuso: escolar, sexual, por internet

Comportamiento diferente pero solo temporalmente . En la mayoría de los casos, lo que les ocurre a los adolescentes es que pasan épocas en las que están más metidos en sí mismos. Viven con mayor intensidad su propia transformación y miran más hacia dentro de ellos que hacia fuera. Tampoco hay que preocuparse por eso ya que es sano que aprendan a conocerse y descartado algún trastorno psicológico hay que dejar a los chicos y a las chicas que desarrollen su personalidad libremente.

Una vez descartado cualquier problema, lo mejor es aceptar que el adolescente o la adolescente tiene esa personalidad, es más maduro que la mayoría, le interesa más la introspección o está menos inclinado a la fiesta.

Es bueno dejar que chicos  chicas maduren a su propio ritmo, algunos lo harán más despacio y otros, más rápido. Pero también es bueno que los adolescentes sepan divertirse, que tenga tiempo de ocio y, sobre todo, que se relacionen con otros adolescentes porque la socialización con los iguales es uno de los pilares de la adolescencia que hará de nuestros hijos adultos más felices.