¿Cómo se relacionan las personas con síndrome de Asperger?

El síndrome de Asperger es una forma leve de autismo que afecta al modo como una persona entiende y se relaciona con el mundo exterior y con el resto de las personas, presentando dificultades en tres áreas principales: la comunicación social, la interacción social y la imaginación social.

A diferencia de las personas con autismo, aquellos son síndrome de Asperger tienen una inteligencia normal o superior, tienen menos problemas para comunicarse con los demás y no presentan un retraso en el desarrollo del lenguaje.

Comunicación social

A las personas con síndrome de Asperger les resulta difícil entender el lenguaje corporal, los gestos, las expresiones faciales o el tono de voz. El lenguaje no verbal nos transmite una gran cantidad de información sobre la otra persona, lo que siente e incluso lo que piensa. Al no entender ni interpretar bien estas señales, las personas con Asperger no pueden “leer” a los demás fácilmente, sino que necesitan que la otra persona les diga claramente lo que siente, piensa o necesita. Por ejemplo, si tu pareja tiene síndrome de Asperger y llegas un día a casa sintiéndote mal por algún problema en el trabajo, tu pareja puede no darse cuenta de que te pasa algo, de manera que necesitarás decirle claramente cómo te sientes y lo que necesitas; por ejemplo, puedes decirle que te gustaría que te diera un abrazo porque has tenido un día especialmente duro.

Entienden el lenguaje de un modo muy literal y tienen problemas para entender metáforas, chistes, bromas o sarcasmo.

Por este motivo, es necesario decirles las cosas de forma clara, sin recurrir a metáforas o expresiones vagas o dobles sentidos.

Interacción social

Su forma de relacionarse con los demás puede resultar extraña para una persona que no sabe que padece este trastorno. Muchas personas con síndrome de Asperger desean relacionarse con los demás, pero les resulta complicado iniciar y mantener relaciones sociales.

No entienden bien las normas sociales por las que se rige la gente, como aquellas cosas que no se deben decir o que se deben decir con cuidado, pueden iniciar temas de conversación inapropiados o hacer alguna pregunta entrometida o inapropiada. Pueden interrumpir a su interlocutor o acercarse a alguien y empezar a hablarle sin haberse presentado, hablar con alguien sin mirarle a los ojos o bien mirarle fijamente de un modo excesivo, haciendo que la otra persona se sienta incómoda. Puede suceder que encuentre algo que le interesa al otro lado del la habitación y se quede mirando sin prestar atención a la persona con la que estaba hablando. O puede hablar sin parar de un tema que le interesa sin darse cuenta de que aburre a la otra persona.

Al no entender bien a los demás se pueden sentir confusos, incómodos o ansiosos, alejarse de la gente y parecer distantes o no interesados en el resto de las personas. O bien, sienten que no encajan con los demás y prefieren tener pocas relaciones.

Sus parejas pueden quejarse de que no les dicen que les quieren. No obstante, para una persona con Asperger, puede ser suficiente con decirlo una vez y no ve motivos para repetirlo con frecuencia si no ha cambiado de opinión.

Imaginación social

Las personas con Asperger pueden ser imaginativas o creativas como cualquier otra persona pero tienen problemas con la imaginación social. Es decir, tienen problemas para imaginar lo que alguien puede estar sintiendo o pensando, para ponerse en el lugar del otro, para imaginar diferentes alternativas a situaciones sociales, para predecir lo que haría alguien en una situación determinada o para imaginar situaciones en las que no están ellos implicados, como el motivo por el que te estás retrasando en vuestra cita (un atasco, etc.). Por tanto, puede decir algo que resulte hiriente o maleducado para la otra persona sin darse cuenta y resultar poco empáticos.

Su mente está más orientada hacia la lógica. Al fin y al cabo, nadie puede estar seguro al 100% de que no se equivoca al tratar de predecir lo que otro siente o piensa.

No hay un modo lógico de hacerlo, sino que nos guiamos por nuestra intuición y emociones. La persona con Asperger carece de este tipo de intuición social o no sabe cómo usarla.

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Dificultades sensoriales

Las personas con Asperger padecen también dificultades sensoriales. Algunos son hipersensitivos, mientras que en otros sucede todo lo contrario. Por ejemplo, los olores fuertes, ruidos, luces brillantes o el tacto de ciertos materiales pueden causar ansiedad o resultar doloroso para algunas personas. También pueden ser menos conscientes de su propio cuerpo, lo que hace que les resulta más complicado moverse evitando obstáculos, que se sitúen a una distancia inapropiada de los demás al hablarles o que tengan problemas con ciertas tareas de psicomotricidad fina, como atarse los cordones de los zapatos.

 Estas dificultades pueden también dificultar sus relaciones con los demás. Por ejemplo, en una fiesta, donde hay muchas conversaciones simultáneamente, música y ruido, les puede costar trabajo concentrarse en la conversación que mantienen y puede resultar incluso doloroso para las personas con hiperensibilidad.

Si le dices a una persona con Asperger que te mire a los ojos mientras le hablas, es posible que lo haga pero entonces puede que ya no te esté escuchando, debido a que puede tener problemas para procesar más de una fuente de información al mismo tiempo. Piensa, por ejemplo, cuando alguien te está diciendo algo extremadamente complicado de entender. En ese momento, es muy posible que no mires  a esa persona ni a nada y te concentres exclusivamente en escuchar lo que dice. Algo similar puede pasarle a una persona con Asperger, pero en cualquier tipo de conversación.

Rituales y rutinas

Para intentar hacer el mundo que les rodea un poco menos confuso, recurren a las rutinas y rituales, insistiendo en hacer siempre las mismas cosas del mismo modo, se sienten incómodos o ansiosos con los cambios y les gusta tener su día ordenado en un determinado patrón: levantarse a una hora concreta, llegar al trabajo siempre a la misma hora, siguiendo el mismo camino, etc.

Si algo altera esta rutina pueden sentirse ansiosos.

Intereses especialmente intensos

No es raro que tengan un interés especialmente intenso y casi obsesivo con un tema determinado (ya sea coleccionar algo, las matemáticas, tocar un instrumento, o cualquier otra cosa que les interese). A lo largo del tiempo, estos intereses pueden ir cambiando, pero se entregan a ellos con la misma intensidad, como si fuera lo más importante en sus vidas, pues es algo que les proporciona gran satisfacción y les ayuda a lidiar con el estrés de la vida diaria, por lo que resulta muy importante para ellos.

Un buen modo de comunicarse con alguien con Asperger cuando estáis teniendo dificultades en vuestra relación o deseas explicarle cómo te sientes, consiste en hacerlo por escrito, puesto que las personas con Asperger suelen encontrar la información visual más fácil de procesar y pueden leer lo que has escrito a su propio ritmo. De hecho, muchas personas con Asperger pueden comunicarse por escrito con mucha más facilidad que hablando.