¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

El dolor de cabeza no es un síntoma característico de la hipertensión

Medidor de presión arterial
 Joe Raedle/Getty Images

“Desgraciadamente, no hay signos ni síntomas que puedan hacer pensar que una persona tenga una presión arterial alta. Se puede ser hipertenso durante 15 años y ni saberlo”, explica el doctor Antonio Coca, director de la Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínic de Barcelona.

Dolor de cabeza, no es un síntoma específico de hipertensión

La única manera de saber si una persona es hipertensa es medir la presión arterial de forma correcta y continuada en el tiempo.

“Muchas personas piensan que sufren de hipertensión porque creen tener síntomas. Pero realmente suele ser al revés”- puntualiza el Dr. Coca-. “Algunos pacientes van al médico porque tienen dolor de cabeza y piensan que tienen la presión arterial alta, pero lo que acostumbra a pasar es que esa cefalea es debida a cualquier otra causa (una situación estresante, un resfriado o un simple cambio de tiempo). Justamente tener dolor de cabeza hace que la presión arterial se eleve. Después de tomar un analgésico, el dolor de cabeza desaparece, y las cifras altas de presión arterial también”.

El motivo por el que se cree que el dolor de cabeza es signo de hipertensión podría estar relacionado con la antiguamente llamada hipertensión maligna (en inglés). “Antes de los tratamientos antihipertensivos, después de la Segunda Guerra Mundial,  los pacientes con hipertensión arterial muy elevada durante mucho tiempo –hipertensión maligna- podían tener cefalea.

De hecho, Roosevelt era un hipertenso con unas cifras de presión arterial altísima que tuvo un ictus, y que finalmente murió por un segundo ictus, pero que nunca recibió un tratamiento adecuado porque entonces todavía no existía”, señala Antonio Coca, también profesor de Medicina Interna en la Universidad de Barcelona.

Otros falsos síntomas de hipertensión

El vértigo o la sensación de inestabilidad son otros síntomas con los que el saber popular asocia erróneamente la hipertensión. Pero como advierte el especialista en hipertensión, “cuando nos sentimos estresados o tenemos vértigo sube temporalmente la presión arterial. De la misma manera, que lo hace cuando tomamos una taza de café, pero esta subida es transitoria porque en media hora habrá bajado”.

“Su carácter silente y crónico es el factor peligroso de la hipertensión. Por ello es necesario detectarla midiendo las cifras de presión de manera precisa, de tal modo que cuando la presión arterial está por encima de 140/90 mmHg de manera sostenida debemos sospechar el diagnóstico y acudir al médico”, añade.

La hipertensión de la bata blanca

Hay personas a las que les sube la tensión arterial cuando la mide una enfermera, y especialmente, un médico, es lo que se conoce como la hipertensión de bata blanca. “Se trata de una hipertensión falsa porque se ponen nerviosos y sufren estrés lo que eleva los valores. Otras situaciones de hipertensión falsa se dan antes de pasar un examen de conducir, o cuando hay que superar una prueba”, añade el Dr. Coca.

Este tipo de hipertensión “puede afectar a un 30% de la población, se minimiza en algunos pacientes con el tiempo, pero no en todos”.

En estos casos, es recomendable que la persona haga una automedida de la presión arterial en su domicilio (AMPA).

Tratamiento terapéutico para la hipertensión

Como explica el Dr. Antonio Coca, “todos los medicamentos actuales para tratar la hipertensión arterial son eficaces. Se diferencian en aspectos relacionados con la duración media. Antes se necesitaban dos o tres pastillas del mismo medicamento, tomadas dos o tres veces al día, para controlar los mecanismos de la presión arterial. Pero, ahora, la mayoría de medicamentos (en inglés) son de larga duración, con lo que es suficiente con una toma al día. Además, como es muy difícil normalizar la presión con un solo medicamento que actúe en un único mecanismo, el tratamiento recomendado en, al menos un 70% de los pacientes, es una combinación de como mínimo dos fármacos.

Afortunadamente estos dos fármacos se pueden combinar un comprimido lo que es muy cómodo para los hipertensos”.

En este sentido, el especialista aboga por eltratamiento antihipertensivo(en inglés) en un comprimido único, lo que se conoce en el ámbito médico como combinaciones fijas. Pero parece que, en algunos sistemas sanitarios, como en el caso del español, “no es un tema prioritario, cuando se podría ahorrar dinero. Es mucho más caro dar tres pastillas que una. Además de que la medicación en una sola toma para tratar una enfermedad crónica y silente, como es la hipertensión arterial, facilita que el paciente tome la medicación”, añade el médico.

Cambios en el estilo de vida

“Tenemos una sociedad que aumenta su peso porque es sedentaria y toma un exceso de calorías. Durante millones de años, el cuerpo humano se ha preparado para situaciones de conflicto, para defendernos de las hambrunas, agarrar un trozo de alimento y salir corriendo, pero no para ir al supermercado llenar el carro de comida y sentarnos en el sofá”, comenta el Dr. Coca.

La obesidad es, sin duda, uno de los factores que condicionan la hipertensión. Según los últimos datos recogidos en las Unidades de Hipertensión Arterial en España, el 80% de las personas hipertensas (8 de cada 10) sufren de sobrepeso u obesidad.

Recomendaciones para controlar la hipertensión

Para controlar la hipertensión arterial, el Dr. Coca, destaca la necesidad de:

  • Perder peso. “Cuando un obeso pierde kilos baja sus cifras de presión arterial”, señala el especialista.
  • Moderar el consumo de alcohol en 30 gramos al día para los hombres (lo que equivale a dos copas de vino) y 15 gr. de alcohol para las mujeres (una copa), debido a que metabolizan el alcohol peor que los hombres al tener menos masa muscular. “Por encima de 30 gramos de alcohol al día la presión arterial sube progresivamente”.
  • Reducir la ingesta de sal a menos de 6 gramos al día. Actualmente el consumo de sal dobla esta cifra.
  • Dejar de fumar. El tabaco induce enfermedad en la arteria, arteriosclerosis, al tiempo que aumenta las cifras de presión. Hace daño en el interior de las arterias (endotelio). “A pesar de las campañas antitabaco, la adición de los fumadores es tan grande, que todo son excusas para seguir fumando. Lo que hace difícil conseguir el abandono de este funesto hábito”.

    “Es muy importante que la gente sepa que los estilos de vida saludables ayudan a vivir más y mejor, con calidad de vida”, recuerda el responsable de la Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínic de Barcelona.

    Referencia:

    Entrevista al Dr. Antonio Coca. Director de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínic de Barcelona y Catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Barcelona.