Consigue que tu adolescente aprenda a dar

Aprender a compartir para tener una vida feliz

Egoísmo
Para que los adolescentes no sean egoístas deben vivir entre comportamientos generosos. Mike Kemp/Getty Images

Con la adolescencia llegan muchas cosas buenas y otras que no lo son tanto, como el egoísmo. La mayoría de las personas que conviven con adolescentes y con preadolescentes han observado que aunque de niños fueran muy desprendidos y generosos, cuando van creciendo chicos u chicas comienzan a tener rasgos egoístas, algunos incluso muy egoístas.

Muchos padres y madres se quejan del egoísmo de sus hijos adolescentes.

“Solo piensa en sí mismo”, es una frase que repiten con frecuencia.

Para conseguir que los hijos adolescentes dejen de ser egoístas o no empiecen a serlo hay que tener clara una cosa: cierto egoísmo durante la adolescencia no solo es inevitable sino que es sano. Y es que durante la pubertad los chicos y chicas comienzan a ser conscientes de sí mismos como individuos en la sociedad y eso hace que piensen más en ellos mismos y se ocupen más de ellos mismos. Vivir en sociedad, ser ellos mismos, relacionarse de otra forma, cada vez más como adultos, con el resto de las personas es lo que deben aprender los chicos y chicas durante su adolescencia y es importante para ello que se conozcan.

Pero que sean egoístas o muy egoístas no es bueno para ellos porque hará su vida peor así que debemos hacer un esfuerzo para que aprendan como combatirlo.

 

Qué comportamientos de sus padres influyen en el egoísmo de los adolescentes

  • Prestarles excesiva atención. Algunos padres y madres prestan una atención excesiva a sus hijos, los convierten en el centro del mundo y consiguen que ellos también crean que son el centro del mundo. Es importante que los hijos sepan sin ninguna duda que sus padres los quieren y que son lo más importante de sus vidas pero es importante también que sepan que ellos no son el centro del mundo, que ellos no son más importantes que otras personas.
  • Prestarles demasiada poca atención. Por el contrario algunos padres y madres creen que a partir de la adolescencia sus hijos ya no los necesitan y dejan de prestarles atención. Deben saber que esto no es así, los adolescentes necesitan tanta o más atención que los niños aunque sea una atención distinta. Pero si sus padres dejan de ocuparse de ellos será mucho más fácil que adquieran comportamientos erróneos o que pueden hacerles daño como el egoísmo.
  • Ser egoístas. Los adolescentes reproducen los comportamientos que observan, sobre todo dentro de la familia. Si sus padres de se comportan de forma egoísta, ellos también lo harán.

 

Qué hay que potenciar en los adolescentes para evitar el egoísmo

  • Empatía. Desarrollar la empatía es fundamental para evitar comportamientos egoístas, un o una adolescente que es capaz de ponerse en el lugar de los demás difícilmente será egoísta.
  • Tolerancia a la frustración. Es muy importante que los adolescentes y las adolescentes aprendan a tolerar la frustración, eso les hará más empáticos, más generosos, desarrollará su inteligencia emocional y evitará comportamientos egoístas.
  • Aprender a compartir. Compartir es una de las mejores experiencias que puede tener un ser humano, enseñarles eso a los adolescentes es prepararles para que sean más felices. Que aprendan que amar, dar y compartir son experiencias que les hacen mucho más ricos a ellos mismos les dará una sabiduría que hará que sus vidas adultas sean mucho más felices y sanas.