Cómo ganarte la confianza de un adolescente

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Chad Miller

Los padres y madres de adolescentes hablan mucho de la necesidad de que sus hijos ganen su confianza. Escribimos mucho sobre cómo actuar para que los hijos sean responsables y podamos confiar en ellos. Pero hablamos y pensamos mucho menos es qué podemos hacer para que los hijos adolescentes confíen en nosotros. Para que chicos y chicas confíen en los adultos con los que se relacionan. Y una cosa es tan importante como la otra.

Algunos padres y madres comentan con admiración cuando conocen a chicos que confían en sus progenitores. Y cualquier persona que tenga un hijo adolescente ha mirado con cierta envidia alguna vez esas relaciones de plena confianza que se dan a veces entre padres y madres y sus hijos adolescentes.

Pero aunque en tu caso no sea así, aunque tu hijo o hija adolecente no hable contigo sobre lo que le ocurre, aunque no te haya hecho nunca confidencias y aunque creas que estáis muy alejados, debes saber que hay fórmulas para cambiar eso.

Es imposible pasar de una desconfianza total a una proximidad absoluta, pero lo que sí podrás hacer es ir ganando poco a poco su capacidad para pensar que puede acudir a ti.

Confianza desde la niñez

La confianza no es algo que se gane en un día. Si la relación que has tenido con tu hijo o hija ha sido siempre de desconfianza será muy difícil cambiarlo, aunque incluso en este caso podrás modificar algo las cosas.

Por eso lo mejor es comenzar a confiar en los hijos cuando aún son niños y, a la vez, empezar también a ser el tipo de padre o madre en el que ellos puedan confiar.

Qué necesita un adolescente para confiar en sus padres

  • Que sus padres confíen en ellos. Es difícil recibir confianza cuando esta no se da. Por eso es necesario confiar en los hijos si queremos que ellos confíen en nosotros.
  • Saber sin duda que los quieren. La adolescencia es una edad difícil y la relación con los adolescentes también lo es. Hay veces que chicos o chicas dudan de todo, incluso del amor de sus padres. Cuando los enfrentamientos son frecuentes y las discusiones son continuas, hay veces que también los padres dudan del amor de sus hijos adolescentes. En estos casos, los padres deben hacer un esfuerzo suplementario para que sus hijos no duden jamás del amor que sienten por ellos. Si los hijos saben esto será mucho más fácil que confíen en ellos.
  • Que no los mientan o engañen. Algunos padres optan por mentir a sus hijos sobre diversos asuntos. Creen así que los están protegiendo pero lo cierto es que mentir es siempre un error. Lo primero porque les estamos enseñando que la mentira es válida y lo segundo porque si descubren la mentira dejarán de confiar en nosotros y restaurar esa confianza es dificilísimo. Pero hay que tener claro que no mentirles no significa que haya que contarles todo. Como padres y madres debemos decidir qué es lo que tienen que saber sobre cualquier cuestión para que su vida sea mejor y eso quiere decir que hay cosas que podemos no explicarles hasta que alcancen una edad. En ese caso y si preguntan hay que explicarles que hablaremos de ello más adelante pero nunca sustituir la información real por una mentira.
  • Que hablen con ellos. Un a práctica buenísima es hablar mucho con los hijos. De todo, no solo de cuestiones importantes sino también de cosas intrascendentes. Si habitualmente charlamos con ellos, si están acostumbrados a compartir cosas sin importancia con nosotros, es mucho más probable que si en su vida aparecen hechos trascendentes también los compartan.