Conceptos principales para gestionar tu negocio

Estrategia de negocio
Estrategia de negocio. Getty Images

Para considerar la viabilidad de tu iniciativa de negocio hay dos tipos de capacidades o habilidades que debes poseer o adquirir para manejar tu futura empresa:

- El saber hacer

- El saber gestionar

Resulta fundamental que se reúnan ambas capacidades, el “saber hacer” requiere complementarse con habilidades de gestión, ya que una gestión deficiente puede hacer naufragar un buen producto o servicio. De la misma manera, una buena gestión no es suficiente para alcanzar el éxito si no se presta de forma adecuada el servicio o se elabora un producto de calidad.

Saber hacer

Es importante que tu proyecto empresarial esté directamente relacionado con una actividad que te guste y te motive, ya que una de las claves del éxito de una empresa es la capacidad de dedicación. Además del comportamiento vocacional, ten en cuenta que el fin último de la empresa debe ser el ofrecer un producto o servicio en el mercado, por lo que la empresa debe contar con el saber hacer. Es por ello que debes tener claro cuáles son tus conocimientos del negocio, del producto, del servicio o del mercado, que te dan la fortaleza que necesitas para montar el negocio.

Si detectas debilidades o carencias en el saber hacer, hay distintas alternativas para reforzar este aspecto:

  • Adquirir experiencia previa en un trabajo por cuenta ajena.
  • Realizar algún curso de formación para adquirir esas competencias.
  • Buscar socios o colaboradores que permitan complementar la falta de conocimiento o experiencia.

    Saber gestionar

    Saber establecer prioridades para las tareas que hay que ejecutar en el día a día es una de las claves para lograr el éxito en el mundo de los negocios. Esta habilidad para separar lo importante de lo urgente, lo que tiene que estar en una fecha sí o sí, de lo que puede o debe esperar un poco más, se puede considerar casi una habilidad imprescindible para hacer para que funcione una empresa.

    Es posible que seas el mejor en tu profesión o tengas unas cualidades personales que te permitan realizar adecuadamente tu actividad, sin embargo, el poseer una empresa conlleva una nueva tarea: la gestión. Este es un hecho que no debe preocuparte, ya que como en la mayoría de los casos, es algo que puedes aprender.

    ¿Qué es “GESTIÓN”?

    La gestión es el proceso de intervenciones para hacer que las cosas sucedan de una manera determinada, sobre la base de propósitos. La gestión se confronta con los resultados, no con objetivos. Es planificar, organizar, dirigir y controlar las acciones de la empresa. Todo responsable de una empresa, o de un área de una empresa, cualquiera sea las características que tenga la organización, siempre deberá realizar estas cuatro actividades:

    • Planificar: Es anticiparse, es poner por escrito lo que es la empresa y lo que quiere ser, es fijar objetivos alcanzables.
    • Organizar: Es asignar recursos y definir procesos para ejecutar las acciones planificadas.
    • Dirigir: Es ejecutar las acciones, en forma coordinada, usando los recursos disponibles.
    • Controlar: Es medir los resultados, compararlos con lo planificado, evaluar el cumplimiento y tomar acciones para mejorar.

      Siempre que se está en presencia de un proceso de gestión, estas funciones están implícitas, aunque la subdivisión que se presenta es para efectos de análisis, ya que todo se ejecuta de forma simultánea en un período de tiempo dado, y sin atenerse a este orden predeterminado en el cual se presenta. Lo que resulta indiscutible, es que cada una de estas funciones juega un papel determinado dentro del proceso de hacer un negocio viable, estable y con proyecciones, complementándose mutuamente.

      A pesar del papel de cada una, muchos autores se plantean la importancia relativa que tiene la planificación por sobre las demás, ya que supone analizar tus alternativas de desarrollo y tomar decisiones “más seguras”, menos costosas.