Cómo ganar un concurso de arte

13 maneras de aumentar tus posibilidades de ser seleccionado por el jurado

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Participantes en un concurso de pintura. &copy dbgg1979

Es imposible dar consejos que te garanticen que vas a ganar un concurso de pintura, dibujo, escultura u otra disciplina artística, pero sí que existen prácticas recomendadas que aumentan tus posibilidades de ser seleccionado y recibir un premio en una convocatoria para artistas.

Estos consejos son generales e intentan abarcar la mayoría de los certámenes de arte que se celebran a lo largo de todo el año.

Aquellas convocatorias en las que se solicitan obras terminadas en contraposición a los concursos de pintura rápida, por ejemplo, que tienen su pico de actividad en verano y unas características propias muy específicas.

13 consejos para ganar un concurso de arte

  1. En tu línea. Lo primero de todo es buscar concursos apropiados para ti y tu obra. Certámenes en los que además de cumplir con los criterios mínimos de participación enunciados en las bases para los candidatos y las obras, existe una afinidad evidente entre tu línea de trabajo y los intereses del certamen.
  2. Menos competencia, más probabilidades. Si tu fin último es la victoria quieres que las estadísticas jueguen a tu favor. Los concursos más populares, por prestigio o la cuantía de los premios, cuentan con un mayor número de participantes lo cual reduce inmediatamente tus posibilidades de ganar. Elegir concursos con menos participación (locales, restringidos por edad, tema, etc.) es una manera de eliminar competencia.
  1. Requisitos mínimos. Este punto es obvio y, sin embargo, te sorprendería saber la cantidad de participantes que ni siquiera llegan al jurado por no cumplir con los requisitos mínimos o son descalificados por no cumplir las normas. Lee atentamente las bases del concurso de principio a fin, asegúrate de cumplir con todos y cada uno de los requisitos, de enviar la documentación solicitada, escribir con letra legible y firmar donde corresponda.
  1. Excelencia. Enviar tu mejor trabajo no solo aumenta tus posibilidades de ser seleccionado, también dará la mejor imagen posible de ti como artista. Antes de enviar un trabajo pobre a una competición con un perfil muy por debajo de tu nivel, piensa en la posible difusión y repercusión de tu imagen pública.
  2. Fotos de campeonato. Uno de los inconvenientes para participar en concursos de pintura o escultura son los costes de transporte que a menudo corren a cuenta del artista. Tanto el embalaje, como el transporte de ida y vuelta y el seguro. Para evitar estos problemas de logística muchas competiciones solicitan fotos digitales de las obras en la primera fase de la selección. 

    Te puedes imaginar la importancia que tiene que las fotos, además de ser veraces, den la mejor imagen posible de tu trabajo. Si no te ves capaz de sacar una foto de tu obra de alta calidad, plantéate la posibilidad de contratar a un fotógrafo profesional que haga las fotos por ti o te enseñe a sacar tus propias fotos.
  3. Impacto. El proceso de selección inicial es fugaz, ya sea con las obras in situ o con la ayuda de fotos. Por eso para los concursos es vital que la obra que presentes impacte al jurado en cuestión de segundos. Conseguir un impacto emocional que permanece en la memoria e invita a querer profundizar en tu obra debe ser tu objetivo.
  1. Al grano. Algunos concursos piden que añadas a la documentación además de tu currículum artístico otros textos como por ejemplo tu declaración de intereses y objetivos como artista por escrito. Hay momentos en los que se requiere dar rienda suelta a discursos complejos, sesudos y altamente encriptados con jerga artística. Este no es uno de ellos. Sé conciso y directo.
  2. Maximiza con coherencia. Presentar el número máximo de obras permitidas puede beneficiarte siempre y cuando ninguna de las obras sea de calidad inferior y el conjunto se presente como un cuerpo de trabajo sólido y representativo. Enviar un poco de todo solo confundirá al jurado y dará una imagen inmadura.
  3. Ediciones anteriores. Nunca está de más echar un vistazo a los seleccionados y premiados de las ediciones anteriores de un certamen y extrapolar conclusiones sobre el tipo de obras que son aceptadas repetidamente en cada edición.
  1. El tamaño importa. Pese a que exista un amplio margen de formatos entre las dimensiones mínimas y máximas admitidas, lo cierto es que uno de los factores del jurado puede ser como encaja cada obra en la selección global o en el espacio que se va a presentar. Puestos a elegir entre dos obras similares, la de mayor tamaño tiene más posibilidades de ser seleccionada porque su impacto es mayor.
  2. Busca el punto débil. Valorar el arte con objetividad es más complicado que dejarse llevar por las preferencias personales y los jurados son al fin y al cabo humanos. Tener una idea de los gustos del jurado o la organización te puede ayudar a estimar mejor tus posibilidades o tomar decisiones en la creación de la obra. En todo caso no te recomiendo exagerar la importancia de este punto. Como referencia y conocimiento de antemano puede ser útil, mientras que pasarse de complaciente puede atraer antipatías.
  3. Sé tu mismo. Definitivamente, a la larga, ser tu mismo te va a beneficiar más que amoldarte al gusto de terceros. Ser tú mismo en este caso significa crear obra única y personal, desarrollar y explotar tu propio estilo.
  4. Quien no arriesga no gana. Los concursos son la oportunidad perfecta para dar un paso adelante más como artista. Si el objetivo principal ya no es la venta directa de la obra, sino impactar al jurado con tu mejor creación, no te limites a los moldes habituales de un trabajo comercial y seguro porque un jurado con experiencia favorece las piezas que le sorprenden favorablemente.