¿Cómo te ayudará un dietista a mejorar tu salud?

Le ayuda a mejorar la salud a través de hábitos saludables en la dieta

Cuando debo acudir a un nutricionista o dietista
El dietista o nutrionista le ayuda a mejorar la salud a través de unas pautas de alimentación y ejercicio acordes a sus necesidades. Chris Fertnig / Getty Images

Pedir ayuda a un nutricionista o dietista es una excelente decisión para mejorar la dieta y la salud. No solo se puede acudir a este experto para perder peso. Hay muchas otras razones que les convencerán para solicitar sus servicios.

Antes de pedir cita, asegúrense de que cuentan con un buen especialista en el campo de la nutrición para que su ayuda sea efectiva. Y para que sacar el máximo provecho de la visita, prepárense estas 10 preguntas para hacerle a tu médico.

 

Razones para pedir ayuda

Estos son los motivos por los que se puede pedir ayuda a un experto en nutrición. 

Si padece alergias alimentarias

Algunas alergias alimentarias o las intolerancias a ciertos alimentos pueden poner en peligro la salud general. Es el caso, por ejemplo, de la intolerancia al gluten, una sustancia que se encuentra de forma natural en alimentos como el trigo y cuyas trazas se encuentran en multitud de productos. Un profesional en nutrición ayudará a identificar dichos alimentos, cuáles son los sustitutos, y formas de preparar las comidas para que no se resienta la dieta global del paciente ni la del resto de la familia.

Ver también: Alimentos que contienen gluten y que nunca imaginarías

Si padece colesterol alto

Un dietista o nutricionista puede ayudar a manejar los correctos niveles de colesterol. El colesterol es una sustancia que se encuentra de forma natural en el cuerpo.

Pero el 20% de ella también proviene de los alimentos que se consumen. El colesterol tiene funciones importantes en el cuerpo. Aunque niveles altos de colesterol malo pone en riesgo la salud del corazón y la vida.

La cantidad total de colesterol debería ser menor de 200 miligramos por decilitro (mg/dl).

La cifra apropiada de LDL, conocido también como colesterol malo, debería estar por debajo de los 100 mg.

Por su parte, el colesterol bueno o HDL debería ser superior o igual que 60. En cuanto a los triglicéridos, no deberían sobrepasar la cifra de 150. Los hábitos alimenticios actuales, ricos en grasas saturadas y la falta de ejercicio, favorecen los niveles altos de colesterol lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. El aumento de la obesidad infantil también está probando concentraciones altas de colesterol en edades tempranas. Por ello, la Academia Americana de Pediatría recomienda a los padres que realicen controles periódicos a sus hijos y que acostumbren a sus hijos a comer sano para evitar enfermedades futuras. Acudir a un nutricionista para prevenir estos trastornos puede ser útil incluso en la infancia.

Si se sufre hipertensión

Un nutricionista le puede ayudar a averiguar si está tomando demasiada sal en la dieta y no es consciente de ello. La sal y el sodio que contienen los alimentos pueden favorecer la hipertensión.  Los cambios en la dieta pueden mejorar la salud en el caso de sufrir hipertensión. Además de limitar o incluso suprimir la sal (porque los alimentos ya contienen sodio) los pacientes con hipertensión deben inclinarse por las proteínas magras (soja, pescado, pollo sin piel, leche descremada al 1%), evitar las grasas saturadas y los alimentos hidrogenados o parcialmente hidrogenados ya que se componen de grasas trans y saturadas, comer alimentos ricos en fibra soluble como avenas, salvado, guisantes partidos y lentejas, frijoles (tales como habichuelas, fríjol negro, fríjol blanco común), algunos cereales y arroz integral.

En definitiva, los hipertensos deben seguir lo que se conoce como Dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension, DASH).

Si se planea un embarazo

Durante el embarazo o la lactancia la dieta adecuada cobra una importancia especial. En esta etapa es crucial que la futura mamá coma para dos, no por dos. Es decir, que la ingesta no se duplique añadiendo más calorías a la dieta poniendo en riesgo la salud de la madre y la del futuro bebé. También se necesita comer determinados alimentos y evitar otros que podrían producir una enfermedad en la madre que se transmitiera al futuro bebé (como por ejemplo, la toxoplasmosis).

