Cómo pintar un mueble a rayas

Renueva un mueble pintándolo con líneas verticales u horizontales

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Cómoda pintada a rayas verticales vintage, modelo Burdeos. Foto © PortobelloStreet

Pintar muebles a rayas es una forma actual y divertida de restaurarlo.

Una buena pieza de partida puede ser una mesita, una cómoda como la que ves en la foto o una mesita de noche que ya tengan algunos años. Conseguirás ese aire vintage renovado que es tendencia en estos momentos y ganarás una pieza para diversos estilos. Asegúrate que tu mueble no es una antigüedad valiosa y pon manos a la obra.

Para empezar, te propongo utilizar solo dos colores: el color de fondo, que podría ser blanco roto para luego conseguir un blanco envejecido y el de las franjas, en negro o chocolate.

La manera más sencilla es pintar primero el mueble en el color base y, después, las rayas. Esto evita que tengas que ir poniendo y quitando la cinta de pintor y, además, los bordes de las líneas quedarán perfectos.

Para pintar un mueble a rayas necesitarás

- Imprimación en color blanco

- Pintura acrílica base, la que sea protagonista en el mueble, en este caso en blanco roto

- Pintura acrílica, en color chocolate

- Brochas

- Cinta de carrocero o de pintor

- Lija media, fina y lana de acero

- Cera

- Pigmento para teñir la cera (puede ser óleo o betún de judea)

- Trapos

- Guantes de latex

Proceso para pintar un mueble a rayas

En este artículo encontrarás todo el proceso para pintar un mueble de madera explicado paso a paso, antes de pintar las rayas.

- Lija el mueble para quitar las imperfecciones. No es necesario quitar todo el barniz o la pintura (si ya estuviera pintado o barnizado) sino dejarlo liso.

- Retira el polvo con un trapo

- Aplica la capa de imprimación que sellará los poros y preparará el mueble para la pintura

- Pinta el mueble con el color base

- A continuación, vamos a pintar las rayas, en este caso verticales

Cómo pintar rayas en un mueble de madera

Una vez tienes el mueble pintado y seco en el color base piensa cómo quieres las líneas y su grosor: todas iguales, unas más anchas que otras, una ancha en el centro y más delgadas en los laterales, decrecientes en anchura o crecientes en anchura.

Esto ya queda a tu imaginación.

  • Marcar con una tiza (existen rotuladores que hacen más sencillo el proceso) la raya central. Para ello, localiza el centro exacto del mueble y marca a su derecha e izquierda los mismos centímetros, para conseguir la anchura deseada. 
  • Ve marcando, ahora, el resto de líneas y las rayas que has decidido finalmente, del centro hacia afuera.
  • Una vez tengas todas las líneas, coloca cinta de pintor en los bordes, dejando la raya que vayas a pintar entre las dos cintas. No fijes demasiado ésta, para que luego no te cueste trabajo quitarla.
  • Pinta los interiores marcados con la cinta, con la pintura elegida. Seguramente tendrás que aplicar dos manos.
  • Deja secar y retira la cinta de carrocero
  • Lija directamente con una lana de acero fina suavizando un poco los bordes de las rayas
  • Retira el polvo
  • Tiñe la cera con el color elegido y aplica la pátina, dejando secar ligeramente y retirando antes de que esté seca por completo. Está capa de cera le dará un aspecto envejecido. Sino quieres eso aplica la cera incolora, sin teñir.
  • Lustra para conseguir brillo

Este método te sirve para pintar, por ejemplo, parte de las patas de una silla o banqueta, una percha, las puertas de un armario o cualquier otro mueble o auxiliar.

Igualmente, te sirve para pintar una pared.