Cómo tener un perro en un apartamento

Consejos para tener una mascota en tu vivienda

Perro en apartamento
No te debes negar el lujo de tener un perro si vives en un apartamento o piensas vivir en uno. Image by Erin Vey/Getty Images

Lo ideal sería tener una casa con un amplio patio donde tu perro pueda correr y jugar, pero muchas personas que viven en apartamentos también quieren tener un perro. En la ciudad, sobre todo, casi todo el mundo vive en un apartamento. No te debes negar el lujo de tener un perro si vives en un apartamento o piensas vivir en un apartamento, pero entiende que hay ciertas reglas a seguir.

Antes de adquirir el perro

Elige el perro adecuado.

 No todos los perros pueden vivir en un apartamento. Una buena regla a seguir es no adquirir un perro de raza grande, y en muchos casos tampoco mediana, si tienes un apartamento pequeño. Claro, hay excepciones, depende mucho del tamaño del apartamento, también del tamaño y temperamento del perro. Hay perros enormes que solo quieren estar tumbados en el sofá y por lo tanto no requieren de mucho espacio. Sin embargo, incluso estos perros necesitarán hacer actividades y moverse dentro de la casa. Por eso un apartamento se le puede hacer chico al perro grande. Incluso hay perros pequeños que tienen mucha energía y necesitan espacio. Sea lo que sea, si vives o piensas vivir en un apartamento, adquirir un perro de raza pequeña te evitará complicaciones.

Antes de adquirir el apartamento

Asegúrate que los perros estén permitidos y lee tu contrato. Hoy día no es tan fácil tener un perro en un apartamento porque muchos caseros no lo permiten.

Esto se debe en parte a prejuicios y también a que algunos dueños no tan responsables no supieron educar a sus perros, ocasionaron discordia, ruído, quejas y posiblemente destrucción del espacio. Al final todos los perros y sus dueños terminan pagando por el error de algunos. Además, aunque compres un apartamento, en algunos casos no se te permitirá que tengas una mascota.

Es muy importante que leas tu contrato de arrendamiento o de compra. Muchas cosas se dicen pero no tienen valor si no están escritas. Sería tu palabra contra la de otros. Tu contrato debe incluir una cláusula sobre qué tipo de mascotas están permitidas, cuántas mascotas puedes o no puedes tener y cualquier otra cosa pertinente a tener una mascota, como reglas sobre llevar al perro con correa en el edificio o en el vecindario, ladridos excesivos u otro comportamiento que no será permitido y qué sucedería en caso de infringir estas reglas. Si no hay nada similar en tu contrato, pídele al casero o a la compañía que lo añada. Debes protegerte y a tu perro u otra mascota. Si no está en tu contrato, no estarás protegido.

Entiende la legislación sobre razas específicas

Cada comunidad, pueblo o ciudad tiene sus propias normas, algunas más estrictas que otras. La legislación contra razas específicas aplica a perros que según ciertas leyes, basadas en creencias, prejuicios y temores, más que hechos verídicos, son considerados peligrosos. Uno de los perros más discriminados por estas leyes es el pitbull, ya sea un perro mestizo o uno de pura raza. Tal vez en ese apartamento te permitan tener a un adorable shih tzu pero no un pitbull americano porque supuestamente es “peligroso”.

Aunque suelen no ser justas, si llevas a un perro de una raza que no está permitida, saldrás perdiendo y tu perro será el que más sufrirá. Además, aunque tengas un perro de un raza que sí está permitida, ¿de verdad quieres vivir en un sitio donde discriminen contra los animales?

Elige bien el apartamento y los muebles

Si vives en una planta alta, ¿tendrás tiempo suficiente para sacar al perro si necesita ir al baño? Igual este no es un problema si ya tienes un perro muy educado que sabe lo que puede morder y lo que no, pero si acabas de adquirir un cachorro tus muebles nuevos y hermosos podrían llegar a ser víctimas de una máquina hiperactiva que no sabe cuándo parar. Considera si de verdad necesitas esos muebles tan caros si deseas adquirir un perro y piensa en tener un apartamento en una planta baja.

Piensa en el espacio del apartamento

A veces no se puede vivir en un apartamento incluso con un chihuahua, la raza más pequeña del mundo. El perro necesita tener una jaula y otros artículos. Decide dónde los pondrás. Si tu apartamento es del tamaño de una caja de zapatos, tal vez sea mejor que adquieras un perro en el futuro cuando no se agobiarán el uno al otro.

Cuando ya tienes el apartamento 

  • Designa espacios para el perro—Decide dónde irán los artículos del perro: su jaula, sus juguetes, su cama. Esto evitará que tenga cosas en el medio y te quite espacio.
  • Decide dónde irá al baño—Ir al baño dentro de la casa en un rincón específico puede parecer una buena idea: no tienes que sacar al perro y no pasas frío en el invierno. Malas noticias: tienes que sacar al perro de todas formas, él necesita unos tres paseos al día. Asimismo, esto es poco higiénico. Yo siempre recomiendo enseñarle al perro a ir al baño afuera. Lo puedes hacer utilizando una jaula para perros. Aunque no puedas sentir el aroma de tu yorkie, los perros más grandes dejan mucho que desear.
  • Pon la reglas—Decide si el perro se puede subir a los muebles o dormir en tu cama. Puedes estar calentito en el invierno, ¿pero caben los dos en la cama? Algunos perros se adueñan de ella, otros se levantan cuando escuchan algún ruido.
  • Educa a tu perro—Estás viviendo en un edificio donde también viven otras personas. Considera a los demás. Educa a tu perro para que no se pase todo el tiempo ladrando ni moleste a los vecinos. Si tiene buenos modales, seguro que todos lo querrán y, por lo tanto, a ti también.
  • Acomódalo—Cada perro tiene sus juguetes y artículos favoritos. Déjalo que juegue, que descubra su propio espacio. Ponle una cama en un lugar específico y no la muevas de ahí. Siempre dale comida y agua en el mismo sitio. A los perros les gusta la costumbre.
  • Exploren el vecindario juntos—No tendrás un mejor compañero y definitivamente ninguno más aventurero que tu perro. Vete con él al parque para perros, a pasear, a comer. Los dos están empezando algo nuevo juntos.