Cuando los adolescentes se pelean con sus mejores amigos

Los padres no deben intervenir pero sí pueden ayudar

La fuerte relación con el grupo de amigos es una de las características más sobresalientes de la adolescencia. Con sus amigos pasan mucho tiempo y con ellos se producen, en muchas ocasiones, peleas que pueden hacer sufrir a los adolescentes.

La importancia de los amigos
Cuando los adolescentes comienzan el proceso de cambio que supone entrar en esa edad una de las cosas que primero advierten sus padres es que empiezan a alejarse de la familia, cada vez pasan menos tiempo con sus padres y sus hermanos.
A esa edad, chicos y chicas comienzan a formar relaciones de amistad que cada vez son más fuertes y más duraderas.El grupo de amigos, a los que es muy importante que los padres conozcan bien, tiene una trascendencia enorme en la maduración de los jóvenes. Con ellos empiezan a aprender a entablar relaciones sociales, con ellos van formando su personalidad, en el grupo aprenden a buscar su independencia con respecto a la tutela paterna, a defender sus opiniones y sus ideas. Peleas frecuentes
Pero a la vez que sus vidas parecen estrechamente ligadas a las de sus amigos, también son frecuentes las riñas, las peleas y los enfados. Incluso entre los amigos o las amigas íntimas.Las razones de que se produzcan estos roces frecuentes son varias:
  • La propia inestabilidad emocional de la adolescencia. La inestabilidad emocional en la que viven los adolescentes es una de las causas más frecuentes de sus riñas. Les ocurre con sus padres y con sus hermanos pero también con sus amigos.
  • La cantidad de tiempo que pasan juntos. Estar con los amigos es la principal preocupación de la mayoría de los adolescentes y todo ese tiempo juntos hace que los roces sean más probables.
  • La seguridad que da la amistad. Aunque parezca una contradicción una de las causas de esas continuas peleas es la seguridad que los adolescentes sienten de la amistad de sus amigos y la facilidad para la crítica directa que se deriva de esta.
  • Falta de habilidades sociales. Todo lo anterior está acrecentado porque los adolescentes aún no han desarrollado plenamente las habilidades sociales necesarias para la integración plena en la sociedad adulta.
Qué deben hacer los padres
El mejor consejo para los padres es que no intervengan nunca en las peleas de sus hijos con sus amigos.
  • Jamás descalificar al amigo. Algunos padres tienden a ponerse de parte de su hijo y criticar al amigo o amiga con la que se han enfadado. Es un error enorme porque la mayoría de las veces y en cuestión de días o incluso horas su hijo recuperará su amistad y ellos se verán en una situación comprometida.
  • No mediar. Tampoco es aconsejable la mediación porque los propios adolescentes deben aprenden a resolver sus conflictos. Y la solución a las riñas con los amigos es una fuente de aprendizaje para la edad adulta.
  • Escuchar al adolescente. Una buena idea es escuchar al adolescente. Si él cuenta a sus padres que se ha enfadado con su mejor amigo o amiga, estos pueden aprovechar para hablar con él de la importancia de la amistad. Y pueden también guiarle para la solución del conflicto. Explicarle que lo primero que debe hacer es entender cuál ha sido en realidad la causa de la pelea. La mayoría de las veces los adolescentes descubrirán que ha sido algo sin importancia. Tras entender exactamente qué ha pasado es importante que reflexionen sobre lo que para ellos significa su amigo o amiga. Y, por último, es aconsejable que aprendan a pedir disculpas si la responsabilidad de la riña ha sido suya o que esperen las disculpas de su amigo si ha sido de él o ella.
    Foto © Laconianni Family