Cómo hacer que funcione una familia reconstituida

Con buena voluntad, entendimiento y mucha paciencia se puede conseguir

Familia sentada en las escaleras
Cómo hacer que funcione una familia reconstituida. Getty Images © Color Blind Images

Una familia reconstituida es lo que llaman en inglés (y suena mucho mejor) blended family. Esto significa que al menos uno de los miembros de la pareja tiene hijos de un matrimonio o relación anterior. Además, uno o ambos han pasado ya por un divorcio que les puede haber marcado emocionalmente

En otros casos, ambos miembros tienen hijos de relaciones anteriores, y en una tercera posibilidad, además, tienen uno o más hijos juntos.


Es complejo sacar adelante este tipo de familia por muchos motivos:

 

- Hay que lidiar con el ex o la ex de la pareja actual.

- Dependiendo de la edad de los hijos del contrario, puede ser complicado ganarse su respeto y su cariño.

- No siempre es fácil que los hijos de ambos se lleven bien entre ellos.

- Si tú no eres madre o padre, pero sí padrastro o madrastra, posiblemente tengas celos de los hijos de tu pareja.

- Los hijos de tu pareja pueden tenerte celos a ti o a tus hijos.

- Esos hijos tienen otro padre con el que pasan tiempo también. La transición entre un hogar y el otro puede ser difícil.

- Si además, ambos tienen hijos, cada uno con un calendario de visitas y un acuerdo de custodia diferente, se complica el planificar desde las vacaciones de verano hasta un simple fin de semana.

- Cada miembro de la pareja tenderá a defender a sus propios hijos sobre los del otro.

 

Hay maneras de sobrellevar todas las posibles complicaciones, de la siguiente manera:

 

- Si tú no eres padre o madre, habla con amigos que lo son, y pregúntales qué sienten hacia sus hijos. Procura no tener celos de los hijos de tu pareja. Es lógico querer a los hijos por encima de todo. Pero es otro tipo de amor. No compitas con ellos.

- Para ganarte la confianza de los hijos de tu pareja y evitar celos da el primer paso, y explícales tú que su papá o mamá los quiere por encima de todo, y que tú no le vas a robar su amor.

Escucharlo de tus labios es algo mágico para ellos.

- Procura no estar a la defensiva y evita poner siempre por delante a tus propios hijos por norma. Si tus hijos fueron injustos con sus hermanastros, se justa y repréndelos.

- Es mejor que al principio el padre biológico sea quien discipline a sus hijos pero según va pasando el tiempo, y se van creando lazos familiares y de amor, pueden ser ambos los que adopten ese rol.

- Ninguno de los adultos debe intentar suplantar al padre biológico que no convive con ellos. Sé amiga o amigo de tus hijastros, porque ya tienen un padre o madre. Si te ganas su confianza incluso pueden tener más confianza contigo que con tu pareja a la hora de contarte sus inquietudes. Ponte en su lugar.

- No fuerces expresiones de cariño. Tú eres la adulta o adulto. Déjale saber que estás ahí para tus hijastros, pero si al principio no te aceptan ni te abrazan igual que a su padre o madre, no te ofendas.

- Toma las cosas como son. Los niños son más adaptables que los padres, y si estás en este tipo de relación, no pienses que los hijos de tu pareja y su ex son "cosa suya". Si lo elegiste como pareja, es sabiendo que viene con este paquete.

- Si eres tú quien tiene hijos y tu pareja no, asegúrale que el amor por los hijos es diferente.

Que no debe sentir que compite con ellos por tu atención. Eso sí, diles a tus hijos que deben respetarlo, al igual que a cualquier adulto), y obecederle (si confías en su criterio - de lo contrario replantéate la relación).

- Es importante tener objetivos en común, como familia.