Cómo lograr que tu hijo diga no a las drogas

Las adicciones son el mayor temor de los padres de adolescentes

Los peligros de las drogas
Es muy importante que los adolescentes conozcan bien los peligros de las drogas. John Moore/Getty Images

Es quizá el mayor temor de los padres de adolescentes, que sus hijos consuman drogas. Algunos de esos padres viven aterrados la entrada de sus hijos en la adolescencia porque no saben qué hacer para impedirlo. Y es que a pesar de las campañas que luchan contra ellas, el consumo va en aumento.

Lo primero que deben saber los padres de adolescentes es que no existe una receta mágica que evite al cien por cien que sus hijos caigan en una adicción.

Pero la buena noticia es que sí se puede hacer algo para prevenirlo. O, mejor dicho, se pueden hacer muchas cosas.

 

Qué son las drogas

Son sustancias que afectan al sistema nervioso central. Esas sustancias pueden ser legales e ilegales. Aunque cuando hablamos de adolescentes la mayoría de las veces nos referimos a drogas ilegales como heroína, cocaína, crack o marihuana, también las drogas legales que son los medicamentos con receta son responsables de un buen número de adicciones adolescentes.

 

Qué es adicción

Hay que distinguir entre el consumo esporádico de esas sustancias y la adicción. Esta última es como se conoce al hábito regular de consumo que interfiere en el desarrollo normal de la actividades de la vida.

 

Cómo prevenir el consumo

  1. Sinceridad. Muchos padres, que han consumido drogas en su juventud, tienen una gran duda sobre si hablarles o no de ello a sus hijos adolescentes. La mayoría de los expertos recomienda que no se mienta a los chicos. Eso no quiere decir que haya que contarles necesariamente que uno tomó drogas pero a la pregunta de si las tomó, si ese es el caso, es recomendable mejor decir la verdad. También recomiendan que se aproveche esa circunstancia para explicarles que se dejó de tomarlas porque hacen daño. E incluso que se busque algún ejemplo que conozcan de los perjuicios que causan las drogas. De esa forma es más fácil que el mensaje negativo sobre esas sustancias les llegué a los adolescentes.
  1. Escuchar. Los padres y madres que escuchan a sus hijos los conocen mejor. Y escuchar quiere decir dejarlos hablar sin recriminaciones constantes o sin juzgarlos. Dejar que se expresen y mostrar respeto por sus opiniones. Eso no quiere decir que haya que mostrar acuerdo con ellas necesariamente.
  2. Normas claras. La disciplina es necesaria y lo mismo ocurre en el caso de las drogas. Es imprescindible que los adolescentes sepan sin ningún género de dudas que sus padres no van a tolerar que tomen drogas. Aunque los expertos recomiendan también que ante el frecuente caso de que los chicos prueben algún tipo de sustancia, los padres sean comprensivos.
  1. Enseñar a decir no. Es muy frecuente entre adolescentes que estos sigan al grupo, si los demás toman drogas, ellos también. Por eso es muy importante criar hijos con alta autoestima y seguros de sí mismos que se atrevan a decir que no cuando quieran decir no. Incluso aquí podemos darles un argumento, ellos pueden decir si les las ofrecen: "Mi madre o mi padre se enfadarían enormemente si tomo drogas".
  2. Hablar con ellos. Una comunicación fluida con los hijos consigue que la relación sea de confianza y de esa forma es mucho más fácil para los padres detectar cualquier peligro.
  3. Conocer a los amigos. Es muy importante conocer a los amigos de los hijos adolescentes, eso hace más fácil anticiparse ante comportamientos de riesgo.

 

Qué hacer si ya consumen

Los padres de adolescentes deben observar a sus hijos para intentar detectar si tienen problemas, y no solo con las drogas, pero es bueno que sepan cómo detectar el consumo de estas y, en general, como están siempre sus hijos. Aunque observarles no quiere decir que haya que someterlos a una constante presión porque eso puede ser negativo.

Si se detecta que un hijo ha consumido drogas lo más importante es saber si ha sido un consumo ocasional o es un hábito constante.

En el primero de los casos es posible que la cosa no vaya a más, aunque habrá que estar atentos y hablar con el chico o la chica sobre el daño que pueden hacerle las drogas. Si se trata de un hábito frecuente, lo más indicado es buscar ayuda. Puede ser el doctor del adolescente, el consejero de la escuela o profesionales de una asociación que combata el consumo de drogas. Ellos asesorarán a los padres sobre qué soluciones pueden encontrar al problema de su hijo.