¿Cómo se define la vida?

Características de los seres vivos

Edelweiss con una montaña en el fondo
DieterMeyrl/Getty Images

La vida y los seres vivos son todos aquellos organismos y procesos, en los que una o múltiples células se regulan en un sistema interno y complejo. Aquí todas las actividades están relacionadas las unas con las otras. La unidad primaria de la vida es la célula y en esa medida la primer característica de la vida es:

Composición celular

Independiente de la especie, son las células las que componen a todos los seres vivos y de su organización interna depende el funcionamiento de cada individuo.

Cada célula tienen está guiada por un metabolismo y un fin específico y agrupadas por iguales dan origen a la fisiología particular de cada ser vivo. 

Complejidad y organización

La tendencia a la auto-organización es una característica primaria de la vida. Un ser vivo está compuesto de una o más células que trabajan de forma ordenada: la célula está compuesta por partes individuales que funcionan en coordinación; varias células se organizan para formar tejidos; un conjunto de tejidos que cumple una función específica es un órgano; los órganos pueden formar sistemas de órganos, etc.

Esta estructura, de menos a más complejo, se conoce como los niveles jerárquicos de organización. 

Metabolismo

Los seres vivos necesitan energía para crecer, reproducirse y mantener su complejidad frente a las fuerzas de entropía (evolución o transformación). Con este fin transforman los materiales químicos y orgánicos por medio de procesos de síntesis o degradación.

Este proceso se conoce como el metabolismo y permite el crecimiento, reparación y conservación de un ser vivo. Los nutrientes se usan para sostener la vida y las reservas de los mismos para momentos de escacez.

El metabolismo puede ser anabólico, o cuando sustancias sencillas se transforman en sustancias complejas, y/o catabólico, cuando las sustancias complejas, con la ayuda de enzimas, se convierten en moléculas más sencillas que liberan energía.

 

Homeostasis

Del griego "homo" (similar) y "estasis" (establidad), la homeostasis es un proceso de autorregulación que los seres vivos necesitan para resistir las fuerzas externas de entropía (la tendencia natural hacia la desorganización). Este fenómeno sucede para mantener la constancia y estabilidad del medio interno del cuerpo (temperatura corporal, equilibrio de electrolitos, concentración de nutrientes, y el pH, entre otros). Si uno de los procesos internos llega a fallar se produce la enfermedad, y dependiendo del caso, la muerte.

Crecimiento y desarrollo 

Todos los seres vivos crecen y se alimentan de los nutrientes que asimilan a través de procesos metabólicos, aumentando el volumen de su materia en algún porcentaje. El crecimiento depende de la habilidad de metabolizar, o cambiar material externo a energía.

Por su parte, el desarrollo consiste en adquirir nuevas características a medida que se da el crecimiento mismo.

Irritabilidad

La irritabilidad es la capacidad que tienen los seres vivos de reaccionar al ambiente que lo rodea, bien sea la luz, los ruidos, la temperatura, la presión, la composición del suelo, del aire, o del agua, etc. Esta reacción es activa porque requiere energía: la reacción de una planta al sol es diferente que la de una piedra que rueda hacia abajo.

La planta produce energía para poder crecer hacia el sol (una reacción activa), mientras la piedra no produce ni requiere de energía para rodar, sino que se mueve por la fuerza física de la gravedad. No todos los seres vivos reaccionan al ambiente de la misma manera, y de su irritabilidad depende el tipo de respuestas que produzca; este fenómeno se da del organismo hacia afuera y del organismo hacia adentro, para mantener su estabilidad.

Reproducción

Todos los seres vivos tienen la habilidad de reproducirse de alguna forma para preservar su especie, dado que desde su nacimiento mismo están destinados a morir. La reproducción de cada ser vivo puede ser sexual o asexual.

La reproducción asexual normalmente se realiza en organismos más simples y es una extensión del proceso de crecimiento. Este tipo de reproducción no requiere de apareamiento: las bacterias crecen hasta cierto punto y luego se dividen, produciendo una copia exacta de la bacteria original.

La reproducción sexual generalmente requiere de dos individuos que combinan su material genético para crear un tercer individuo con rasgos diferentes.

Evolución

Los seres vivos cambian a través de las generaciones en la escala de una población y no de un individuo. Cada especie lucha y coexiste al tiempo con el ambiente, los cambios en este, con otras especies y con su entorno para poder preservarse y seguir con vida. La evolución va de la mano con la adaptabilidad, que explica cómo las especies cambian para acomodarse a los nuevos retos que su medio ambiente les presenta.

En palabras del científico y teórico Charles Darwin, son los más aptos al cambio los que logran sobrevivir, y así, a lo largo de millones de millones de años unas especies desaparecieron y otras llegaron, solo las que evolucionan y se adaptan conservan la vida.

Capacidad Intelectual 

Esta se refiere a la eficiencia con la que cada especie resuelve los problemas que le presenta su medio ambiente, la manera en la que individuos de una misma especie se relacionan con sus iguales y con seres de otras especies. De la mano de la evolución y de la adaptabilidad, la capacidad intelectual separa a unas especies de las otras; las más fuertes tienen posibilidad de actuar y decidir.