Cómo traducir un texto: guía para principiantes

Introducción a la traducción de textos

Foto de diccionario con la palabra traducción.
Translation - Traducción. Foto: @ Club de Traductores Literarios de Buenos Aires

¿Qué hay que hacer para traducir un texto? Muchas personas creen que traducir es simplemente una cuestión de hablar dos idiomas y que lo demás viene de forma automática. Sin embargo, la verdad es que la traducción es un proceso complejo y creativo que incluye una serie de etapas que le permiten al traductor pasar el contenido de un texto de un idioma a otro.

Si bien es cierto que no existen reglas establecidas sobre el tema y que cada traductor probablemente lleva a cabo un proceso de traducción diferente, es posible identificar algunas etapas específicas que pueden servir de guía para realizar una traducción.

A continuación encontrarás cinco etapas básicas para tener en cuenta a la hora de traducir un texto.

1. Lee la totalidad del texto antes de comenzar

Aunque en mucho casos puede ser tentador lanzarse en seguida a traducir, lo primero que debes hacer es leer la totalidad del texto (o al menos leerlo por encima). Esto te ayudará a darte una idea inicial del tema y el estilo, así como de la extensión y nivel de dificultad del texto.

En la medida de lo posible se recomienda tener una copia impresa del texto, en la cual podrás resaltar palabras desconocidas, escribir notas sobre la traducción, y en general manipular el texto de origen hasta convertirlo en el texto meta.

2. Consulta e investiga

Ahora es el momento de meterte de lleno en el proceso de traducción. Una vez hayas leído el texto, ya habrás identificado una serie de palabras, expresiones o ideas que no conoces. En esta etapa se recurre a los diccionarios, tanto físicos como en línea, para consultar definiciones y equivalencias.

Para más información sobre cómo investigar para traducir textos especializados, consulta el artículo sobre los mejores traductores en línea.

Dependiendo de la naturaleza del texto a traducir, deberás dedicarle una parte del tiempo a la investigación de términos específicos. Como traductor uno recibe constantemente textos de diversa índole, muchos incluso que tratan temas sobre los cuales uno poco o nada conoce.

El traductor tiene la responsabilidad de investigar sobre el tema del texto y asegurarse de utilizar con precisión los términos equivalentes en el idioma de llegada. Si deseas conocer más información al respecto, consulta el artículo titulado ¿Cuánta investigación debe realizar un traductor para traducir un texto?

3. Elabora un primer borrador

En este punto ya deberías tener todas las herramientas que necesitas para sentarte a traducir el texto. Abre un documento nuevo y empieza a traducir. Lee una frase entera del texto de origen y escribe su traducción en el documento recién creado. Continúa el proceso frase por frase hasta terminar una primera versión del texto meta.

No te preocupes por ser demasiado específico. Recuerda que en esta etapa únicamente estás creando un primer borrador, el cual posteriormente será editado y perfeccionado.

4. Revisa, edita y toma decisiones

Idealmente es bueno dejar un poco de tiempo antes de retomar el borrador que elaboraste en la etapa anterior. Esto te permite enfrentar el texto con una mirada nueva y determinar los cambios que deberás incorporar.

Revisa tu traducción y compárala con el texto de origen para verificar que hayas traducido correctamente los términos y palabras difíciles.

En esta etapa deberás tomar decisiones finales sobre los términos apropiados en el idioma de llegada para utilizarlos consistentemente en la traducción. Realiza esta etapa para obtener una segunda versión del texto más elaborada.

5. Incorpora cambios y finaliza la traducción

Lee cuidadosamente la versión elaborada en la etapa anterior pero ahora sin tener en cuenta el texto de origen. La idea en este punto es examinar el texto haciendo énfasis en los posibles errores cometidos (errores gramaticales y de ortografía, errores de digitación, posibles olvidos, etc.). En la mayoría de los casos (excepto quizás en traducción literaria) la traducción debería sonar como si hubiera sido escrita originalmente en el idioma de llegada.

De ser posible, pídele a un lector externo que lea la traducción para identificar cualquier tipo de error o de olvido.

Una mirada externa puede ser muy útil para maximizar la calidad de tu traducción.

Una vez tengas la última versión, organiza el texto final de manera que quede lo más parecido posible al texto de origen en términos de su diagramación y presentación. Finalmente, léelo una última vez y no lo entregues hasta quedar 100% satisfecho con la traducción para así poder cobrar lo que te mereces por tu trabajo.