Cómo pintar con café

Tutorial con materiales y consejos para aprender a pintar con café

Pintar con café
Dibujo improvisado con los restos de una taza de café. &copy La Brionnaise

Pintar con café es una alternativa casera a otros medios artísticos tradicionales con base al agua como la tinta, la acuarela, la tempera o el acrílico.

Quienes se especializan en pintar con café dicen disfrutar del aroma que invade el ambiente, el aspecto envejecido de las imágenes, la textura brillante de la superficie que recuerda al cuero en las zonas más oscuras y, sobre todo, el reto que supone aprender a dominar este medio por las características únicas de la pintura hecha con café.

Materiales para pintar con café

Los materiales necesarios para pintar con café son básicamente los mismos que para pintar en otros medios al agua como la acuarela o la tinta con la excepción de la materia prima que se emplea.

  • Café. Puedes leer todo lo que necesitas saber sobre cómo preparar café para pintar y sus características en el artículo ‘Como hacer pintura de café’.
  • Pincel / plumilla / etc. Cualquier herramienta de dibujo y pintura que sea compatible con la densidad y textura del café. Incluidas herramientas menos convencionales como pintar con los dedos, con la misma cucharilla del café, con una esponja…
  • Soporte que aguante el agua. Lo más frecuente es utilizar un papel de acuarela, pero también se puede pintar con café sobre lienzo, por ejemplo.
  • Envase con agua para aclarar tus mezclas y limpiar tus herramientas entre mezclas.
  • Papel absorbente, trapo o esponja para absorber el exceso de café o corregir errores durante la marcha.
  • Pedazo de papel sobre el que probar un tono antes de aplicarlo. La apariencia a simple vista del color del café distinto varía significativamente del tono mucho más claro del café al ser absorbido por el papel.
  • Paleta para líquidos. Para quienes prefieren mezclar mientras pintan necesitarán una superficie con algo de profundidad para que el café no se derrame. Las paletas con pequeños pozos individuales tienen la ventaja de mantener los distintos valores aislados. Quienes prefieren preparar sus mezclas con antelación pueden sustituir la paleta por varios recipientes individuales, uno para cada valor.

    Otros materiales opcionales:

    • Lápiz para el dibujo previo. Ver más sobre materiales para dibujar a lápiz.
    • Barniz para aplicar a la pintura cuando se haya secado para proteger su superficie.
    • Tinta o acuarela para mezclar junto con el café y modificar su tono o valor.
    • Secador de pelo para reducir el tiempo de secado y prevenir la aparición de hongos.

    Consejos para pintar con café

    1. Boceto a lápiz. No es imprescindible, pero muchas personas prefieren empezar a pintar sobre un dibujo previo. Este dibujo suele hacerse con un lápiz relativamente duro y sin apretar sobre el papel si no se quiere dejar rastro del lápiz en la pintura final.
    2. De claro a oscuro. Al pintar con café se recomienda empezar por los tonos más claros, luego los valores medios y por último los más oscuros. En la acuarela es un proceso frecuente, pero opcional; mientras que al pintar con café, por las características de la materia es casi una obligación.
    3. Pon a prueba el tono. La apariencia visual del café en estado líquido y su color al secarse en el papel son muy distintos, por eso es recomendable utilizar un pedazo de papel de acuarela (a ser posible el mismo que estés usando para tu pintura) para probar el tono antes de aplicarlo en el soporte final. Si estás usando mezclas separadas en distintos envases, puedes prepararte previamente una tarjeta en la que pintes una pequeña muestra de cada mezcla como referencia.
    1. Valores oscuros. Por oscura y densa que sea tu pintura de café, la manera de conseguir un valor realmente oscuro, opaco y homogéneo sólo con café es a base de superponer capas de pintura. Si no tienes la paciencia para repintar las áreas que quieres oscurecer, prueba a añadir tinta negra a tu pintura de café.
    2. Seco sobre seco. Para pintar sobre una sección es importante que el papel y el café se hayan secado, de lo contrario pueden ocurrir dos accidentes: que el café manche involuntariamente un área adyacente al entrar en contacto con la zona húmeda o que levantes el color de la zona en la que estás repintando si no está seca o tu pincel va cargado con demasiada agua. El tiempo de secado de la pintura de café es superior al de la tinta o la acuarela, pero puedes tener a mano un secador con el que reducir el tiempo del proceso.
    1. Correcciones. Una de las ventajas de pintar con café es que la pintura se mantiene más tiempo húmeda danto un mayor margen de tiempo para corregir fallos y, además, con agua limpia es posible levantar buena parte del café seco si un área es demasiado oscura, te has salido del margen o quieres añadir detalles finos y más claros en una zona oscura.