¿Consolidar las deudas de tu tarjeta de crédito es una buena idea?

Lo que debes saber sobre consolidar tu deuda

Enric Curella/Pixabay.com

Cuando te sientes bombardeado por la publicidad que te ofrece consolidar tus deudas pagando menos interés y a mas largo plazo te empiezas a preguntar si lo estas haciendo bien tu solo, para que tantos dolores de cabeza y tensiones. Es en ese preciso instante que te asaltan las dudas y nace la incertidumbre. Empiezas a pensar que no puedes controlar por ti mismo tus deudas de tarjetas de crédito y crees que te falta información y formación para renegociar tus deudas.

Hay muchas compañías especializadas en consolidación de deudas de crédito, te ofrecen excelentes condiciones: menos interés, plazos más largos para poder devolverles el dinero, la facilidad de tratar con un solo acreedor, menos papeleos, consejo financiero personalizado, etc.

También algunas llegan a ofrecerte como parte de sus servicios adicionales negociar con las compañías acreedoras para que te rebajen la deuda inicial, y pueden incluso ayudarte a recuperar tu puntuación de crédito.

Ten cuidado no todo lo que reluce es oro como dice el refrán.

Sin embargo, y a pesar de toda la publicidad, siempre debes tener mucho cuidado con la compañía que eliges porque la consolidación podría terminar saliéndote más cara que si pagaras tus deudas de forma individual y por tu cuenta. Debes asegurarte de leer bien todo el contrato inclusive y de forma fundamental la letra pequeña.

Siempre ayuda ponerte del otro lado y preguntarte qué sale ganando la compañía que te ofrece sus servicios, porque aunque el interés que te ofrecen es bajo, luego suelen cobrar comisiones por cualquier servicio que lleva un costo muy alto para tu bolsillo poniendo en peligro tu equilibrio financiero y tu futuro económico.



Fíjate bien y ten mucho cuidado porque muchas compañías de consolidación de deudas presentan sus servicios también como consejeros financieros, pero sus consejos no solo tienen en cuenta tus intereses sino también su propio beneficio. Desconfía de su fiabilidad y busca un consejo independiente que te sirva para contrastar lo que te proponen.

No te dejes llevar por el agobio o las prisas propias de tu situación financiera o las que te impone el "consejero" de la compañía.

Tomate tu tiempo para preguntar todo lo que quieras y cuantas veces lo necesites para comprender en profundidad lo que se te propone. Reflexiona y contrasta. Pide una segunda opinión y habla con tus amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo. Procura que te cuenten sus experiencias y que te recomienden caminos alternativos. Solo después de recibir toda la información y tomarte el tiempo necesario y conveniente para reflexionar y pensar. Entonces cuando te encuentres preparado y convencido recién entonces decide.

En los Estados Unidos el servicio de protección al consumidor pone a tu disposición varios informes y recomendaciones en español para ayudarte en cuestiones de crédito y deudas.

La Fundación Nacional de Consejo sobre Crédito (National Foundation for Credit Counseling, NFCC) es una organización sin ánimo de lucro, certificada por el departamento de vivienda y desarrollo del gobierno federal estadounidense (HUD), que opera en casi todo el país, donde te atenderán en español y te dirigirán a la oficina más cercana de Consumer Credit Counseling Services de tu ciudad.

Allí podrán negociar con las compañías acreedoras y trabajar contigo en un plan de pagos que te ayude a recuperarte económicamente a un precio mínimo.

Para que alguien gane casi siempre hay otro que pierda, procura que el perdedor no seas tú. Todos conocemos historias de quienes han terminado perdiendo sus casas al estar entregadas como garantía para un préstamo o pagando la deuda "consolidada" con los ahorros para la jubilación a la compañía que les negociaba la consolidación.

Recuerda que la mayoría de los buenos y expertos consejeros financieros recomiendan que es mejor pagar las deudas de forma individual y sin que medie ninguna agencia.