Consejos para acercarse a la alimentación vegetariana

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Para tener una transición fluida al vegetarianismo debemos despertar conciencia y compasión. ©Deborah Pendell/ Getty Images

La alimentación yóguica es vegetariana por respeto a la vida y porque prefiere alimentos nutritivos, puros, que promueven la paz interior, lo cual impiden las carnes animales.

Además de estas razones, hay muchas otras para volverse vegetariano, como los efectos perjudiciales del consumo de carnes animales en la salud, que están científicamente comprobados, la crueldad de la industria, o el impacto de ésta en el medio ambiente.

Estos son algunos consejos para las personas que quieren dar el paso hacia una alimentación vegetariana y que no saben qué hacer para comenzar a implementar algunos cambios de forma que sea determinante y sostenible.

Para algunos el cambio es inmediato, mientras que para muchos otros el paso al vegetarianismo es un proceso, algunas veces relacionado con la vida que llevamos y la profundidad de la práctica espiritual, así que podemos comenzar por seguir estos consejos a medida que vas haciendo cambios graduales en la alimentación

Sin embargo, cada persona puede tener necesidades alimenticias específicas, de acuerdo con su edad, sus actividades y su estado de salud, (el ayurveda, por ejemplo, destaca grandes diferencias con base en la constitución de cada persona).

Antes de hacer un cambio significativo en la alimentación, es importante informarse bien y consultar a un especialista. 

Practicar yoga, pues nos conecta con nuestro cuerpo y con todos los seres vivos

Uno de los efectos más inesperados del yoga es que comenzamos a comer diferente sin proponérnoslo.

 

La práctica de yoga despierta en nosotros una sensibilidad única ante nuestro cuerpo. Nos conecta con necesidades, sus ritmos, y por fin escuchamos su inteligencia.

Muchos de nosotros, no hemos estado jamás en comunicación con nuestro cuerpo, y lo privamos del descanso, el ejercicio y la alimentación que necesita.

De forma espontánea estamos más atraídos por alimentos ricos en nutrientes y que nos hacen bien física y mentalmente, que son las cualidades de la dieta yóguica.

Además de esto, el yoga nos conecta con los seres vivos y con la tierra. En muchos de nosotros surge un nivel de compasión y de empatía con los demás y con los animales que nos lleva a paliar su sufrimiento.

Una inmersión en el estilo de vida yóguico, como un retiro o una estadía en un ashram limpian la mente y elevan el nivel de conciencia. Los ayunos y desintoxicaciones sirven especialmente para que seamos más conscientes de la relación con los alimentos. 

Recordar que el vegetarianismo es parte de una vida consciente

El yoga nos recuerda que somos parte de un gran sistema universal y que tenemos una responsabilidad en él.

Cuando empieza a cambiar la forma como nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo, cuando los límites entre yo y los demás comienzan a desvanecer y nos conectamos con los otros seres, cuando escuchamos más nuestro cuerpo, es posible que un cambio de hábitos se dé de manera natural y que hagamos elecciones más conscientes sobre la forma como vivimos.

Sin embargo, es muy común que nos sintamos yendo en contra de la corriente.

Comer carne es forma parte de nuestra cultura. Es lo que está a mano, es lo que creemos que nos gusta, es lo que pensamos que nos alimenta. 

Por esto, necesitamos informarnos bien para comer diferente y saludable, pero además es esencial tener gran determinación y convicción para ser vegetarianos.

Saber cuáles son los motivos, qué tan importante es para tener una forma de vida consciente, por qué queremos hacer este cambio, es esencial.

Tener claras las razones para dejar de comer carne (ética, salud, armonía interior, compromiso ambiental), y los beneficios de una dieta vegetariana, es fundamental para ser consecuentes con la decisión. 

Informarnos bien de las implicaciones del consumo de carne

Si estamos con la idea de hacer una transición hacia una dieta vegetariana es porque ya hay algunos argumentos de peso que nos están llevando a ello.

En todo caso, cuando nos informamos de los debates que giran alrededor de este tema, podemos tomar una decisión mucho más informada y definitiva.

Por ejemplo, cuando conocemos un poco más sobre los efectos negativos en la salud del consumo de la carne y cuando tenemos un conocimiento profundo de por qué los yoguis siguen una dieta vegetariana, podemos afianzar nuestra decisión.

En algunos de nosotros el argumento decisivo es aquel relacionado con la terrible crueldad a la que son sometidos los animales en la industria de carnes, de lácteos y de huevos. Es mucho peor de lo que creemos.

Cuando somos conscientes del maltrato y el sufrimiento diario, nos sentimos incapaces de continuar apoyándolo (las plantas también son seres vivos, pero el yoga hace una distinción entre niveles de conciencia).

Reeducarnos para tener una alimentación vegetariana sana y balanceada

La mayoría de nosotros no sabemos comer bien y, por eso, el paso a una alimentación vegetariana es una fantástica oportunidad para aprender a hacerlo.

Hay mucha ignorancia alrededor de la comida y lo que ofrece comercialmente la cultura (por ejemplo, la comida procesada o la comida rápida) y la influencia de la publicidad, sumado a lo desconectados que estamos de la sabiduría del cuerpo, nos lleva a adquirir hábitos nutricionales desastrosos.

Una dieta vegetariana puede ser muy poco saludable y desbalanceada si no es natural y si no provee todos los nutrientes que necesitamos.

No es extraño que comencemos a alimentarnos de pan y queso, por ejemplo. Aunque sea pan integral y queso bajo en grasa, no es una nutrición completa. O aún peor, he visto muchos alimentarse a diario de tortas industriales y papas fritas, que no tienen casi ningún aporte nutricional y que están llenas de grasas malas, azúcares y químicos.

Para nutrir nuestras células, órganos y tejidos, tener niveles óptimos de energía, prevenir enfermedades y tener buen aspecto, necesitamos una alimentación lo más natural y completa posible, además de variada, e incorporar cada grupo de alimentos en proporciones adecuada.

Además de estas aseveraciones de la ciencia moderna, la antigua ciencia del yoga asegura que una alimentación adecuada (vegetariana, nutritiva y sátvica), es esencial además para tener energía vital, sentirnos bien mental y emocionalmente, para promover la limpieza del cuerpo y prevenir el envejecimiento prematuro, además de promover la armonía interior y la salud. La pureza y vitalidad del cuerpo y de la mente conducen al desarrollo espiritual.

Una dieta sana y equilibrada debe incluir vitaminas, minerales, fibra, proteínas, carbohidrato y grasas. Para ello, debe estar compuesta de principalmente de vegetales, frutas, cereales integrales y proteínas.

Lo mejor es informarnos bien spbre nuestras necesidades nutricionales para aprender a comer diferente, más verde, más sano, y convertirlo en todo un ritual en nuestras vidas, desde la selección de alimentos y la preparación hasta el sentarnos a la mesa. 

En yoga se cree que somos lo que comemos. Por eso, el paso hacia el vegetarianismo no sólo nos exige aprender a comer fuentes de proteína vegetal saludable: mínimo 0.8 gramos por kilo de peso al día.

También es una forma de tomar conciencia sobre el impacto de nuestra alimentación en el mundo, en nuestra mente y en nuestro cuerpo.