¿Cómo saber si le gustas a alguien?

Gestos, miradas, sonrisas, serán signos de atracción, o no.

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Saber si le gustas. Barry Pousman Flickr.com CC2.0

 Éste es otro de esos temas eternos, en el  mundo de la atracción sexual y sentimental. Al mismo tiempo, es también otra de esas respuestas más buscadas y nunca halladas. Y no quiere decir que no exista respuesta, sino que todas las que pueden darse están equivocadas ¿Por qué?  Pues porque la respuesta que funciona y acierta para una persona, puede ser completamente desacertada para la persona de al lado.

Ninguna sirve para todo el mundo, ni en todos los casos.

Las personas somos diferentes entre nosotras en actitudes, en modos de percibir los sentimientos, en maneras de ver a los demás y de expresar o interpretar las propias sensaciones y las de otras personas. De modo que es muy complicado saber cuándo alguien se siente atraído o atraída por ti  y, además, saber cuándo a alguien le atrae tu amiga, o la vecina de tu calle ¡Si apenas puedes interpretar quién te atrae personalmente y por qué!

Para hacer la prueba, vamos a repasar los signos o señales de posible atracción que se han hecho más populares en nuestra sociedad. Tómenlo como un ejercicio de autocrítica y de análisis sociológico, hecho con buen humor y sin perder la objetividad, o intentándolo al menos.

Las miradas que hablan

Éste es el supuesto signo de atracción mejor valorado y más popular de todo el mundo. Y, sí, puede ser que creas saber que a esa chica (o chico) le gustas por la manera insistente de mirarte, por cómo te recorre de arriba a abajo cuando cree que no te das cuenta, por cómo se detienen sus ojos en tus facciones si habláis directamente…

Pero en esos casos siempre recuerdo a aquella  amiga que estaba segura de haberle gustado a otra persona con quien compartía trabajo. Ella se ruborizaba pero se exhibía orgullosa cada vez que ambas se encontraban, y cuchicheaba con las compañeras que a “tal” le tenía casi a punto de declararle su amor.

Ella misma era quien estaba enamorándose de la otra persona o, mejor dicho, de la idea que se había construido sobre la posibilidad de formar pareja con esa persona. Cómo decirle que, ese objeto de su deseo que tanto la observaba, iba diciendo a su vez que no podía dejar de mirarla por lo desagradable que le parecía su físico, que cómo podía vestir de esa manera, que le asombraban sus sonrisitas coquetas  y su comportamiento engreído…Naturalmente, no puede esperarse que quien te mira por rechazo ponga cara de asco; así que es fácil confundir el motivo de interés.

De modo que cuidado con “las miradas que hablan”, porque a veces mienten o las entiendes mal.

El acercamiento

Esto es también muy curioso, sobre todo si viene después de una serie de miraditas, mutuas o unilaterales. Posiblemente, si alguien desconocido intenta buscar la ocasión para acercarse a ti, será que has despertado su atención; lo que hace falta es saber porqué le interesas. También puede ser fruto de la casualidad, si son amistades comunes quienes les presentan, o si están en una reunión donde todo el mundo puede querer un rato de conversación, sin más. Personalmente, creo que hay que esperar al paso siguiente, antes de empezar a hacerle ojitos a quien toma asiento a tu lado.

Tengo un amigo, psicólogo él, que se dedica a observar a los desconocidos para ver si acierta a simple vista con sus rasgos de personalidad; después de hacer su propio enjuiciamiento, se presenta e intenta contrastar si ha acertado en sus suposiciones. Cuidado con semejantes idiotas, porque abundan, y pueden confundirse con personas interesadas en intimar.

Proximidad y contacto

Las pautas que los interpretadores del lenguaje corporal dan a este respecto se contradicen muchas veces. Está el que te dirá que, quien se sienta atraído o atraída por ti, se comportará con relajación y confianza cuando estéis frente a frente, porque se sentirá a gusto en tu compañía.

Otros expertos en comportamiento, sin embargo, dicen que señales como el nerviosismo, la apariencia de indiferencia, el bajar los ojos para que no se crucen las miradas o, incluso, el llevar la contraria a los argumentos de la otra persona, son signos de sentirse atraída por esa persona, mal disimulados por timidez y excitación…Podrían serlo también  de que no hay empatía y sería igual de lógico.

Como la comodidad con alguien puede significar, tan solo, seguridad en uno o una misma, o que conectáis amistosamente y no os consideráis mutuamente un peligro, sin que eso lleve a otras connotaciones más sentimentales o sexuales.

Gestos y tics

¿No se sienten ruborizar o cierta molestia, cuando notan que alguien les observa con insistencia? Y eso no significa que esa persona les agrade, o estén esperando que se acerque. Posiblemente, ante una situación así, cualquiera reaccionará tocándose el pelo, girando la vista a otro lado, o acelere su gesticulación con las manos al hablar, para disimular la incomodidad. Bueno, pues estos gestos lo interpretan algunos “expertos” como típicos de la persona inquieta, ante la presencia de su objeto de deseo.  Juzguen ustedes mismas si hay motivos para tomarlo como signo inequívoco de un flechazo de Cupido.

Conclusión

Esto del amor a primera vista es muy complicado, y los gestos y señales de atracción demasiado ambiguos  para hacer un manual infalible. Si creen que alguna persona se siente atraída hacia ustedes, y les interesa,  no se fíen de actitudes confusas, ni le pregunten a una amiga su opinión;  la única prueba fiable es tomar la iniciativa y acercarse a ver qué pasa. Ante las dudas, la pregunta directa y educada siempre puede dar resultado. Y, si es que no, no pasa nada; se disculpa una por el error, echa mano del humor y la aceptación, y tal vez ahí sorprenda a la otra persona por el buen talante y el valor demostrados. Quién sabe, quizás hay historias de amor que empezaron con un rechazo.