¿Cómo obtener recomendaciones en LinkedIn?

Si no consigues que nadie diga nada bueno de ti...

¿Cómo pedir una recomendación en LinkedIn?

¿No recibes ninguna oferta ni llamada a través de tu perfil en LinkedIn? Analizas tu perfil y te das cuenta de que tienes un número considerable de contactos, una descripción de tus habilidades y experiencia muy completa. Pero falta algo: no tienes ni una recomendación.

¿Realmente sirven las recomendaciones en LinkedIn?

Cuando decides que vas a ir al cines, preguntas a tus amigos sobre las películas en cartelera; cuando compras algo por Amazon, lees las opiniones de los que ya han comprado el artículo; cuando buscas un libro para leer, te llama la atención la lista de los más vendidos.

Es lo que los sociólogos llaman “la prueba social”. Lo mismo ocurre en LinkedIn. Si un reclutador, utilizando palabras claves, llega a tu currículum y al mismo tiempo al de otro candidato con credenciales similares, revisará las recomendaciones de cada uno para tomar una decisión rápida. Es más, algunos reclutadores con lo que he hablado me aseguran no prestar atención a perfiles sin recomendaciones.

¿Cuántas recomendaciones recomiendas?

No existe número mágico, ni mínimos establecidos. Pero opta por conseguir 10 recomendaciones y un mínimo de 4. Muchos reclutadores confiesan no considerar a ningún candidato con menos de diez recomendaciones en LinkedIn. Aunque la opinión varía entre los profesionales, existe el consenso de la necesidad de incluirlos en tu perfil.

¿A quién se las pido?

A cualquier persona con la que hayas mantenido una relación profesional, de corto o largo plazo. Comienza por elaborar una lista de antiguos jefes, compañeros de trabajo, clientes, proveedores, etc.

Reduce esa lista, eliminando gente con la que no hayas tenido ningún trato en los últimos dos años. Al final, la lista se compondrá de 10 a 15 profesionales. Si optas por incluir a amigos y familiares, asegúrate de que mantengan  un tono profesional en todo momento. Recomendaciones que suenan como que tú eres lo mejor y lo más grandioso del mundo entero...

son ignoradas.

¿Cómo se las pido?

Llamas a tu antiguo jefe y le pides que te escriba una carta de recomendación; pasan tres meses y no recibes nada; y acabas por olvidarte del tema. ¿Qué ha pasado? Primero, a lo mejor tu jefe no tiene nada bueno que decir de ti y prefiere ignorar tu petición; segundo, tu jefe anda tan ocupado que no ha podido sentarse a escribirla; o, tercero y lo más probable, aunque querría escribirte esa recomendación, no sabe por donde empezar.

Pónselo fácil...

A mucha gente le cuesta enfrentarse a una hoja (pantalla) en blanco. Cómo empiezo, por dónde empiezo, qué formato utilizo, qué voy a decir... La verdad es que comenzar a redactar una carta de recomendación no resulta nada fácil y menos cuando lo ves como un favor. En vez de simplemente pedirle a tu antiguo jefe que te escriba una carta de recomendación, le envías una plantilla que contenga un mínimo de información. Por ejemplo, una recomendación típica de LinkedIn incluye las siguientes secciones:

  • Relación que mantuvo contigo.
    Durante el período 2003-2008, el señor Pedro Padrón trabajo como mi capataz de obras en la empresa familiar Construcciones Kaídas. En aquella época, yo cumplía las funciones de gerente de obras de carreteras para toda la región de East Texas.
    (Este párrafo especifica la relación que tuvieron, especificando el nombre de la empresa, el área geográfica y títulos de ambos. Aunque tu antiguo jefe podría editarlo, la información escrita parece objetiva y clara).
  • Habilidades y actitudes profesionales. En vez de escribirle a tu jefe detalles sobre tus actitudes y habilidades profesionales, le puedes ofrecer una lista de virtudes para ayudarlo: honesto, trabajador, puntual, eficiente, energético, responsable, flexible, proactivo...
  • Una historia con final feliz. Sugiere que incluya alguna historia que recuerde de cuando trabajaron juntos, en la que fuiste capaz de resolver algún problema o incidente que refleje alguna de las cualidades expresadas en el párrafo anterior.
  • Recomendación final. Después de especificar la relación que los une, mencionar tus habilidades y actitudes profesionales, y contar una historia de éxito, sugiérele que cierre la carta con algo similar a ... “recomiendo personalmente a ________ para cualquier trabajo ...”.

De esta manera, tu jefe solo modifica las partes que no le gusten de la carta.

Le has ahorrado el mal trago de sentarse en frente de la computadora con una pantalla en blanco, sin idea de lo que iba a escribir. Así resulta mucho más fácil.

Aparte del ejemplo mencionado, ¿cómo pedirle que me escriba la recomendación?

El ejemplo o plantilla del párrafo anterior debe ir acompañado de una pequeña nota, especificando lo que pides. Escribe un email sencillo que incluya un saludo, un detalle sobre el tiempo que trabajaron juntos, la petición y un agradecimiento.

Ejemplo: Estimado Don Gustavo, en los años que trabajé bajo sus órdenes, siempre me impresionó su capacidad para liderar todos los proyectos de los que fuimos parte. El tiempo que compartimos en la empresa me sirvió para aprender no solo como persona, sino como profesional en el mundo de la construcción. Espero que usted también comparta recuerdos positivos de mi paso por la empresa. Por ello, le quería pedir el favor de escribirme una nota de recomendación mis aptitudes profesionales. Le he adjuntado un ejemplo o guía, ya que sé que anda muy ocupado. Muchas gracias de antemano por su tiempo. Saludos. Tu nombre.

 

¿Qué otras formas existen para recibir recomendaciones?

Sin duda, la reciprocidad representa otra opción válida: escribe una recomendación para algún antiguo compañero de trabajo (sin que te lo haya pedido) y quizá te devuelva el favor. En ningún caso, te debes sentir obligado a escribir una recomendación si realmente no tienes nada bueno y profesional que aportar.

¿Y esos endorsements que han aparecido en LinkedIn no son suficientes?

En mi opinión, el valor de un endorsement no se compara con una recomendación. Los endorsements son como los likes de Facebook: fáciles y muy convenientes. No aportan valor verdadero. Para escribir una verdadera recomendación, se requiere una relación y un conocimiento más íntimo de las aptitudes profesionales de un candidato.

Trampas, trucos y mentiras

Pensé que nunca lo preguntarías. Sí, se pueden cometer trampas y comprar recomendaciones por internet, igual que se compran seguidores de Twitter y opiniones en Amazon.

Sí, también existen los que, de alguna manera, son capaces de obtener decenas de recomendaciones cuando su calidad profesional no refleja nada de lo se dice por escrito. Y sí, esto devalúa un poco el proceso. Pero aún así los reclutadores confían en la honestidad de la mayoría de los candidatos. No caigas en la tentación de tomar ninguno de estos atajos; tu reputación, en este mundo hiperconectado, se desplomará en cuestión de segundos.

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Fuentes: The Undercover Recruiter, I'm on LinkedIn, Now What? Jason Alba, Job Hunting Online,

Foto @ Stockbyte