Comportamientos que debes evitar si tienes hijos adolescentes y nueva pareja

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Una pareja pasea al lado del mar.

Si eres padre o madre de un hijo adolescente y tienes una nueva pareja que no es el otro progenitor de tu hijo tu vida puede ser muy complicada. Con mucha frecuencia, los adolescentes reaccionan mal cuando su madre o su padre emprenden una nueva relación amorosa y todos sabemos que si un adolescente se empeña en complicarnos la vida, puede hacer que esta se convierta en un infierno.

Por eso es clave saber lo que no hay que hacer en esas ocasiones.

Qué comportamientos debes evitar para lograr que las cosas vayan lo mejor posible. En el mejor de los casos desactivarás cualquier intento que tu adolescente haga para sabotear tu nueva relación. En el peor, dejarás las cosas claras para empezar a construir sobre cimientos positivos.

Es tu vida y tu decisión

Que tú inicies una nueva relación amorosa no es un asunto familiar, es exclusivamente un asunto tuyo y una decisión tuya. Es cierto que esa decisión tuya puede acabar afectando a toda la familia pero eso no quiere decir que esta deba intervenir en la decisión. Todo lo contrario, no debes permitir que nadie más que tú decida al respecto.

Que tu mantengas una relación amorosa con una persona que no es el padre o la madre de tus hijos puede afectar a las vidas de estos porque en muchos casos, esa nueva persona va a acabar formando parte de la familia y aunque eso no ocurra va a formar parte de tu vida.

Es importante que tengas en cuenta cómo esto afecta a tus hijos. Es igualmente importante que en el momento en el que la relación sea estable, hables con ellos y les expliques la situación. Puede llegar un momento en el que tus hijos y tu nueva pareja se conozcan y puede, incluso, llegar un momento en el que con esa persona formes una nueva familia de la que también formarán parte tus hijos.

Todas las decisiones, todas, son exclusivamente tuyas y de tu nueva pareja. En ningún caso de tus hijos.

Es importante que hables con ellos, que les expliques las cosas. Es muy importante también que permitas a tus hijos decirte lo que piensan, incluso si su opinión sobre tu nueva pareja es negativa. Aunque siempre debes exigir respeto para tu nueva pareja. Pero es imprescindible que ellos entiendan que su opinión será solo una opinión porque la decisión de mantener la nueva relación amorosa y cómo mantenerla es solo tuya.

Tu pareja no es progenitor de tus hijos

No permitas que ni tu nueva pareja ni tus hijos tengan dudas sobre el lugar que ocupará en vuestras vidas. Tu nueva pareja no es el sustituto del padre o la madre de tus hijos. Ellos ya tienen un padre o una madre. Tu nueva pareja puede establecer con ellos una relación que con el tiempo puede ser muy importante pero no es su padre o su madre.

Impón tú la disciplina

Incluso si llegáis a convivir, sobre todo en los primeros momentos de la convivencia, es importante que tus hijos sepan que la disciplina sigues imponiéndola tú. Eres tú, su padre o su madre, ante quienes tienen que rendir cuentas.

No recortes su tiempo

Una nueva pareja exige tiempo y en la mayoría de los casos, los adultos que inician una nueva relación no son conscientes de que ese tiempo que emplean en su nueva relación lo recortan del tiempo que antes les dedicaban a sus hijos.

Pero estos sí se dan cuenta por lo que es muy habitual que sientan celos. Sienten que están siendo sustituidos por otra persona y eso a los adolescentes les hace estar más inseguros y reaccionar negativamente. Por eso es muy importante que aunque sea muy difícil no sea el tiempo que antes les dedicabas a tus hijos el que dediques ahora a tu pareja.