Consigue que tu adolescente sea respetuoso

Trucos para enseñarle a respetar a los demás

Aprender el respeto a los demás durante la adolescencia es una enseñanza fundamental para su crecimiento
Adriano Agulló

Una de las cualidades mejores para integrarse en la sociedad de forma saludable es ser respetuoso. El respeto hacia los demás se aprende durante la niñez y como tantas otras características del carácter se consolida durante la adolescencia. Por eso es tan importante insistir a los adolescentes para que sean respetuosos.

Hay además otra de las características de la adolescencia que a algunos chicos y chicas puede llevar a las faltas de respeto hacia los demás, la rebeldía.

Los adolescentes son rebeldes por definición. En esta etapa viven un enfrentamiento con los adultos, sobre todo con sus padres. Pero esos enfrentamientos no son más que la manera de formar su propia personalidad. Necesitan separarse de sus mayores para encontrarse a ellos mismos y muchos adolescentes llegan a los enfrentamientos para conseguirlo. Es muy importante que, incluso en esos choques de opiniones que se producen con frecuencia insistamos a nuestros hijos para que nunca lleguen a faltar el respeto a nadie.

Para conseguir que los adolescentes sean respetuosos sus padres deben seguir unas pautas de comportamiento que dan muy buenos resultados.

Lo que no es respeto

La obediencia ciega no es respeto, como tampoco lo es la aceptación del principio de autoridad sin más. Es importante tener esto claro.

Lo que sí es respeto

El respeto es el reconocimiento de que cada uno de los demás tiene valor por sí mismo.

Y una de las enseñanzas fundamentales que tienen que ver con el respeto y que debemos inculcar a los adolescentes es que se trata de una cualidad moral que tiene reciprocidad: cuando uno es respetuoso se convierte en alguien respetable.

Por eso, la mejor forma de enseñar respeto a chicos y chicas es ser respetuosos con ellos.

Unos padres respetuosos con sus hijos no solo no están cediendo autoridad sino que se están haciendo respetar por sus hijos.

Y para que la relación entre vosotros funcione de forma respetuosa y ellos aprendan a respetar a los demás no hay que olvidar algunas cosas importantes:

  • Escucha. Escuchar siempre a los hijos es una señal de respeto hacia ellos. También les demuestras así tu amor y refuerzas su autoestima.
  • Valora sus opiniones. No tienes por qué estar de acuerdo con lo que tu hijo opina pero sí debe merecer que tú valores sus opiniones y sus ideas. Así aprenden a crecer.
  • Dialoga. No te impongas, las imposiciones suelen conllevar poco respeto por los demás. Es mucho más práctico, aunque sea más costoso en esfuerzo y en tiempo, el diálogo. Con diálogo conseguirás que tu hijo crezca más seguro de sí mismo y aprenda la importancia de llegar a acuerdos.
  • No grites. Hay veces que los padres y las madres perdemos la paciencia, sobre todo entre los latinos es más frecuente porque casi siempre tenemos un carácter mucho más expresivo. Pero hay que hacer un esfuerzo para evitar gritar. Cuando haces ese esfuerzo descubres que las cosas son mucho más sencillas.
  • Enseña a tu hijo a practicar la empatía. No existe mejor fórmula para desarrollar el respeto por los demás que ponerse en su lugar. Se empático tú y así conseguirás que tus hijos adolescentes también lo sean.
  • No te rías de los demás. Si tu hijo adolescente ve que te ríes de otros, pensará que no los respetas y aprenderá que hay personas a las que no hay que respetar.
  • Enséñale a valorar las diferencias. Las personas diferentes a nosotros a veces nos producen cierto temor, y ese es un miedo que viene del desconocimiento. Enseña a tu hijo que todas las personas tienen valor sea cual sea su origen, su cultura, su sexo, su religión, su orientación sexual o sus ideas. Enséñale también que respetar a las personas no tiene que suponer compartir sus ideas, incluso que esas ideas se pueden combatir cuando no se está de acuerdo con ellas pero debe hacerse desde el respeto a la persona que las defiende.
  • No permitas sus faltas de respeto. No permitas nunca faltas de respeto de tu hijo adolescente hacia ti. Pero tampoco hacia tu pareja o hacia sus amigos. Explícale que, para empezar, eso es una prueba de falta de amor y que lo que demuestra es un carácter sin formar.