Cómo magnetizar un amuleto

Medallón-Amuleto para el vuelo espiritual y la alegría por Tanya Torres
Medallón-Amuleto para el vuelo espiritual y la alegría. © 2014 por Tanya Torres

Una lectora llamada Antonieta pregunta por medio de correo electrónico: "Me gustaría que me diga cómo puedo magnetizar un amuleto."

Un amuleto es un objeto al cual se le atribuyen propiedades de protección. Tiene el poder de proteger del mal a la persona que lo lleve. 

A veces a los amuletos se les llama talismanes. Sin embargo, existe diferencia entre ambos. Los talismanes son objetos a los que se le atribuyen propiedades de buena suerte.

El amuleto protege, el talismán atrae.

¿Cómo se magnetiza un amuleto?

Magnetizar un amuleto es sinónimo de energizarlo. La energía viene del amor de Dios y entra al amuleto mediante la persona que lo prepara.

Hay tantos métodos como personas cuando se trata de magnetizar un amuleto. Esto se debe a que es por medio de las intenciones y oraciones de quien lo prepara que el amuleto adquiere su poder milagroso. 

Primer paso: La purificación

El rabino Azulai, quien hace amuletos de cábala, comienza con la purificación propia. Se baña en Mikveh (agua bendita) y medita profundamente para comunicarse con la divinidad. Para una persona no judía, estos actos de purificación podrían traducirse en un baño con sales y meditación para liberarse de malas energías y llenarse de energía angelical.

También es importante limpiar el amuleto. El agua con sal es la sustancia clásica para limpiar energía. Es por eso que en muchas culturas las personas se bañan en el mar como un ritual de limpieza de energía.

Si el material del amuleto lo permite, haz una mezcla de agua con sal y sumerge el amuleto durante toda la noche. Como alternativa, puedes usar agua destilada sola.

Para completar la purificación, utiliza un sahumerio de salvia o humo de incienso. Algunos inciensos recomendados son el de sándalo y la mirra.

Segundo paso: La energización

Para cargar el amuleto de energía, es recomendable dejarlo a la luz del sol durante varios días, si el amuleto está hecho de un material que lo permita.

También puedes dejarlo a la luz de la luna, preferiblemente la luna llena. Mientras más tiempo lo dejes, mejor. 

Tercer paso: La consagración

Completa el proceso con un ritual. Prende una vela del color que mejor represente la intención de tu amuleto. Por ejemplo, si quieres proteger tu paz, utiliza una vela azul o blanca. 

Si lo que deseas es un talismán para atraer el amor, la salud u otro aspecto importante de la felicidad, utiliza una vela del color más apropiado. Algunas sugerencias son:

  • Blanco: Pureza, luz
  • Rosado: Amistad, amor tierno
  • Azul: Paz, energía masculina
  • Amarillo: Sabiduría, vuelo
  • Naranja: Danza, calidez, alegría
  • Rojo: Energía, pasión
  • Púrpura: Espiritualidad, dignidad
  • Verde: Esperanza, sanación
  • Magenta, Fuchsia: Energía femenina, vuelo espiritual 
  • Negro: Silencio, descanso interior

 

Haz una oración antes de comenzar el ritual. Puedes hacer la oración que sea más natural para ti, o escoger una especial y leerla. 

Utiliza las manos para llenar de energía el amuleto. Aplícale reiki, o simplemente imagina que de tus manos sale energía blanca que satura el amuleto.

Puedes prepararte con anticipación utilizando  el ejercicio de manos sanadoras.

A la vez que sostienes el amuleto en tus manos, repite siete veces tu intención para el amuleto. 

Termina con una oración de agradecimiento. Deja que la vela se consuma.

No te olvides del amor

El ingrediente mágico de la magnetización de un amuleto es el amor. Lleva a cabo este proceso con la energía de tu amor, pide a los ángeles que te acompañen en el proceso y convertirás todo lo que tocas, incluido tu amuleto, en un vehículo de amor divino para ti y para el mundo entero.