Cómo hacer un San Valentín inolvidable

01
de 05

Un desayuno completo en la cama

© Aleksandar Milosevic

Empieza un día de San Valentíny tienes la intención de que sea memorable. Entonces te propongo comenzar con el pie derecho. Antes de que te amor se despierte, prepara un desayuno a su gusto. Ten en cuenta si le gusta comer tostadas, té o café. Quizá un jugo natural. Preséntalo todo en una bandeja de forma que recuerde al room service de un buen hotel. Ahora, antes de sorprender a tu pareja, mírate en el espejo. ¿Te ves bien? Quizá un aliento fresco y un poco de agua limpia en el rostro ayuden. Nada muy elaborado para no perder la magia del momento.

Entonces sí, con caricias, con besos, con un suave masaje o con aquello que sepas que tu pareja va a apreciar, haz que empiece el día. ¿Un momento de ternura? ¿Sexo entre mermeladas? El momento dirá qué es lo más indicado. Tienes todo el día por delante. No intentes forzar nada, los biorritmos de las personas son diferentes, lo importante es que hagas la diferencia desde la primera hora.

02
de 05

Sorpresa... tienes un mensaje

© Fred Goldstein

El efecto sorpresa llena de mariposas el estómago. Una llamada al teléfono móvil, un email, un mensaje de texto ,una carta. Los más arriesgados pueden optar por mensajes extremos como un cartel en la calle, un gran ramo de flores con una tarjeta, un avión que deje una estela con un texto, un pequeño aviso en el diario local, etc.

Lo importante es romper la rutina del otro con una sorpresa, cuidado con el nivel de tolerancia de tu pareja a la hora de las mismas, no a todos les gusta ser el centro de atención de una multitud curiosa.

Tu sorpresa irá construyendo un delicioso clima de anticipación para celebrar más tarde un San Valentín inolvidable.

03
de 05

Un menú romántico para almorzar

© Katseyephoto

El escenario perfecto para una pausa en un día memorable de San Valentín es un restaurant íntimo donde poder charlar, rememorar y compartir. Un almuerzo para dos, quizá una copa de vino o simplemente el placer de la pausa romántica con tu pareja. No hace falta ni siquiera comer algo, un paseo de la mano, una pausa en la orilla del río, bastarán.

Si no hay ninguna obligación por la tarde, este escenario puede ser el preludio de una tarde apasionada. Si hay que volver a trabajar, es un momento intenso para ponerle "picante" al reencuentro unas horas después.

Una sugerencia divertida: si no puedes quedarte por la tarde en su compañía, lleva un regalito revelador y promisorio de lo que vendrá más tarde. Un pequeño paquetito con una prenda íntima, una llave de habitación de hotel, una postal romántica, un cd con las canciones más inspiradoras, etc.

04
de 05

Preparación para una gran cita romántica

© Ivan Josifovic

La noche es el momento del día elegido por la mayoría de los enamorados para las citas románticas. La oscuridad, la penumbra, la iluminación indirecta o las llamas de un fuego en la chimenea, son elementos que ayudan mucho al toque especial que necesitas.

Una cita bien pensada con todos los elementos que seduzcan a tu amor necesita de algo que no puedes olvidar. Tienes que estar a la altura de las circunstancias. Después de todo, la cita que has preparado es el escenario, pero lo que importa es la pareja y el amor que se tiene. Entonces, date un tiempo para relajarte y predisponerte. Un largo baño de espuma, unas horas de spa, estrenar algo sexi, producirte de una manera especial para esta noche. Te hará sentir muy sensual y con más motivación para seducir y disfrutar.

05
de 05

La cita entre las citas, San Valentín

© Sandy Matzen

Todo el día has preparado el ambiente, has enviado mensajes, hecho promesas y anticipado tu cita con tu pareja. San Valentín es una ocasión especial para recordar y disfrutar especialmente del amor. No importa si tienes una relación de un mes o de cuarenta años. Hazlo a tu manera. Decirle al otro "Te quiero", "Te amo", "I love you" es un acto mucho más intenso cuando toda la atención y emoción está centrada en ello. Salir de la rutina para dedicar un día a sentir y hacer sentir amor.

Disfruta, comparte, cuenta. Dedica ese espacio íntimo a acariciar, complacer, escuchar, simplemente amar.