Un dietista-nutricionista asegurará que la alimentación proporciona los nutrientes necesarios y con la ayuda de su ginecólogo u obstetra se asegurará de que no existen carencias vitamínicas.

Si desea aumentar el rendimiento deportivo

Si se está realizando una actividad deportiva de competición, la ayuda de un nutricionista puede ser de gran utilidad. Éste ayudará a establecer cuáles son las necesidades nutricionales para cada deporte y así aumentar el rendimiento.

Para prevenir la obesidad en sus niños

Algunos niños y adolescentes pueden padecer problemas como el síndrome de comedor selectivo o estar en riesgo de sufrir otros trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia, bulimia o el trastorno por atracón. Un profesional en nutrición puede ayudar a prevenir o tratarlos así como establecer las pautas alimenticias para la recuperación del paciente en caso de existir deficiencias nutricionales.

Para diseñar menús más saludables

Si se dedica a la hostelería, el asesoramiento de un nutricionista puede ayudarle a diseñar platos más saludables que se ajusten al colectivo específico al que va dirigido su establecimiento.

Si es una empresa de catering, un dietista le puede ayudar a confeccionar menús más saludables para aquellas personas que no puedan cocinar en fechas y celebraciones especiales. 

Si tiene personas mayores a cargo

El dietista podrá ayudarle a evitar posibles interacciones entre los alimentos y los medicamentos que está tomando la persona mayor que está a su cargo, así como orientarle sobre cuál es la hidratación adecuada en esta etapa de la vida (recuerde que la tercera edad es más susceptible de padecer deshidratación) así como adaptar la dieta por ejemplo, en el caso de sufrir pérdida de piezas dentales, o padecer enfermedades propias del envejecimiento y así evitar la desnutrición.

Si padece alguna enfermedad metabólica

El experto más indicado para abordar estos problemas es el endocrino. Junto al nutricionista, establecerán cual es la dieta más adecuada en el caso de sufrir diabetes, problemas cardiovasculares, hipertensión, etc.

La dieta juega un papel muy importante en el manejo de estas patologías ya que de ella depende el curso de la enfermedad.

Por ejemplo, las personas que sufren diabetes tipo 2 (no necesitan insulina) deben llevar un control estricto de su dieta para controla sus niveles de azúcar en sangre. Es frecuente que estas personas padezcan sobrepeso por lo que el primer paso será adelgazar.

Su dieta deberá estar centrada en disminuir los niveles de azúcar en sangre por lo que deben seguir una dieta baja en calorías y carbohidratos de absorción rápida (frutas y zumos, miel, azúcar, productos refinados, dulces…) y sustituir las grasas saturadas por monoinsaturas saludables como el aceite de oliva, frutos secos, aguacate…).

Si quiere bajar de peso

Aunque lo pongamos como último punto del listado, adelgazar es el motivo principal por el que la mayoría de los individuos acuden a la consulta de un endocrino o un nutricionista. Y constituye la forma más inteligente de abordar una dieta ya que el experto se asegurará de cuál es el plan más acorde de acuerdo a la edad, género, actividad, hábitos y peso del paciente. Además de establecer cuál será la dieta más adecuada y cuál es el tiempo en el que se debe producir esa pérdida de peso, el nutricionista ofrecerá herramientas y apoyo, así como motivación, esencial para lograr el objetivo. Con ayuda del médico podrán averiguar qué hace que no pierda peso (si es su caso) y, sin duda, le recomendará que huya de las dietas rápidas y milagrosas puesto que son peligrosas y además harán que vuelvan a engordar. 

Ver también: Cómo hacer dieta y no perder la motivación 

Referencias

Basado en Las diez mejores razones para consultar a un nutricionista-dietista de la Asociación Americana de Dietistas (ADA, por sus siglas en inglés)