Cómo organizar la ropa interior en el cajón en 5 pasos sencillos

Pippi Drawer Organizer Blue. www.containerstore.com

Terminas tu ducha. Feliz y relajada te diriges a tu cajón de lencería para buscar la ropa interior. El ritmo cardíaco se acelera. Con manos temblorosas das el tirón y entonces…la pesadilla comienza. Bollos de medias, sostenes con las copas aplanadas y los breteles enredados en panties. Lo viejo mezclado con lo nuevo, los conjuntos sexys junto con los calzones flojos. ¡Pobre de ti si necesitas el sostén deportivo!

Deberás bucear en una maraña de prendas irreconocibles hasta encontrarlo.

Es hora de acabar con el caos. Ponte en acción.

Primero que nada tienes que poner tu mente en modo ORGANIZAR. Esto significa que dispondrás de algo de tiempo (aunque no será demasiado, no te asustes), que estarás decidida a deshacerte de ciertas cosas sin mirar atrás y que te comprometerás a mantener lo que te quede en orden.

Paso 1. Todo afuera

Primero que nada retira el o los cajones en los que guardas tu ropa interior. No dejes nada dentro.

Una vez que el cajón esté vacio procede a limpiarlo con un paño húmedo para retirar toda partícula de polvo y suciedad. Si gustas puedes colocar un forro en el cajón optando por las presentaciones con o sin perfume. Si no consigues de este tipo de papel también puedes forrarlo con papel tisú blanco (para evitar que cualquier color se traspase a tu lencería) y colocar una pequeña bolsa de tela con flores secas o un frasco vacío de tu perfume preferido envuelto en tela suave para proteger las prendas de cualquier derrame.

Paso 2. Decide qué se queda y qué se va

Aquí viene la parte que puede tomarte más tiempo o la que más rápido harás, dependiendo de si entraste completamente en la mentalidad organizadora. Revisa pieza por pieza observando su condición, su estado. Debes deshacerte de todas las piezas que no te queden, que no te gusten más, que no estén en condiciones.

En algunos casos será necesario que te pruebes la ropa. Recuerda las reglas de cómo medir el talle de un sostén para ayudarte a discernir si quedarte o no con una pieza. Afuera todas piezas descoloridas, manchadas, desgastadas y con elástico roto o flojo. Afuera los sostenes que te queden muy flojos o muy ajustados. Afuera las medias rotas que quién sabe por qué aún guardas.

Sólo deberían quedarte las piezas que más usas, las que están en mejores condiciones.

Paso 3. Dobla las prendas adecuadamente.

El correcto doblado de la ropa interior es fundamental para el ahorro de espacio y para la protección de las diferentes piezas.

Primero que nada debes poner las piezas similares en un mismo lugar. Una torre de panties, una de sostenes, una de lencería modeladora, una de medias, etc. Escoge una pila para comenzar con el doblado. Lo harás casi automáticamente.

Comencemos por los calzones. Toma uno y extiéndelo sobre tu cama. Toma la parte inferior, la que va entre tus piernas y llévala hacia el borde superior de la prenda. Luego toma cada extremo de la panty (los que se ajustan a tus caderas) y llévalos hacia el centro. De esta manera lograrás un pequeño rectángulo compacto.

Con los sostenes es igual de sencillo.

Primero que nada asegúrate de que los breteles están desenredados, al igual que la pequeña porción de tela que une una copa con otra. Con las copas del sostén hacia abajo, toma cada una con una mano y gíralas de modo que una copa pueda meterse en la otra. Los breteles y el broche irán dentro del hueco de las copas. En el caso de los sostenes que se abrochan por delante, el procedimiento es el mismo, salvo que no será necesario girar las copas. Simplemente coloca una dentro de otra y coloca los breteles y la banda dentro de la concavidad de las copas.

Paso 4. Escoge la forma de organizar tu cajón.

Sin lugar a dudas, la mejor manera de asegurar que tus cajones mantendrán el orden adquirido después de esta sesión de organización es la utilización de separadores. Puedes optar por organizadores de plástico, cartón, madera o género, fácilmente ubicables en tiendas.

Los hay con diferentes motivos, con tapas, con cierres, forrados, con perfume o sin él. Los hay de todos los precios, desde algunos verdaderamente económicos hasta los de lujo a un precio bastante elevado. En el caso de que tu presupuesto no lo permita, puedes optar por crear tus propios separadores y organizadores utilizando pequeñas cajas forradas con papel tisú o género, o simples cajitas de plástico sin tapas.

Paso 5. Busca el fácil acceso.

Además de deshacerse de lo viejo, el objetivo de esta organización es logar un fácil acceso a las piezas de ropa interior, por lo tanto, debemos tener en mente esta idea a la hora de escoger cómo colocar cada pieza. La ropa interior diaria debe estar al frente, la lencería sexy para ocasiones especiales puede ubicarse un poco más atrás.

El mejor método para dar un uso parejo a las prendas y rotarlas correctamente es organizarlas al igual que se organiza un archivador de carpetas en una oficina, una tras otra, siempre tomando la primera prenda en la fila y colocando los limpios al final.

Si cuentas con un poco más de tiempo y el espíritu organizador de Mónica Geller se ha apoderado de ti, puedes hacer una segunda selección en donde ordenarás panties y sostenes por color y material. De esta forma podrás combinar rápidamente la lencería con la vestimenta que llevarás ese día.