Criando a hijos tolerantes:

Enseña a tu hijo a aceptar a los demás

aceptación
Aceptar a todos nos une. © Zurijeta | Dreamstime.com

Dentro de un escenario completamente infantil, la aceptación y el rechazo se alternan con frecuencia. Los niños deciden con quién jugar cada día, y van probando relaciones de poder, de conveniencia y finalmente de amistad, buscando conexiones variadas.

Ellos están en formación, y por naturaleza tienen la habilidad de adaptarse y perdonar. Es bastante común que el enemigo acérrimo de hoy llegue a ser el compañero de juegos de mañana.

Sin embargo, estamos viviendo en un mundo cada vez más intolerante. Como adultos, es difícil dar a otros el beneficio de la duda, y nos sentimos obligados a proteger a los hijos de muchas amenazas reales e imaginadas: “¡No te dejes, hijo!” “Pega tú primero.” Y la pregunta frecuente: “¿A mi hijo lo estarán bullyando?”

Este panorama de miedo resulta bastante estéril para la siembra de la tolerancia y la convivencia, valores que se aprenden por la práctica.

En casa yo te invito a enriquecer el ambiente, abriendo las posibilidades para que tu hijo conozca y acepte a los demás.

  1. Enseña a tu hijo a aceptarse a sí mismo.

    En casa, pregona este mensaje: "Eres un ser único, precioso e irrepetible, nacido del amor. Vales TODO, no por lo que tienes, sino por lo que eres."

    Deja que él tenga la práctica de enfrentar retos y resolver problemas.

    Deja que se equivoque en un ambiente seguro, donde no pasa nada.

    Refuerza su seguridad personal NO metiéndote a “salvarlo” hasta que verdaderamente sea necesario.

  1. Refuerza con tu hijo su identidad.

    Él debe saber perfectamente quiénes son sus papás, sus abuelos y sus primos. ¿De qué país vienen originalmente? ¿Qué idiomas hablan? ¿Qué religión practican?

    En casa, ¿cuáles son los valores más importantes que identifican a tu familia? ¿Qué deportes prefieren? ¿Cuáles son sus mascotas?

    Ayuda a tu hijo a tener un fuerte sentido de pertenencia dentro de la familia, donde la aceptación debe ser incondicional.

  1. Habla a tu hijo sobre la diversidad.

    Todo el mundo es diferente. Todos tenemos cosas en común, y todos somos dignos de respeto.

    Platica con tu hijo sobre las formas de ser diferente. En su salón de clases hay niños y niñas. Hay personas tranquilas y personas inquietas. Hay niños que les gusta el deporte y niños que prefieren leer. Las familias de los niños son diferentes también.

    Deja claro que las diferencias son oportunidades para aprender de los demás. La diversidad inspira interés, no miedo.

  2. Habla con tu hijo sobre diferencias físicas y raciales.

    Características como color de ojos, cabello y piel son obvias, y los niños se fijan en ellas sin asignarles ningún valor específico. Sin embargo, actitudes racistas se aprenden.

    Enseña a tus hijos que hay una sola raza: la raza humana. Todos tenemos características físicas que recibimos en herencia de nuestras familias. Debemos de sentirnos orgullosos de nuestras facciones únicas y respetar a los demás sin poner ninguna barrera racial.

    En casa no permitas comentarios ni chistes racistas, y siempre señala actitudes racistas como inaceptables cuando se manifiestan en los medios o la conversación de adultos.

  3. Concientiza a tu hijo sobre las diferencias socioeconómicas.

    En algunos ambientes, las personas se clasifican por su clase social. En México en particular, se pueden oír expresiones como “naco, albañil, gato, indio, sirvienta” que se consideran insultos.

    Enseña a tu hijo a respetar a todos por lo que son y no por lo que tienen. El esfuerzo de cada persona se valora, y el dinero no da el derecho de menospreciar a nadie. A todos se les trata con educación.

  1. Enseña el respeto por las diferencias sexuales.

    La homofobia no debe tener lugar en tu casa, ni los comentarios ni términos anti-gay.

    Enseña a tu hijo a aceptar que hay diferentes formas de ser hombre y mujer, y todas son dignas de respeto.

  2. Abre las puertas de tu casa al mundo con la cocina internacional.
  3. En casa disfruta la música de otras culturas.

    Deja que tu hijo se sienta el ritmo y se mueva al son de la música que trasciende las barreras de los idiomas.

  4. Invita a tu hijo a ser empático.

    En la vida diaria hay muchas oportunidades para tener paciencia con los demás y no descalificarlos por tener diferentes habilidades o diferentes puntos de vista.

    Invita a tu hijo a siempre dar a otros una primera oportunidad, pensando en los sentimientos.

    Una persona tolerante ayuda a crear un ambiente donde él también será aceptado sin condiciones.