Consigue que tu hijo lea

Una buena fórmula es ofrecerles novelas que traten cuestiones de su interés

Leer a todas las edades
Leer es siempre una fuente de placer y de aprendizaje. Lisbeth Hjort/Getty Images

La lectura es una de las aficiones más sanas, divertidas y enriquecedoras que existen. Y para los adolescentes puede ser además una importantísima fuente de aprendizaje sobre el mundo. Pero muchos padres se hacen una pregunta: ¿es posible que yo pueda aficionar a mi hija o hijo adolescente a la lectura? La respuesta es que sí es posible. Con paciencia y tiempo se puede conseguir casi todo, incluso que un adolescente que no lee se aficione a los libros.

No hay ninguna duda de que si ese hobby se inculca durante la niñez, todo es mucho más fácil pero cuando no ha sido así también se le puede poner remedio.

Los chicos hacen lo que ven

Tampoco hay ninguna duda de que los chicos hacen lo que ven, si sus padres leen, será mucho más probable que ellos lean. Si sus padres van a menudo a la biblioteca o son clientes habituales de las librerías, también será mucho más probable que sus hijos lo sean. Y si en la casa hay libros y material de lectura y los chicos y las chicas están acostumbrados a convivir con ellos, también será mucho más fácil que acudan a ellos.
Pero incluso cuando esas condiciones no se dan en el caso de algunos adolescentes, hay algo que se puede hacer para aficionar a los chicos a la lectura. Y sin duda lo más efectivo es poner a su alcance libros que puedan interesarles. Si conseguimos que un libro les absorba habremos logrado poner en marcha un proceso que no tiene fin.

Un libro llevará a otro, y ese a otro y ese a otro.

 

Buscar algo que le interese

La intervención que se requiere de los adultos será imprescindible al principio ya que de ellos dependerá que las primeras lecturas consigan abrir para los chicos y chicas el mundo mágico e infinito de la literatura. Habrá que dedicarles un poco de tiempo y buscar con ellos aquellos textos que puedan producir el prodigio.

Para los adultos aficionados a la lectura será más sencillo porque solo tendrán que recurrir a sus recuerdos y bucear en ellos en busca de libros que estén más próximos a los intereses de sus hijos. Y para esos padres o maestros lectores, la recomendación más eficaz si quieren tener éxito es que rastreen en busca de libros que hablen de la adolescencia. Para los que tienen menos dominio de la historia de la literatura existen algunas recomendaciones que pueden resultar infalibles. Aquí encontrarán algunas sugerencias de novelas que pueden resultar estimulantes para sus adolescentes pero deberán recordar que puede ser interesante que si no lo han hecho ya, lean estas obras para saber si son convenientes o no para sus hijos.

  • "Orlando: una biografía" ("Orlando: A Biographie") de Virginia Woolf. Orlando es un ser libre que vive a lo largo de cinco siglos cambiando de sexo, país y fortuna. Los lectores hacen ese recorrido junto a Orlando descubriendo regiones, personajes y sucesos históricos sorprendentes y apasionantes.
  • "Sentido y sensibilidad" ("Sense and Sensibility") de Jane Austen. La novela de la escritora inglesa cuenta el esfuerzo de dos jóvenes que han perdido a su padre y con él su fortuna, lo que complica enormemente encontrar marido en la Gran Bretaña del siglo XIX. Habla de las apariencias y de las pasiones, del amor y del desengaño. Todos ellos temas que entienden perfectamente las adolescentes de cualquier época.
  • "Frankenstein" ("Frankenstein") de Mary Shelley. Todo el mundo reconoce al mostruo de Frankestein pero no todos han leído la maravillosa novela que escribió Mary Shelley en 1818, a la que se considera una de las mejores obras de terror de la historia de la literatura y la que inaugura el género de la ciencia ficción.
  • "El amor en los tiempos del cólera" (Gabriel García Márquez). La historia de amor de Florentino Ariza y Fermina Daza narrada magistralmente por el colombiano Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura. 53 años, 7 meses y 11 días, con sus noches, es lo que tarda Florentino en conseguir el amor de Fermina. Y ese tiempo es el que utiliza García Márquez para contar el mundo en el que viven ambos.
  • "Infancia" ("Boyhood: Scenes from Provincial life") J.M. Coetzee. El escritor sudafricano habla en este libro, a modo de autobiografía, del paso de la niñez a la adolescencia. Los secretos y el miedo que le atenazan; el amor y el odio por su madre; el afecto y el rechazo por su hermano menor… todas las contradicciones de esa edad en un texto magistral escrito por otro premio Nobel de Literatura.
  • "La maravillosa vida breve de Óscar Wao" ("The Brief Wondrous life of Oscar Wao") de Junot Díaz. El escritor dominicano estadounidense debutó con esta novela en 2007. En ella cuenta la vida de un adolescente dominicano en New Jersey. Un retrato divertidísimo, magnífico y además cercano para muchos adolescentes de nuestra comunidad.

 

Estas son solo algunas ideas y es que cuando se trata de libros la ventaja es que pueden ser miles los títulos adecuados. En todas las épocas se han escrito textos que hablan de la adolescencia o que retratan algunas de las características de esta: los cambios de humor, los primeros enamoramientos, la importancia de la amistad o el miedo a crecer y a la vez el inmenso deseo de que eso ocurra rápido.